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Así son las entretenidas clases que buscan que los más pequeños entiendan lo que leen

Da énfasis al sonido de las letras, la semántica y la escritura, de forma entretenida

Así son las entretenidas clases que buscan que los más pequeños entiendan lo que leen

Liana Vega, El Día, Domingo 24 de marzo de 2019, Las Últimas Noticias.

U na clase distinta, observada por cámaras y un grupo de más de 100 personas tuvieron este sábado dos cursos de 35 alumnos de primero básico, en el Hotel Crown Plaza. ¿Clases un sábado? Resulta que el Ministerio de Educación implementó el programa “Leo Primero”, que busca mejorar la comprensión lectora en los pequeños estudiantes de ese nivel, que es muy baja, ya que según cifras del Mineduc, 158 mil niños pasan a segundo básico sin niveles adecuados de lectura.

¿Y cómo se pretende mejorarla? Con una metodología que refuerza el aprendizaje del sonido que emiten las letras, la articulación de éstas, la semántica, la sintáctica y la escritura.

Para enseñarles a los docentes cómo aplicar este método en sus aulas, dos profesoras realizaron dos módulos de clases a estos 70 alumnos en un escenario, para así dar un prototipo de cómo debería ser la enseñanza con este sistema.

Cada clase dura aproximadamente 90 minutos. Pero en este caso, éstas se dividieron en dos, y cada una duró un poco más de 35 minutos.

Evelyn Cordero, profesora de educación básica y magíster en Neurociencias realizó la primera sesión al primer grupo de 35 niños. Mientras los pequeños estudiantes estaban sentados en el suelo del escenario, Cordero les dijo: “Hoy vamos a aprender una letra. El nombre de esta es L, pero lo que importa es su sonido”. La profesora les indicó que pusieran la lengua en el paladar y emitieran el sonido.

Los niños hicieron el ejercicio y cuando hubo silencio la profesora les dijo: “Acá tengo un animalito que empieza con la letra L y se llama lagarto”. “Lagarto”, repitieron los niños, haciendo énfasis en la L, sonando fuerte en el paladar.

Cordero les mostró una foto de unos cocodrilos con lágrimas y les contó un triste poema sobre el reptil. Parte de este decía: “El lagarto está llorando/La lagarta está llorando/ El lagarto y la lagarta con delantalitos blancos/ han perdido sin querer/ su anillo de desposados”.

Los niños quisieron ayudar a los tristes lagartos a encontrar sus anillos de matrimonio. Para esto, la profesora les explicó: “Para encontrar los anillos solo vamos a marcar con una cruz las palabras que comienzan con L”.

La docente pasó puesto por puesto viendo cómo trabajaban los niños para encontrar los anillos. Y si no reconocían palabras con L dentro del texto, les hizo pronunciar la palabra para que solos se dieran cuenta que por ejemplo, la palabra loro comenzaba con dicha letra.

Evelyn Cordero justificó el énfasis en la fonética. “Si tú enseñas en una misma clase la conciencia fonológica, el sonido de la letra, su articulación, los niños van a aprender los sonidos y luego ellos los conectarán con las letras. De esa manera la lectura se incorpora de una forma más fluida que con otros métodos”, explicó.

La profesora Lily Pino hizo la segunda clase.

Ahora era el turno de ver la letra S. Y en este caso, además de hacerle énfasis a la fonética, se trabajó en la sintáctica y la escritura. Para esto, Pino les comentó que tenía un sapo de mascota. Y como se hizo en la clase anterior, ella pidió que hicieran énfasis en la S, al pronunciar sapo, el nombre de su mascota.

La docente les mostraba dos imágenes: una de un sapo y otra de insectos. Los niños debían ordenar una frase según el orden de las imágenes. Por ejemplo, si el sapo estaba al lado izquierdo y los insectos al contrario, ellos decían: “El sapo está comiendo insectos”. Si era al revés, los niños replicaban: “Comiendo insectos está el sapo”.

