• Ingresa tu e-mail aquí

    Únete a otros 86 seguidores

  • Recomendados

    Infoconexión
  • blog DIBAM
  • Libérate lee
  • Dónde estudiar bibliotecología
  • panoramas gratis
  • El 5º poder
  • Chile y los libros 2010
  • Twitter

  • Secciones

Opinión: “Recoletras: Derribando mitos”

Y nació la librería popular “Recoletras”, y solo en un par de días se convirtió en un nuevo gran acierto de nuestra política de desarrollo social y cultural, no solo por el magnífico nivel de ventas alcanzado, sino por sobre todo, porque nos permitió instalar una discusión que, aunque no es nueva, está invisibilizada en Chile, y es cómo funciona la industria del libro y cuáles son los mayores impedimentos para masificar y diversificar el acceso al libro en el territorio nacional.

Daniel Jadue, El Desconcierto, 8 de febrero de 2019.

Hace seis años atrás, Recoleta no tenía ningún punto de acceso al libro. Ni en la forma de bibliotecas públicas, ni en la forma de librerías.

La inexistencia de bibliotecas se debía fundamentalmente al nulo interés de la derecha en promover la lectura en los sectores populares. Mientras que la carencia de librerías se explica porque el mercado solo funciona donde hay dinero; y como la mayoría de los habitantes de Recoleta no puede destinar una parte de sus ingresos a la compra de algo tan básico y maravilloso como un libro, sencillamente la comuna no era atractiva para instalar una librería. Situación que se repite en 294 comunas de las 345 que existen en nuestro país.

Lo anterior nos parecía simplemente inaceptable y nos propusimos transformar la realidad con una meta ambiciosa: convertir a Recoleta en una comuna lectora. Comenzamos con instalar una pequeña biblioteca en calle Pedro Donoso, luego pusimos un punto de lectura en la Municipalidad, después en el Mercado Tirso de molina. Dos años después dimos un gran paso con la construcción de la Biblioteca Municipal Pedro Lemebel y la instalación de otro punto de lectura en el Parque de la Infancia, en colaboración con el Parque Metropolitano de Santiago, durante la administración de Mauricio Fabri.

Fue tanto el éxito de estos primeros pasos, que decidimos innovar instalando puntos de lectura en las salas de espera de nuestros Consultorios y con posterioridad iniciamos la transformación de nuestros Centros de Recursos para el Aprendizaje (CRA) de las escuelas y liceos públicos, en Bibliotecas Públicas, en el marco del Programa Escuelas Abiertas que mantiene nuestras unidades educativas abiertas hasta las 22:00 horas, todos los días de la semana.

Toda esta política de fomento lector fue acompañada del programa de lectura obligatoria en nuestras escuelas y liceos, que invita a todos nuestros estudiantes a leer los primeros 20 minutos de cada día en nuestras aulas.

La respuesta fue maravillosa. De ser una comuna en donde supuestamente nadie leía, ni tenía interés en los libros, pasamos a prestar más de 10 mil libros al año y comenzó a surgir una demanda insatisfecha por comprar libros a precio justo. Nuestros vecinos y vecinas empezaron a soñar con sus bibliotecas familiares para leer los libros una y otra vez, para prestarlos, para trabajar con ellos, para hacer anotaciones, fichas y todo aquello que acompaña al amor por los libros, por el saber y el conocimiento.

Y nació la librería popular “Recoletras”, y solo en un par de días se convirtió en un nuevo gran acierto de nuestra política de desarrollo social y cultural, no solo por el magnífico nivel de ventas alcanzado, sino por sobre todo, porque nos permitió instalar una discusión que, aunque no es nueva, está invisibilizada en Chile, y es cómo funciona la industria del libro y cuáles son los mayores impedimentos para masificar y diversificar el acceso al libro en el territorio nacional.

Lo primero que salta a la vista es la inexistencia de una política de fomento lector que logre impactar de manera significativa la escasa cobertura territorial que tiene el acceso al libro en nuestro país, lo que influye de manera decidida en el tamaño de la industria, ya que esta llega, en el mejor de los casos, a poco más del 14% de las comunas de Chile, dejando a casi el 65% de la población con escasas, sino nulas, posibilidades de tomar contacto con el libro.

Esto a su vez impacta en el valor, puesto que al tener un tamaño bastante menor, en relación a su potencial, los distintos actores necesitan extraer la utilidad esperada para su funcionamiento de un volumen bastante exiguo, lo que los lleva a encarecer de manera significativa el valor del libro, lo que en un círculo vicioso, limita el funcionamiento del pequeño mercado del libro a las comunas que concentran la población de mayor poder adquisitivo, dejando sin servicio a más de 290 comunas de nuestro país.

Como si fuera poco, los ideólogos del modelo se resisten a analizar la eliminación del IVA al libro y la instalación del precio fijo para ayudar a masificar y diversificar el acceso a la lectura, lo cual forma un puzzle perfecto para que todos crean que en Chile nadie desea leer y que, como algunos han planteado, los sectores populares no requieren de la maravillosa posibilidad de tomar contacto con los libros.

Es difícil imaginar lo que habrá detrás de estas posiciones que en nombre de la libertad de comercio y de la competencia desleal han levantado sus voces para criticar una medida que -solo en sus primeros días- ha demostrado los innumerables mitos que circulan en torno a un producto tan necesario y valioso como es la literatura.

