• Ingresa tu e-mail aquí

    Únete a 84 seguidores más

  • Recomendados

    Infoconexión
  • blog DIBAM
  • Libérate lee
  • Dónde estudiar bibliotecología
  • panoramas gratis
  • El 5º poder
  • Chile y los libros 2010
  • Twitter

  • Secciones

Leer cuentos impresos genera más interacción entre los padres y sus hijos

Comparación entre libros tradicionales y electrónicos:

Leer cuentos impresos genera más interacción entre los padres y sus hijos

Viernes 29 de marzo de 2019, C. González, Vida Ciencia Tecnología, El Mercurio

Un estudio sugiere que se logra una experiencia de mayor calidad, que favorece el desarrollo de ciertas habilidades infantiles.

Aunque pueden competir en colorido e imágenes, al momento de leer un cuento a los niños, los libros electrónicos quedan en desventaja frente a los textos impresos. Un estudio realizado por la U. de Michigan, en EE.UU., descubrió que cuando padres y niños leen libros tradicionales hablan más frecuentemente y la calidad de sus interacciones es mejor.

“La lectura compartida de libros y cuentos es una de las actividades de desarrollo más importantes que las familias pueden realizar, no solo al exponer a los niños a un mayor lenguaje y vocabulario, sino también al brindar oportunidades de acercamiento físico y crear momentos de mayor vínculo”, dice a “El Mercurio” la doctora Tiffany Munzer, pediatra especialista en comportamiento infantil y autora del estudio publicado en la revista Pediatrics.

Consciente de la rápida masificación de dispositivos como tabletas y libros electrónicos en los hogares, Munzer quiso averiguar cómo la tecnología podía incidir en esa experiencia familiar.

Con eso en mente, pidieron a 37 pares de padres y niños pequeños que leyeran tres tipos de libros: impresos, electrónicos básicos (solo texto) y en tabletas (con funciones interactivas y animaciones).

Las conclusiones fueron claras, dice la investigadora: los padres y sus hijos hablaron más entre ellos con los libros impresos que con los otros; además, el lenguaje que los padres utilizaron era más rico y abundante.

Además, con los libros electrónicos no solo las parejas interactúan menos, sino que los padres tienden a hablar menos sobre la historia y más sobre la tecnología del dispositivo en sí. A veces, esto incluía instrucciones sobre el dispositivo, como decirles a los niños que no presionen botones ni cambien el volumen.

Asociaciones positivas

La doctora Munzer precisa que muchas de las interacciones compartidas entre padres e hijos pequeños durante la lectura pueden parecer sutiles, pero en realidad contribuyen en gran medida a promover un desarrollo infantil saludable.

Por ejemplo, los padres pueden señalar una foto de un animal y preguntarle a su hijo “¿qué sonido hace un pato?”. O pueden relacionar parte de la historia con algo que el niño ha experimentado, con comentarios como “¿te acuerdas cuando fuimos a la playa?”.

El tiempo de lectura también se presta para preguntas abiertas, como consultar a los niños qué piensan del libro o los personajes.

Munzer dice que estas prácticas, que incluyen comentarios y preguntas que van más allá del contenido, se cree que promueven el lenguaje expresivo, el compromiso y la alfabetización infantil.

“La investigación nos dice que las conversaciones dirigidas por los padres son especialmente importantes para los niños pequeños, porque aprenden y retienen mejor la información de las interacciones en persona que de los medios digitales”.

Asimismo, Munzer agrega que las interacciones no verbales -como la calidez, la cercanía y el entusiasmo durante el tiempo de lectura- también crean asociaciones positivas con la lectura, que probablemente se quedarán con los niños a medida que crecen.

La investigadora agrega que su objetivo no es hacer las cosas más difíciles para los padres. “Hoy trabajan más duro que nunca y también están más presentes que nunca con sus hijos. Con esto queremos ayudar a las familias a reflexionar sobre las actividades que realizan en conjunto, para nutrir su conexión”.

Sin embargo, aclara Munzer, “si algunas familias sienten que la tableta o el libro electrónico brindan una oportunidad de interacción, también es válido”.

Así son las entretenidas clases que buscan que los más pequeños entiendan lo que leen

Da énfasis al sonido de las letras, la semántica y la escritura, de forma entretenida

Así son las entretenidas clases que buscan que los más pequeños entiendan lo que leen

Liana Vega, El Día, Domingo 24 de marzo de 2019, Las Últimas Noticias.

U na clase distinta, observada por cámaras y un grupo de más de 100 personas tuvieron este sábado dos cursos de 35 alumnos de primero básico, en el Hotel Crown Plaza. ¿Clases un sábado? Resulta que el Ministerio de Educación implementó el programa “Leo Primero”, que busca mejorar la comprensión lectora en los pequeños estudiantes de ese nivel, que es muy baja, ya que según cifras del Mineduc, 158 mil niños pasan a segundo básico sin niveles adecuados de lectura.

