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Nueva plataforma del Mineduc tuvo dos millones de usuarios en una semana

Política Las Últimas Noticias, Martes 24 de marzo de 2020.

A una semana de su lanzamiento del sitio web del Ministerio de Educación aprendoenlinea.mineduc.cl alcanzó la cifra de dos millones de usuarios que lo consultan permanentemente. La plataforma fue diseñada para que estudiantes de Educación Básica y Media puedan estudiar a distancia y avanzar en los contenidos de las diferentes asignaturas que imparte el sistema educativo. El ministro de Educación, Raúl Figueroa, informó además que “a partir de hoy (lunes), tras una alianza con Atelmo, quienes accedan a la página podrán navegar en ella y descargar textos sin gastar los gigas de sus planes (de datos)”. La página aprendoenlinea.mineduc.cl cuenta con material educativo para todas las asignaturas: contiene guías y material de estudio de acuerdo a cada nivel educativo, además de la posibilidad de revisar los textos escolares en versión digital. Se puede acceder a ella a través del siguiente link (https://bit.ly/2WCDGS3). Los estudiantes también tienen la posibilidad de visitar la Biblioteca Digital Escolar (en https://bdescolar.mineduc.cl/) donde existen más de 10 mil títulos disponibles, además de un plan de lectura mensual con títulos sugeridos para cada curso. La biblioteca se encuentra en el siguiente link (https://bit.ly/3br3yEN). La asignatura más visitada en la página es Lenguaje, seguida de Matemáticas, mientras que los estudiantes entre primero y séptimo básico son quienes más la usan.

Bibliotecólogos se refrescan: ahora son expertos en big data

bibliotecologos

Estudio revela que la mayoría de estos profesionales gana entre $700.000 y $1.300.000 líquidos al mes

Bibliotecólogos se refrescan: ahora son expertos en big data

Oscar Valenzuela, Las Últimas Noticias, empleo y educación, martes 20 de agosto de 2019.

Un renovador soplo de aire fresco corre entre los bibliotecólogos. La que parecía una carrera casi en extinción, hoy se reinventa para abarcar un campo laboral muy amplio e insospechado.

“Hay una concepción errónea. En el imaginario popular el bibliotecario es quien presta libros; en realidad, se trata de la persona que gestiona la unidad de información”, define Cherie Flores, académica de la UTEM -una de las pocas universidades que dicta la carrera- y editora del “Estudio de empleabilidad y remuneraciones de los bibliotecarios en Chile”.

Para el proyecto encuestó a 515 titulados de distintas instituciones que trabajan desperdigados por todo el país. Su conclusión es que, de ese universo, 54% registra un sueldo entre $700.00 y $1.300.000 líquidos (ver tabla). “La gente que tiene más de 6 años de experiencia muestra un aumento considerable en el sueldo y mayor satisfacción laboral”, dice la académica.

Expertos en información

Los bibliotecólogos son expertos en bases de datos. Por eso, además de los empleos tradicionales -como colegios, universidades, archivos y centros de documentación- se les están abriendo nichos nuevos y con un enorme futuro. “Pueden trabajar en ministerios, hospitales, cárceles o tribunales; también en empresas que trabajan con arquitectura de la información, experiencias de usuario y big data. Donde haya información puede haber un especialista de la bibliotecología trabajando”, asegura.

La carrera da para todos los gustos, afirma: “Siempre les digo a mis alumnos: ¿A usted no le gusta trabajar con gente? Hay ámbitos donde puede trabajar sólo con información. ¿Le gusta trabajar con personas? Puede hacerlo en servicios. ¿Le gusta la gestión? Puede gestionar las unidades de información. ¿Le gusta la investigación? Puede trabajar en Conicyt o en bibliotecas universitarias apoyando a los investigadores. La malla es muy amplia”.

Informática y medicina

Rebeca Yáñez, bibliotecóloga y magíster en Tecnología de la Información, es un ejemplo de la versatilidad de la carrera. Ella trabaja en la preservación de archivos históricos de Bomberos, arma proyectos tecnológicos de inteligencia de negocios y es docente en la carrera de Bibliotecología, pero también en especialidades informáticas.

“En el diseño inteligente del manejo de la información un bibliotecólogo aporta mucho, ya que estamos muy insertos en los procesos tecnológicos”, asegura.

Dice que existen muchas áreas de especialización, como gestión cultural o la curatoría de libros en editoriales.

Otra arista incipiente son los bibliotecólogos biomédicos. ¿Cómo así? “Si hay un doctor que está viendo una nueva metodología de operación, acude al bibliotecólogo de la clínica o la universidad para que lo asesore en las últimas tendencias a través de las bases de datos. Le puede pedir el último artículo aparecido sobre un tema específico”, ilustra. “En Estados Unidos incluso puede haber bibliotecólogos en la sala de operaciones. Si hay un complicación, ellos buscan en las bases de datos, porque seguramente hay otro médico que le pasó la misma situación antes y publicó un artículo al respecto”, explica.

Así son las entretenidas clases que buscan que los más pequeños entiendan lo que leen

Da énfasis al sonido de las letras, la semántica y la escritura, de forma entretenida

Así son las entretenidas clases que buscan que los más pequeños entiendan lo que leen

Liana Vega, El Día, Domingo 24 de marzo de 2019, Las Últimas Noticias.

U na clase distinta, observada por cámaras y un grupo de más de 100 personas tuvieron este sábado dos cursos de 35 alumnos de primero básico, en el Hotel Crown Plaza. ¿Clases un sábado? Resulta que el Ministerio de Educación implementó el programa “Leo Primero”, que busca mejorar la comprensión lectora en los pequeños estudiantes de ese nivel, que es muy baja, ya que según cifras del Mineduc, 158 mil niños pasan a segundo básico sin niveles adecuados de lectura.