Tras varios ejercicios de ese tipo, y casi ya finalizando la clase, Pino invitó a los pequeños a pasar a la pizarra a escribir la letra S. No hubo una forma precisa de escribirla, ellos pudieron hacerla como quisieran y sólo debieron guiarse de dos líneas desplegadas en el pizarrón.

Algunos hicieron la letra pequeña y otros la expandieron.

La profesora Cordero explicó que la caligrafía redonda, en este modelo, está obsoleta. “En esta propuesta solo hay escritura ligada con la imprenta, porque cuando yo pongo al niño a hacer letras redondas tipo caligrafía resto la carga cognitiva de las cosas más importantes. Ellos deben tener su propio estilo de escritura. ”.

“Los niños deben tener su propio estilo de escritura”

Lily Pino, profesora

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Opinión: “Librerías en Recoleta”

“Librerías en Recoleta”

Carta publicada en Las Últimas Noticias el Viernes 8 de febrero de 2019

Con respecto a las diversas críticas sobre la librería Recoletras, me surgen varias acotaciones: la primera es que en Recoleta solo hay dos librerías. Una es de libros usados, llamada “Green libros” -muy cerca de Santiago Centro- y la otra es la nueva, Recoletras. Esta no esta ubicada en un lugar céntrico. Al contrario, esta en la municipalidad, a metros de la población Quinta Bella, a pasos de una Iglesia Evangélica haitiana, restoranes peruanos pequeños, con algunos negocios y un supermercado. Es decir, no hay cines, ni cafés, ni museos; tampoco grandes centros de comida, ni lugares excesivamente concurridos. Eso sin mencionar las características socioeconómicas del lugar que parecen invisibles para las críticas. Hay que mencionar que la idea de la librería es hacer accesible el libro, volverlo amigable a un precio completamente competitivo.

No saben todas las veces que he tenido que viajar casi una hora para llegar a las librerías ubicadas en los barrios Lastarria, Bellas Artes o en Providencia. Ahora por primera vez tengo una a pasos de mi casa, donde mis vecinos pueden adquirir un libro nuevo de poesía, narrativa o ciencias sociales. Enfocarse en el acceso a la cultura con equidad y la calidad de vida es crear política cultural. Espero el día de mañana OsornoLetras, Valpoletras, QuiliLetras o QuinteroLetras.

Cristian Leal Duran
Administrador Público

Opinión: “Librerías populares”

“Librerías populares”

Carta publicada en Las Últimas Noticias el Miércoles 6 de febrero de 2019.

La venta de libros en librerías populares a menor precio debido a que no tienen fines de lucro causa grave daño a las pequeñas. Creo que se debe considerar un importante hecho: las obras están gravadas por el 19% del IVA en su venta al público, sin perjuicio de que el autor ya canceló a la imprenta también un 19% por igual concepto, impuesto a bienes o servicios y a su vez nuevamente al entregarlo al librero para su venta. O sea un 57 % sobre el mismo objeto, con lo que lo encarece, valor que finalmente costea el lector. Una solución sería eliminar dicho gravamen.

Luis Villagra Reveco

Clásicos, ofertas y ventiladores se apoderan de la Feria del Libro Usado

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Vigesimoséptima versión del certamen se realiza en la Universidad Mayor

Clásicos, ofertas y ventiladores se apoderan de la Feria del Libro Usado

Sábado 2 de febrero de 2019, Fabián Llanca, Cultura Las Últimas Noticias

Parece más fresca que nunca el agua que brota de la fuente de dos bandejas que está en el centro del primer patio del campus Santo Domingo de la Universidad Mayor (Santo Domingo 711). En este lugar se realiza la versión veintisiete de la Feria del Libro Usado, imperdible encuentro estival en el centro capitalino, frente a la primera comisaría de Carabineros.