¿Y cómo se pretende mejorarla? Con una metodología que refuerza el aprendizaje del sonido que emiten las letras, la articulación de éstas, la semántica, la sintáctica y la escritura.

Para enseñarles a los docentes cómo aplicar este método en sus aulas, dos profesoras realizaron dos módulos de clases a estos 70 alumnos en un escenario, para así dar un prototipo de cómo debería ser la enseñanza con este sistema.

Cada clase dura aproximadamente 90 minutos. Pero en este caso, éstas se dividieron en dos, y cada una duró un poco más de 35 minutos.

Evelyn Cordero, profesora de educación básica y magíster en Neurociencias realizó la primera sesión al primer grupo de 35 niños. Mientras los pequeños estudiantes estaban sentados en el suelo del escenario, Cordero les dijo: “Hoy vamos a aprender una letra. El nombre de esta es L, pero lo que importa es su sonido”. La profesora les indicó que pusieran la lengua en el paladar y emitieran el sonido.

Los niños hicieron el ejercicio y cuando hubo silencio la profesora les dijo: “Acá tengo un animalito que empieza con la letra L y se llama lagarto”. “Lagarto”, repitieron los niños, haciendo énfasis en la L, sonando fuerte en el paladar.

Cordero les mostró una foto de unos cocodrilos con lágrimas y les contó un triste poema sobre el reptil. Parte de este decía: “El lagarto está llorando/La lagarta está llorando/ El lagarto y la lagarta con delantalitos blancos/ han perdido sin querer/ su anillo de desposados”.

Los niños quisieron ayudar a los tristes lagartos a encontrar sus anillos de matrimonio. Para esto, la profesora les explicó: “Para encontrar los anillos solo vamos a marcar con una cruz las palabras que comienzan con L”.

La docente pasó puesto por puesto viendo cómo trabajaban los niños para encontrar los anillos. Y si no reconocían palabras con L dentro del texto, les hizo pronunciar la palabra para que solos se dieran cuenta que por ejemplo, la palabra loro comenzaba con dicha letra.

Evelyn Cordero justificó el énfasis en la fonética. “Si tú enseñas en una misma clase la conciencia fonológica, el sonido de la letra, su articulación, los niños van a aprender los sonidos y luego ellos los conectarán con las letras. De esa manera la lectura se incorpora de una forma más fluida que con otros métodos”, explicó.

La profesora Lily Pino hizo la segunda clase.

Ahora era el turno de ver la letra S. Y en este caso, además de hacerle énfasis a la fonética, se trabajó en la sintáctica y la escritura. Para esto, Pino les comentó que tenía un sapo de mascota. Y como se hizo en la clase anterior, ella pidió que hicieran énfasis en la S, al pronunciar sapo, el nombre de su mascota.

La docente les mostraba dos imágenes: una de un sapo y otra de insectos. Los niños debían ordenar una frase según el orden de las imágenes. Por ejemplo, si el sapo estaba al lado izquierdo y los insectos al contrario, ellos decían: “El sapo está comiendo insectos”. Si era al revés, los niños replicaban: “Comiendo insectos está el sapo”.

Tras varios ejercicios de ese tipo, y casi ya finalizando la clase, Pino invitó a los pequeños a pasar a la pizarra a escribir la letra S. No hubo una forma precisa de escribirla, ellos pudieron hacerla como quisieran y sólo debieron guiarse de dos líneas desplegadas en el pizarrón.

Algunos hicieron la letra pequeña y otros la expandieron.

La profesora Cordero explicó que la caligrafía redonda, en este modelo, está obsoleta. “En esta propuesta solo hay escritura ligada con la imprenta, porque cuando yo pongo al niño a hacer letras redondas tipo caligrafía resto la carga cognitiva de las cosas más importantes. Ellos deben tener su propio estilo de escritura. ”.

“Los niños deben tener su propio estilo de escritura”

Lily Pino, profesora

Los editores se reúnen para definir el futuro de la Feria del Libro de Santiago

En 2018 el mundo editorial local vivió su mayor división, que se tradujo en eventos paralelos. Las organizaciones del sector conversan la idea de crear una fundación, trasladar la feria al primer semestre, que sea más corta y gratuita.

Javier García, Culto La Tercera, 23 de Marzo de 2019.

El sábado 27 de octubre de 2018 fue el primer fin de semana de la Feria Internacional del Libro de Santiago (Filsa) en la Estación Mapocho. Ese día el escritor Francisco Ortega (Logia) le respondía en su cuenta de Twitter a un lector. “No, este año estaré en #FAS2018. La Filsa se dividió en Filsa y FAS, para las editoriales más grandes. FAS es gratis y en el GAM”.

