• Ingresa tu e-mail aquí

    Únete a otros 83 seguidores

  • Recomendados

    Infoconexión
  • blog DIBAM
  • Libérate lee
  • Dónde estudiar bibliotecología
  • panoramas gratis
  • El 5º poder
  • Chile y los libros 2010
  • Twitter

  • Secciones

  • Anuncios

Dejar que los niños escojan los libros y leer en familia ayuda a encantarlos con la lectura

Para sacar provecho a las últimas semanas de vacaciones:

Dejar que los niños escojan los libros y leer en familia ayuda a encantarlos con la lectura

Lunes 18 de febrero de 2019, C. González, Educación El Mercurio

Psicólogos y especialistas en educación entregan estrategias para fomentar el hábito lector en las distintas edades. Ampliar la imaginación y el lenguaje son algunos beneficios.

Durante todo este mes, dos bibliotecas móviles han recorrido trece regiones del país, desde Arica hasta Los Lagos, invitando a leer a todos los que estén a su paso. La iniciativa del Ministerio de Educación, llamada “Leo primero por Chile” y que además incluye una biblioteca digital con más de 3.000 títulos disponibles en su sitio web, tiene como objetivo incentivar el hábito de la lectura entre los más pequeños.

La razón está en los números: según datos del Estudio Nacional de Lectura 2017, más de 158 mil escolares pasan a 2° básico sin un nivel adecuado de lectura. La cifra no mejora en cursos superiores, ya que solo el 42% de los alumnos de 4° básico logra un nivel óptimo.

“Este diagnóstico muestra que estamos en deuda y no podemos permitir que más generaciones se queden atrás”, dice Paz Balbontín, profesora de enseñanza media y asesora de gabinete del Mineduc.

Los beneficios que están quedando encerrados en libros sin abrir son muchos.

Dar el ejemplo

Además de ampliar la imaginación y favorecer el lenguaje y el pensamiento, “la lectura es un aprendizaje instrumental”, enfatiza Carolina Alcorce, psicopedagoga del Colegio Pumahue, perteneciente a la Red Internacional de Educación Cognita. “Tanto la lectura como la escritura son instrumentos que dan autonomía y abren las puertas a cualquier otro aprendizaje”.

Idea con la que concuerda María Patricia Astaburuaga, directora de Pedagogía en Educación Parvularia y Básica de la U. Mayor. “El hábito de la lectura permite ampliar el vocabulario y ello, a su vez, incrementa las posibilidades de mejorar la comprensión global, la precisión de las ideas y desarrollar el pensamiento”.

Todos, aspectos que van fortaleciendo las habilidades cognitivas, una mejor trayectoria escolar y, en definitiva, una mayor autoestima de niños y niñas, enfatiza la especialista.

Acceder a todas estas ventajas es sencillo, pero no siempre se promueve de la mejor manera el hábito lector.

Por eso, aprovechando que aún quedan días de vacaciones, se puede incorporar la lectura como una actividad familiar más, asociada a lo entretenido del verano y lejos de las obligaciones y deberes del colegio.

Precisamente, no presionar ni obligar a hacerlo es la primera regla, enfatizan las expertas.

“Hay que evitar imponer la lectura o castigar con ella. Mandarlo a su pieza a leer porque se portó mal es tremendamente negativo”, dice Alcorce.

Como en todo orden de cosas, el ejemplo es la mejor enseñanza, comenta Astaburuaga. “Cuando hay padres, hermanos mayores o abuelos lectores, por ejemplo, los niños y niñas sentirán interés y curiosidad por leer”. Ya sea en preescolares como en alumnos de enseñanza medida, “en todas las edades, las estrategias son parecidas”, agrega.

En el caso de los más pequeños, “es un excelente hábito leerles y contarles cuentos diariamente, a la hora de dormir o después de almuerzo, en la tarde”, plantea Astaburuaga. Fábulas, poesías o pequeños relatos familiares son también buenas ideas que ayudan a acerca a los niños con este hábito.

Carolina Alcorce sugiere generar instancias de lectura en familia u organizar panoramas, como salir juntos a la librería durante un viaje, o hacer excursiones al campo para leer. “Son experiencias únicas que el niño incorporará como parte esencial de su desarrollo. Si no se dispone de mucho tiempo, pequeños gestos como aprovechar los domingos para leer todos juntos también ayudan”.