¿Y cómo se pretende mejorarla? Con una metodología que refuerza el aprendizaje del sonido que emiten las letras, la articulación de éstas, la semántica, la sintáctica y la escritura.

Para enseñarles a los docentes cómo aplicar este método en sus aulas, dos profesoras realizaron dos módulos de clases a estos 70 alumnos en un escenario, para así dar un prototipo de cómo debería ser la enseñanza con este sistema.

Cada clase dura aproximadamente 90 minutos. Pero en este caso, éstas se dividieron en dos, y cada una duró un poco más de 35 minutos.

Evelyn Cordero, profesora de educación básica y magíster en Neurociencias realizó la primera sesión al primer grupo de 35 niños. Mientras los pequeños estudiantes estaban sentados en el suelo del escenario, Cordero les dijo: “Hoy vamos a aprender una letra. El nombre de esta es L, pero lo que importa es su sonido”. La profesora les indicó que pusieran la lengua en el paladar y emitieran el sonido.

Los niños hicieron el ejercicio y cuando hubo silencio la profesora les dijo: “Acá tengo un animalito que empieza con la letra L y se llama lagarto”. “Lagarto”, repitieron los niños, haciendo énfasis en la L, sonando fuerte en el paladar.

Cordero les mostró una foto de unos cocodrilos con lágrimas y les contó un triste poema sobre el reptil. Parte de este decía: “El lagarto está llorando/La lagarta está llorando/ El lagarto y la lagarta con delantalitos blancos/ han perdido sin querer/ su anillo de desposados”.

Los niños quisieron ayudar a los tristes lagartos a encontrar sus anillos de matrimonio. Para esto, la profesora les explicó: “Para encontrar los anillos solo vamos a marcar con una cruz las palabras que comienzan con L”.

La docente pasó puesto por puesto viendo cómo trabajaban los niños para encontrar los anillos. Y si no reconocían palabras con L dentro del texto, les hizo pronunciar la palabra para que solos se dieran cuenta que por ejemplo, la palabra loro comenzaba con dicha letra.

Evelyn Cordero justificó el énfasis en la fonética. “Si tú enseñas en una misma clase la conciencia fonológica, el sonido de la letra, su articulación, los niños van a aprender los sonidos y luego ellos los conectarán con las letras. De esa manera la lectura se incorpora de una forma más fluida que con otros métodos”, explicó.

La profesora Lily Pino hizo la segunda clase.

Ahora era el turno de ver la letra S. Y en este caso, además de hacerle énfasis a la fonética, se trabajó en la sintáctica y la escritura. Para esto, Pino les comentó que tenía un sapo de mascota. Y como se hizo en la clase anterior, ella pidió que hicieran énfasis en la S, al pronunciar sapo, el nombre de su mascota.

La docente les mostraba dos imágenes: una de un sapo y otra de insectos. Los niños debían ordenar una frase según el orden de las imágenes. Por ejemplo, si el sapo estaba al lado izquierdo y los insectos al contrario, ellos decían: “El sapo está comiendo insectos”. Si era al revés, los niños replicaban: “Comiendo insectos está el sapo”.

Tras varios ejercicios de ese tipo, y casi ya finalizando la clase, Pino invitó a los pequeños a pasar a la pizarra a escribir la letra S. No hubo una forma precisa de escribirla, ellos pudieron hacerla como quisieran y sólo debieron guiarse de dos líneas desplegadas en el pizarrón.

Algunos hicieron la letra pequeña y otros la expandieron.

La profesora Cordero explicó que la caligrafía redonda, en este modelo, está obsoleta. “En esta propuesta solo hay escritura ligada con la imprenta, porque cuando yo pongo al niño a hacer letras redondas tipo caligrafía resto la carga cognitiva de las cosas más importantes. Ellos deben tener su propio estilo de escritura. ”.

“Los niños deben tener su propio estilo de escritura”

Lily Pino, profesora

Opinión: “Librerías en Recoleta”

“Librerías en Recoleta”

Carta publicada en Las Últimas Noticias el Viernes 8 de febrero de 2019

Con respecto a las diversas críticas sobre la librería Recoletras, me surgen varias acotaciones: la primera es que en Recoleta solo hay dos librerías. Una es de libros usados, llamada “Green libros” -muy cerca de Santiago Centro- y la otra es la nueva, Recoletras. Esta no esta ubicada en un lugar céntrico. Al contrario, esta en la municipalidad, a metros de la población Quinta Bella, a pasos de una Iglesia Evangélica haitiana, restoranes peruanos pequeños, con algunos negocios y un supermercado. Es decir, no hay cines, ni cafés, ni museos; tampoco grandes centros de comida, ni lugares excesivamente concurridos. Eso sin mencionar las características socioeconómicas del lugar que parecen invisibles para las críticas. Hay que mencionar que la idea de la librería es hacer accesible el libro, volverlo amigable a un precio completamente competitivo.

No saben todas las veces que he tenido que viajar casi una hora para llegar a las librerías ubicadas en los barrios Lastarria, Bellas Artes o en Providencia. Ahora por primera vez tengo una a pasos de mi casa, donde mis vecinos pueden adquirir un libro nuevo de poesía, narrativa o ciencias sociales. Enfocarse en el acceso a la cultura con equidad y la calidad de vida es crear política cultural. Espero el día de mañana OsornoLetras, Valpoletras, QuiliLetras o QuinteroLetras.

Cristian Leal Duran
Administrador Público