Organizada hace más de 30 años por la Cámara Chilena del Libro, la Filsa 2018 fue un encuentro opaco y con escasa presencia de público durante sus 18 días. Esto debido a que no contó, como era habitual, con toda la organización del mundo editorial, con la excepción de los socios de la Cámara y la Cooperativa de la Furia (sellos independientes).

El conflicto estalló en agosto pasado cuando las otras dos asociaciones, la Corporación del Libro y la Lectura y Editores de Chile (60 socios) declinaron asistir a la Filsa criticando, principalmente, su falta de modernización.

Así fue como la Corporación del Libro, que representa a cerca del 70% de la producción editorial del país, liderada por Grupo Planeta y Penguin Random House, además de 14 socios, decidieron crear el Festival de Autores Santiago (FAS), en el GAM, en los mismos fines de semana que transcurrió Filsa.

“No estaré en FILSA, voy al FAS en el GAM”, pasaba el dato en Twitter el escritor Jorge Baradit (Historia secreta de Chile), quien ya en agosto había dicho: “La Filsa ha venido en decadencia los últimos cinco años”.

El conflicto provocó que por primera vez la Cámara Chilena optara por liberar la entrada durante dos días ante las críticas por su cobro (entre $ 2 mil y $ 3 mil). A pesar de ello no se entregaron cifras de asistencia al cierre. El país invitado de honor fue Perú. Para este año aún no hay noticias de qué país será. Además, en las fechas en que se suele realizar el encuentro – entre el 26 de octubre y el 11 de noviembre aproximadamente-, la Estación Mapocho ya tiene arrendatario: del 1 al 3 de noviembre será sede del festival de cómic Superfest Chile.

Para definir la versión 2019 de la Filsa, Eduardo Castillo, presidente de la Cámara, convocó a una reunión a comienzos de marzo. Asistieron Paula Gaete, presidenta de Cooperativa de la Furia; Sebastián Rodríguez-Peña, presidente de la Corporación del Libro y Javier Sepúlveda, de Editores de Chile.

A pesar de aportar con $ 81 millones en la última edición, los representantes del Ministerio de las Culturas no fueron considerados: “Como ministerio no hemos sido convocados a las reuniones. No obstante, nos alegra que se estén propiciando estos espacios de diálogo, algo que como ministerio hemos buscado impulsar”, afirma Paula Larraín, secretaria ejecutiva del Consejo del Libro.

Las agrupaciones que sí participaron hicieron una propuesta, y el próximo jueves tendrán respuesta de la Cámara. Una idea que es transversal consiste en crear una fundación que organice Filsa.

Propositiva y diversa

“Todos los actores de la industria pensamos en una gran Feria del Libro de Chile en el primer semestre, para ser parte del circuito de ferias sudamericanas y sin fines de lucro”, comenta Javier Sepúlveda, de Editores de Chile. “Se debe crear una fundación con personalidad jurídica, donde existan representantes de todas las agrupaciones; la feria debe ser de entrada liberada y no debe durar más de 10 días”, agrega Sepúlveda e invita a una nueva actividad: La Lluvia del Libro, entre el 31 de mayo al 2 de junio en el GAM. Ella se suma a la Primavera del Libro, que organizan hace siete años en Providencia.

Hoy las cuatro organizaciones tienen su propio encuentro. La Cámara organiza Filsa, la Cooperativa creó hace 12 años la Furia del Libro, que se realiza en diciembre en el GAM , y a fines de septiembre, en el mismo lugar, la Corporación del Libro efectuará la segunda versión del FAS.

“La participación de nuestros asociados en Filsa no depende del FAS. El FAS es el festival de la Corporación, que ahora es nuestra prioridad”, dice Sebastián Rodríguez-Peña, quien recién asumió como presidente de la Corporación. “Necesitamos una feria moderna, propositiva en cuanto a temas y nuevos autores, que sea reflejo de la diversidad creativa que existe en el país”, agrega el también gerente general de Penguin Random House.

Desde la Cámara, Eduardo Castillo solo se remitió a decir que “nuestra responsabilidad es seguir avanzando en las conversaciones que tenemos y que creo son positivas”.

Paula Gaete, de la Cooperativa de la Furia, dice que aún no deciden si estarán en la feria este año. “Nuestra participación en Filsa depende de las condiciones de la feria misma”, comenta aludiendo también al valor de los stand que fluctúan entre $ 3 millones y $ 15 millones. Gaete recuerda que la edición pasada de la Furia del Libro acogió por primera vez los Diálogos Latinoamericanos, encuentro organizado en colaboración con el ministerio, que anteriormente se desarrollaba en la Filsa.