En el parque o la playa

También es aconsejable dejar de lado el escritorio y buscar lugares que estimulen la imaginación. “Las bibliotecas son un espacio idóneo para leer y estudiar, pero también los parques y otros espacios abiertos, como la playa o el campo”, dice Alcorce.

Sacar los libros del contexto académico ayuda a mostrar la cara lúdica de la lectura, agrega. “Leer debe ser un acto placentero, y lo será en la medida que lo disfruten. Por lo tanto, son válidas las lecturas de cómics, revistas, guías, manuales de juegos, periódicos, etc.”.

Lo importante es que el niño elija, pero poniendo atención en que el lenguaje y contenido sean adecuados a su edad.

“Si le gusta el fútbol, puede ser un libro sobre biografías de jugadores o historia de los mundiales. No hay que encasillar la lectura en géneros narrativos o novelas más clásicas -precisa Alcorce-. De a poco, a medida que adquieren el gusto, van a ir probando otros textos”.

¿Libros en papel o digitales?

“No hay que tenerle miedo al mundo digital, pues es el entorno natural donde se desarrollan nuestros hijos”, dice Carolina Alcorce. Los libros digitales también son una buena manera de fomentar la imaginación y la creatividad en los niños, sobre todo si son interactivos. “Está en estudio si se obtienen los mismos beneficios, pero el problema es evitar que pasen muchas horas frente a una pantalla”.

Para complementar, “existen talleres de cuentos que ofrecen algunos municipios, centros culturales o fundaciones; espacios de incentivo a la lectura y de libre acceso”, agrega María Patricia Astaburuaga.

Asimismo, las redes sociales pueden ser una herramienta útil para avivar el gusto por la lectura entre los adolescentes, comenta Alcorce. “Una alternativa son los clubes virtuales de lectura, en donde pueden buscar reseñas de obras para leer, pero también aportar con sus comentarios”.

Cuándo comenzar

Nunca es tarde para adquirir motivación por la lectura, “pero hay edades clave como la primera infancia”, dice la psicopedagoga Carolina Alcorce. “Los niños pequeños aprenden por imitación. Para generar el hábito lector, mientras más pequeño es el niño es más fácil”, agrega.

Anuncios

Para incentivar la lectura: Municipalidad y Rotary de La Ligua preparan IV Feria del Libro

Viernes 15 de febrero de 2019, PUCV Multimedios.

Desde el 20 de febrero al 01 de marzo, en Plaza de Armas de La Ligua, se realizará la IV Feria del Libro La Ligua “Jorge Teillier”, cuya inspiración es el desaparecido poeta lárico, que vivió sus últimos años en la comuna.

La muestra es organizada por el Rotary Club La Ligua y auspiciada por la Municipalidad de La Ligua con $2.023.000 para financiar el arriendo de la carpa y la instalación eléctrica. Además, de aportar con la estructura y mobiliario de los módulos de exposición y tarimas de escenario.

El objetivo de la Feria, es facilitar el acceso al libro e incentivar la lectura entre los habitantes de lo comuna, a través del encuentro con lectores y escritores.

En la oportunidad, se dispondrán textos de diversos géneros como ciencia ficción, novela, históricos, manuales, poesías, cuentos y otros, tanto para niños, jóvenes y adultos.

Como cada año, la Feria del Libro la Ligua también contará con eventos artísticos y culturales como presentaciones de libros, exposiciones de autores literarios, teatro, cuentacuentos, presentaciones de danza y música de manera gratuita para toda la familia.

La Feria del Libro de nuestra ciudad, se enmarca en el circuito literario más importante de la temporada de verano, junto a la feria de Viña del Mar, La Serena y Santiago.

Para más información, puede llamar al número +56 993256214, de Rotary Club La Ligua.

Biblioteca Escolar Digital Mineduc llega a Bahía Inglesa

Viernes 15 de febrero de 2019, Diario Chañarcillo.

En el marco de la gira que está realizando la Biblioteca Escolar Digital del Ministerio de Educación por ciudades y playas de 13 regiones del país, este domingo 17 de febrero, entre las 14 a 19 horas, visitará Bahía Inglesa, comuna de Caldera, con el objetivo de fomentar la lectura en niños y familias durante la época de vacaciones, iniciativa impulsada en el plan nacional de lectura “Leo Primero”.