Daniel Jadue
Alcalde de Recoleta

Biblioteca móvil llega este lunes a la Región de Coquimbo: ¡Este será su recorrido!

El Observatodo, 8 de febrero de 2019.

En el marco del Plan Nacional “Leo Primero”, el Ministerio de Educación se encuentra difundiendo la iniciativa “Leo Primero por Chile”, una biblioteca móvil que el próximo lunes 11 de febrero llegará a la Región de Coquimbo para incentivar la lectura en los niños y sus familias como un panorama para disfrutar en las vacaciones.

La biblioteca móvil del Mineduc iniciará el recorrido en la localidad de Pichidangui, ubicada en la Provincia del Choapa, para luego avanzar hacia la zona norte. “Leo Primero por Chile llegará el lunes 11 de febrero a la localidad de Pichidangui. El martes 12 visitará la ciudad de Los Vilos, para luego trasladarse a Guanaqueros el miércoles 13. En La Serena, el móvil estará el 14 y 15 y finalizará el recorrido el sábado 16 en playa La Herradura, Coquimbo”, indicó el Seremi de Educación, Claudio Oyarzún.

Dos stands móviles recorrerán el país durante febrero, en dos viajes simultáneos, llegando a ciudades y playas de 13 regiones. Mientras el vehículo apostado en Algarrobo ya emprendió el viaje al norte, el segundo vehículo se encuentra en marcha hacia el sur de Chile. Ambos trayectos sumarán más de 4.000 kilómetros de recorrido.

“Invitamos a todos los pequeños y sus familias a practicar el hábito de la lectura durante este verano. Queremos que todos los niños de nuestra Región de Coquimbo, así como quienes se encuentran de paso, conozcan la Biblioteca Digital Escolar del Mineduc, donde podrán descargar de forma gratuita más de 3.000 libros disponibles en la plataforma”, explicó la autoridad educacional.

Cabe destacar que la biblioteca móvil del Mineduc también visitará la comuna de Ovalle el próximo 1 y 2 de marzo, según informó el titular regional de Educación.

A nivel nacional, “Leo primero por Chile” fomentará la lectura en niños y sus familias durante la época de vacaciones a través de dos bibliotecas móviles habilitadas como espacios de lectura y que, además, serán escenario de jornadas de cuenta cuentos, acercando los libros a los niños en el lugar donde se encuentren disfrutando del verano.

Ruta “Leo Primero por Chile”

-lunes 11 de febrero: Pichidangui. Costanera con Barroilhet. 

-martes 12 de febrero: Los Vilos. Casa de La Cultura, Avenida Salvador Allende #1413.

-miércoles 13 de febrero: Guanaqueros. Estacionamiento sector playa, Avenida Willy Fritz S/N.

-jueves 14 y viernes 15 de febrero: La Serena. Avenida del Mar #2600, costado norte de la Delegación Municipal.

-sábado 16 de febrero: Playa La Herradura, Coquimbo. Calle María Angélica, costado sur del paseo costanera.

Sobre el plan Leo Primero

En noviembre de 2018, el Ministerio de Educación presentó el Plan de Lectura “Leo Primero”, cuyo objetivo es que todos los niños del país aprendan a leer en primero básico. Se estima que 158 mil niños pasan a segundo básico sin lograr un nivel adecuado de lectura.

Dentro de las iniciativas desarrolladas para enfrentar esta situación, el Mineduc creó la biblioteca digital escolar que actualmente cuenta con más de 3.000 títulos disponibles de forma gratuita para alumnos, padres, apoderados y docentes de establecimientos municipales y particulares subvencionados, quienes pueden acceder a estos contenidos, ingresando con el RUT del alumno o profesor. Cabe destacar que para 2021 se espera que el 100% de los establecimientos educacionales cuente con una biblioteca digital.

Opinión: “Librerías en Recoleta”

“Librerías en Recoleta”

Carta publicada en Las Últimas Noticias el Viernes 8 de febrero de 2019

Con respecto a las diversas críticas sobre la librería Recoletras, me surgen varias acotaciones: la primera es que en Recoleta solo hay dos librerías. Una es de libros usados, llamada “Green libros” -muy cerca de Santiago Centro- y la otra es la nueva, Recoletras. Esta no esta ubicada en un lugar céntrico. Al contrario, esta en la municipalidad, a metros de la población Quinta Bella, a pasos de una Iglesia Evangélica haitiana, restoranes peruanos pequeños, con algunos negocios y un supermercado. Es decir, no hay cines, ni cafés, ni museos; tampoco grandes centros de comida, ni lugares excesivamente concurridos. Eso sin mencionar las características socioeconómicas del lugar que parecen invisibles para las críticas. Hay que mencionar que la idea de la librería es hacer accesible el libro, volverlo amigable a un precio completamente competitivo.

No saben todas las veces que he tenido que viajar casi una hora para llegar a las librerías ubicadas en los barrios Lastarria, Bellas Artes o en Providencia. Ahora por primera vez tengo una a pasos de mi casa, donde mis vecinos pueden adquirir un libro nuevo de poesía, narrativa o ciencias sociales. Enfocarse en el acceso a la cultura con equidad y la calidad de vida es crear política cultural. Espero el día de mañana OsornoLetras, Valpoletras, QuiliLetras o QuinteroLetras.

Cristian Leal Duran
Administrador Público