Raimund Herder: “El mercado hispanoamericano no existe”

Desafíos de la industria editorial

Raimund Herder: “El mercado hispanoamericano no existe”

Juan Rodríguez M., Cultura El Mercurio, sábado 9 de marzo de 2019.

De visita en Chile, el dueño del sello que lleva su apellido habla de la convivencia del papel y el formato digital: “El futuro está en los dos”.

La editorial Herder comenzó en Alemania, en 1798, fundada por Bartolomeo Herder, en el contexto de la Ilustración, y apenas nueve años después de la Revolución francesa. A mediados del siglo XIX, en medio de las tensiones entre católicos y protestantes, la empresa se convirtió en una plataforma para difundir la teología católica. Como esta se publicaba en latín, sus libros sobrepasaron las fronteras alemanas y llegaron incluso a Chile.

Aprovechando esos canales de distribución, la editorial comenzó a publicar en castellano en 1887 y ya en 1911 contaba con entre 250 y 300 títulos en dicho idioma. Pero la Segunda Guerra Mundial interrumpió los lazos. Y entonces, en 1943, Herder se instaló en Barcelona (sin abandonar Alemania).

La historia la cuenta Raimund Herder, el trastataranieto de Bartolomeo. Católico, nacido hace 55 años en Friburgo, Alemania, Raimund es dueño y editor de Herder en España. Vive hace dos décadas en Barcelona y por estos días visita Sudamérica: Argentina, Chile y Colombia.

Facilitar la importación

Lo de Herder son las humanidades, desde la filosofía a la teología, pasando por psicología, ética, religión y espiritualidad, biografías de personajes clásicos y textos académicos. A su catálogo pertenece el exitoso filósofo surcoreano-alemán Byung-Chu Han, o el fallecido psicólogo alemán Victor Frankl, cuyo libro “El hombre en busca de sentido” siempre está entre los más vendidos de la editorial. “Lo tenemos hace 40 años”, cuenta Raimund Herder en una de las oficinas de Liberalia, la distribuidora de Herder en nuestro país. La editorial también tiene obras de Arendt, Badiou, Butler, Eliade, Heidegger, Nussbaum, Vattimo y Zizek, solo por nombrar a algunos filósofos.

A su labor tradicional, la editorial ha sumado vías alternativas para atraer lectores. En el sello “la otra h” traducen mangas (cómic japonés) con versiones de clásicos de la literatura y el pensamiento, como Lao-Tsé, Descartes, Rousseau, Kant, Goethe, Darwin, Dostoievski, Nietzsche, Milton y Freud, entre otros. También crearon el portal Filosofía & co. (www.filco.es), un foro dedicado a la filosofía, con material gratuito y otro para suscriptores (?9,99 euros al año, unos $7.500), y que no se limita a los autores y títulos de la editorial, y funciona con su propio equipo. “Ya tenemos alrededor de 300 mil lectores cada mes, y el 80% son latinoamericanos”, cuenta Raimund Herder.

-Se suele hablar de un mercado editorial hispanoamericano, pero también se repiten las quejas porque los autores y libros no llegan igual a todos los países.

“Es complicado, para mí el mercado latinoamericano o hispanoamericano no existe, es un mito. Existen mercados nacionales -el chileno, el argentino, el ecuatoriano, el mexicano, el peruano o el que quieras- pero no un mercado hispanoamericano”.

-¿Qué hacer?

“Los bestseller se hacen en ediciones locales, pero con el libro de ensayo, que en todo el mundo si llega a vender dos mil ejemplares ya es mucho, no se puede hacer lo mismo. Por eso hay que facilitar la importación, pero eso es un reto político. Por ejemplo, me parece tremendo que en Chile se aplique un IVA de 19% al libro; son muy pocos los países que lo hacen, o hay un IVA reducido, como en España, o directamente no hay, como en México o en Argentina. No se puede contar con que el sector editorial chileno cubra todo, y entonces, para fomentar la cultura, la lectura, el pensamiento, creo que el Estado, dentro de su trabajo en educación, debería facilitar la importación y venta de libros”.

Nativos digitales

Raimund Herder no cree que la revolución digital amenace al libro.

-¿Cómo hacer llegar los libros a los nativos digitales?

“Para llegar a los nativos digitales hay que hacer libros digitales. El libro se puede difundir también en formato electrónico, y nosotros lo hacemos, sistemáticamente publicamos todas las novedades en formato papel y digital a la vez. Yo creo que el futuro está en los dos. El libro electrónico es un producto que corresponde al modo de vivir de hoy, pero no va a sustituir al libro en papel”.

-Es algo que se agregó.

“Exacto, es algo diferente. El libro en papel es perfecto, yo siempre digo que es perfecto como la rueda. La rueda no se puede mejorar, el libro no se puede mejorar. Pero que la rueda sea perfecta no significa que no haya otras formas de trasportar a las personas o los productos de un lado a otro”.