La información fue proporcionada por la Seremi Náyade Arriagada Alarcón quien invitó a las familias que disfrutan en el balneario atacameño, para que aprovechen la oportunidad de acceder a los más de 3 mil libros que tiene a disposición la biblioteca móvil, que ya se encuentra recorriendo el norte del país, y que está habilitada como espacios de lectura y que además será escenario de jornadas de cuenta cuentos.

“Desde ya queremos invitar a los niños y sus familias para que este domingo 17, entre las 14 y 19 horas, aprovechen este espacio que está inserto en el Plan Nacional Leo Primero, iniciativa del Presidente Sebastián Piñera para incentivar la lectura entre nuestros niños y sus familias, con el objetivo de mejorar la calidad de la educación en todos sus niveles”, precisó la autoridad regional.

Cabe recordar que, en noviembre pasado, el Ministerio de Educación presentó el Plan de Lectura “Leo Primero”, cuyo objetivo es que todos los niños del país aprendan a leer en primero básico, agregando Arriagada que “queremos que, durante el verano, los niños de toda nuestra región conozcan la Biblioteca Digital Escolar dónde podrán descargar de forma gratuita, más de 3 mil libros disponibles en la plataforma”.

La Secretaria Ministerial aprovechó de informar que el próximo jueves 28 de febrero, entre las 14 y 19 horas, Biblioteca Escolar Digital visitará la comuna de Copiapó, con lo que concluirá su gira por Atacama.

Las distintas iniciativas de las librerías para crear una comunidad lectora

No todo es venta:

Las distintas iniciativas de las librerías para crear una comunidad lectora

Lunes 11 de febrero de 2019, Cristofer Díaz Ríos, Cultura El Mercurio

Newsletter, clubes de lectura, presentaciones de escritores y lanzamientos de títulos son algunas de las actividades que se ofrecen junto a los libros.

Dar espacio para discutir sobre un libro con reconocidos autores o para talleres sobre cómo leer distintos géneros son algunas de las actividades que están realizando librerías de la capital, no solo para incentivar la lectura, sino también para crear comunidad y acercarse al público de una forma diferente.

En el corazón de Providencia, en el Drugstore, se concentra un número importante de librerías. Una de ellas es Nueva Altamira, de larga data en esa ubicación. Desde su segundo piso, por una escalera rodeada de libros, baja Gaspar García, librero allí desde hace 10 años. “Somos varías las librerías acá, pero lo bueno es que cada una tiene un sello. El nuestro tiene que ver con clubes de lectura, que van con la línea editorial que tenemos”, explica.

Desde hace tres años realizan presentaciones de libros, charlas y conversaciones. “Han venido escritores de afuera, como hace un par de meses, cuando presentamos ‘Antología del culo’, del argentino Adrián Melo”, señala García. Además, hace un tiempo iniciaron dos clubes de lecturas: “Amado diario”, con María José Navia -autora de la novela “Kintsugi”-, donde el eje de la conversación son los diarios de vida; y un club de literatura japonesa, a cargo de Mónica Drouilly, autora del libro “Retrovisor”.

Similar es lo que hace Catalonia. Ubicada en la misma galería, con sus iniciativas ha logrado generar una comunidad de lectores. En estas vacaciones han tenido variadas presentaciones, aunque la actividad es menos intensa que en el resto del año, donde hay talleres de lectura, charlas con diferentes actores del mundo editorial y tres clubes de lectura (de poesía, de novela contemporánea y de ensayo feminista), liderados por autoras como María José Cumplido y María José Navia.

“En 2018 hicimos hartas charlas inductivas, por ejemplo, cómo aprender a leer novela gráfica y poesía, y charlas sobre libros de no ficción”, menciona Gerardo Jara, librero en Catalonia. Para marzo ya está programado el taller de escritura policial de Paula y Fernando Ilabaca.

Conciertos y talleres

Al cruzar la calle, en Providencia 2035, está Post, una tienda de literatura, cine y música que recientemente comenzó con presentaciones, buscando potenciarse como un espacio cultural. “En diciembre lanzamos el libro ‘Manual para caballeros’ (Editorial Montaña Negra), con su autor, Rodrigo Ulloa. Tuvo harto éxito. Además, los sábados hemos hecho eventos musicales, con bandas de rock”, señala Rodrigo Astaburuaga, uno de los socios de la librería. Y en asociación con su vecina Pizzería Olimpia, quieren potenciar ambos espacios como una nueva estación del circuito musical y literario de la comuna.

Lolita (República de Cuba 1724), la librería del periodista y cronista Francisco Mouat, en el ondero barrio de Pocuro, apunta a la novedad con su newsletter , boletín por correo electrónico escrito por los mismos libreros, con recomendaciones y reseñas para los lectores. Se publica quincenalmente, es gratuito y hay que inscribirse en info@librerialolita.com. El próximo viernes saldrá el segundo número.

Junto con esto, en Lolita se realizan talleres (de literatura, pero también de grabado, acuarela y guitarra), presentaciones de libros y conciertos de música, como uno de piano de la polaca Ewa Jasinska. Sobre los próximos eventos, el librero Gonzalo Galleguillos cuenta que “en marzo vuelven a comenzar las actividades con talleres infantiles fines de semana por medio, y, como infidencia, puedo contar que estamos preparando un podcast para el segundo semestre”.

Los libros más leídos por los reos en Chile

clipping0

Los libros más leídos por los reos en Chile

Domingo 10 de febrero de 2019, Belén Muñoz B., Crónica La Cuarta.

La historia de la cárcel de San Miguel, cómics y los libros ilustrados son los más solicitados.

En la calle 5 del Centro de Detención Preventiva Santiago Sur (ex Penitenciaría) un grupo de internos juega a la pelota, mientras otros entran a la recién inaugurada biblioteca, que cuenta con mil libros.

Uno de ellos es Enrique González (45), quien lleva tres años en la cárcel y que actualmente lee sobre la cultura maya. “Me leí todo el tomo que tienen de historia universal y antes leí sobre Chile. A mí me gusta leer harto, no me gusta ser ignorante. Uno nota el cambio, porque puedes tener opinión sobre distintos temas”, confesó Enrique.

Pero su gusto en lectura no es el mismo que el de la mayoría de los reos en el país. Según reveló Gonzalo Oyarzún, subdirector del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas de Chile, el libro más leído es “Fuego en la cárcel de San Miguel, de Diego González y luego le sigue Chile en 1000 fotos, que es más gráfico”.

Cómics, como Sin City, Batman y Superman, son otras de las lecturas que más se llevan los internos.

Eduardo Santibáñez (45), quien lleva 5 años en prisión y que está a cargo de la biblioteca de la ex penitenciaria, contó que “acá (los internos) les gusta harto el libro ilustrado, porque se les hace tedioso si es pura letra. También les gusta la novela”.

Eduardo, que actualmente lee poemas de Gabriela Mistral, relató cómo funciona el préstamo al interior del penal: “Yo parto a las 9 de la mañana y pueden venir a cualquier hora, porque estoy hasta las nueve de la noche. Ahí, ellos eligen lo que quieran, se los pueden llevar a las celdas también, pero ahí tengo que pistolear los libros, poner el código, los datos y se los pueden llevar”.

Agregó que “ahora igual leen más, para mí el 40% de la comunidad viene a leer, sobre todo los más jóvenes”.

El subdirector del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas de Chile explicó que el proyecto es parte del “Plan de Bibliotecas en Recintos Penitenciarios”, donde se impulsa la creación de bibliotecas en cárceles con más de 50 reclusos. “Contamos con un 80% de bibliotecas dentro de estos centros penitenciarios”, aseguró.

De acuerdo a datos del Ministerio de Cultura, durante el 2018 se implementaron 18 nuevos espacios en cárceles. En ese mismo año, se registraron 4.317 nuevos usuarios y se realizaron 27.390 préstamos de libros.

Inauguran primera biblioteca en la ex Penitenciaría de Santiago

Habrá talleres y clubes para fomentar la lectura:

Inauguran primera biblioteca en la ex Penitenciaría de Santiago

Domingo 10 de febrero de 2019, Nacional El Mercurio

Como parte del “Plan de Bibliotecas en Recintos Penitenciarios”, que busca que los más de 4.500 internos accedan a la lectura, cultura y recreación, fue inaugurada una biblioteca en el Centro de Detención Preventiva Santiago Sur (ex-Penitenciaría). El espacio tiene una colección de casi mil libros.

Se contempla la habilitación de una segunda biblioteca en este recinto penitenciario.

El plan es una alianza entre los ministerios de Justicia y de Cultura, que ha habilitado 61 bibliotecas desde 2015.

Además de las bibliotecas, se contemplan iniciativas para fomentar la lectura como talleres, clubes y un centro de recursos digitales que proporcionan computadores a través de Biblioredes.

Historias para escuchar (y leer)

CIEGOS

Iniciativa surgió hace más de cincuenta años:

Historias para escuchar (y leer)

Domingo 10 de febrero de 2019, Valentina González, Nacional El Mercurio

Desde sacerdotes hasta reclusos de Punta Peuco han prestado sus voces para grabar los más de tres mil libros que alberga la Biblioteca Central para Ciegos. Hoy, la institución da el salto desde el mundo análogo al digital.

“Todo esto está lleno de libros”, dice Irma Parodi mientras apunta a varias repisas. A primera vista, lo que hay son casetes, cientos de ellos. Pero ella no miente: son libros.

Horas y horas de grabaciones hechas por voluntarios que donan su tiempo para leer en voz alta distintas publicaciones -desde obras de Isabel Allende hasta el éxito adolescente “Ciudades de papel”, de John Green- para que personas con discapacidad visual puedan escucharlos.

El catálogo de la Biblioteca Central para Ciegos, ubicada en la comuna de Providencia y creada en 1966, asciende a los tres mil títulos y también incluye unos 60 en braille: todos están disponibles de forma gratuita para préstamos.

“Partió con una lectura personal a las personas ciegas. Venían profesores que querían que les ayudaran a corregir y preparar pruebas, y les enseñaron braille”, relata Parodi, gerenta de la biblioteca. “Aparecieron los casetes y empezaron a grabar”, añade.

El salto digital

Frente a los estantes de casetes hay otras repisas con CD. Son parte de la titánica pero necesaria tarea que debió empezar hace años la biblioteca: cambiar de formato y, en algunos casos, grabar de nuevo, para no quedar obsoleta. En paralelo han creado un archivo digital para que quienes así lo prefieran lleven su pendrive y carguen las pistas de audio.

Al comienzo de cada una, la voz del voluntario lee la página en que se encuentra y el número de la pista. Así se deja una especie de rastro, que quien escucha puede seguir cada vez que retome la lectura. Es como encontrar el punto en que cerró el libro y retomarlo.

Tras décadas trabajando en el Villa María Academy como profesora, Parodi llegó hace 14 años a la biblioteca como voluntaria y nunca más se fue. Actualmente, son cerca de 12 personas las que graban regularmente, desde sus casas. Si bien la casona usada por la institución cuenta con un estudio, se utiliza para ocasiones especiales y otras actividades, como grabaciones de radioteatros o de grupos musicales conformados por no videntes.

“Apolíticos y aconfesionales”

Entre quienes han prestado su voz hay un sacerdote español, una abogada que trabajó en el Ministerio de Salud y privados de libertad. “El Quijote lo grabaron unos colombianos que estaban en la cárcel. También graban personas de Punta Peuco”, afirma Parodi.

La mujer asegura que son “aconfesionales y apolíticos”, y que en su catálogo prima la diversidad: “Nos reímos mucho cuando salieron estos libros de ’50 sombras de Grey’, ¡Nadie quería grabarlos! Gran parte de los voluntarios eran personas mayores. Pero alguien del directorio lo hizo, aunque dijo que si fuera por ella, no lo leería”.

La institución también ha colaborado con el mundo de la educación en varias ocasiones. Ha donado libros a colegios, y también se encarga de realizar el Simce en braille.

Forma de comunicación

Paola Carvallo es una de las personas con discapacidad visual que trabajan en la biblioteca. Está a cargo del traspaso desde el formato análogo al digital y coordina los préstamos.

“Hago la pega para ellos como yo quisiera que me la hicieran”, dice orgullosa. Destaca el valor que tienen los libros para los usuarios: “Hay mucha gente que antes veía y eran grandes lectores (…) Muchos estarían muy solos de no ser por los libros. Su vida sería muy triste, porque son ciegos, mayores y solos. Las nanas salen de vacaciones y ahí se quedan”.