El calor machacante del inicio de febrero se hace sentir con mayor intensidad en el segundo patio del establecimiento, techado con un material acrílico semitransparente que poco le hace a la luminosidad solar y al efecto horno. Los cuatro ventiladores que lanzan incansablemente aire fresco se convierten en estaciones de descanso reconfortante para los lectores. Por estas razones térmicas, la pileta es una especie de oasis y los escaños a su alrededor son comodidades inestimables para los asorochados asistentes.

Los treinta y ocho puestos repartidos entre patios y pasillos permiten una entretenida interacción y ofrecen una refrescante variedad de productos editoriales, desde primeras ediciones hasta revistas deportivas sesenteras. Luego de un breve repaso saltan a la vista algunos clásicos nacionales como INRI , de Raúl Zurita; los cuentos de Derroteros y Cangalla , de Mario Bahamondes, y El mestizo Alejo , de Víctor Domingo Silva.

“Con un abono lo asegura”, dice un vendedor a un potencial comprador que tiene en sus manos un ejemplar de Manual del método psico-social para la enseñanza del adulto , material didáctico de la serie La Raíz y la Espiga, que el Ministerio de Educación distribuyó durante el gobierno democratacristiano en 1966, siguiendo los preceptos de Paulo Freire, influyente teórico de la educación brasileño que marcó las políticas públicas.

“Esas cosas se van muy rápido”, insiste el locatario con convicción, mientras el interesado asiente, sonríe por la arremetida y revisa el colofón de la publicación oficial impresa en España. Deja el ejemplar en el estante y de inmediato toma otro, Patrones crochet para prototipos , de Susan Brittain, una guía exhaustiva de puntos y diseños, y el vendedor decide sentarse.

“Hay que hacer un feng shui”, comenta un librero a otro colega que se ventila con una revista. La conversación gira entorno a la falta de público y a la posibilidad que –entrada la tarde, cuando baje la tempeatura– la tendencia se revierta y motive a los lectores.

“Se le salió la tapa”, advierte un hombre que revisa revistas Estadio. “Acá está”, dice con alivio, mientras el vendedor comprueba el daño en el ejemplar que tiene en portada a un futbolista de Lota Schwager. “No son cuidadosos”, murmulla el locatario, mientras el cliente se encoge de hombros. “Estas son unas joyas”, ratifica.

Como se trata de un evento que partió en 1993, ya hay elementos clásicos en su estructura, como los libros a quinientos pesos y la presencia, física o espiritual, de Luis Rivano, fallecido escritor y célebre librero de la calle San Diego. En esta versión de la feria su figura se recuerda a través de un pendón con su fotografía frente a un montículo de libros.

Poemas épicos de la Araucanía

Además de la oferta editorial, la actual versión de la Feria del Libro Usado presenta actividades complementarias como obras de teatro, lecturas poéticas, cuentacuentos y talleres de manualidades. La lista comprende el lanzamiento de dos libros. El próximo viernes se presentará“Las historias perdidas de Mampato”, de Félix Vega; y el día siguiente será el turno de la antología poética de Jorge Montealegre. Este año la organización decidió reconocer a los escritores de la Araucanía a propósito de los tres grandes poemas épicos “La Araucana”, de Ercilla; “Arauco domado” de Pedro de Oña, y “Purén indómito”, de Diego Arias de Saavedra.

Las súper ofertas de la librería flotante que arribó a Valparaíso

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El Logos Hope tiene un catálogo de títulos que van desde los $400 hasta los $24.000

Las súper ofertas de la librería flotante que arribó a Valparaíso

Viernes 1 de febrero de 2019, Valentina Espejo, El Día, Las Últimas Noticias

Valparaíso. Un buque con más de 5.000 libros a bordo está anclado en el Molo de Abrigo, en Valparaíso. Le llaman la biblioteca flotante, aunque en estricto rigor se trata de una librería, porque venden libros, no los prestan. Tiene un espacio de 610 metros cuadrados y con bajos precios que van desde los $400 hasta los $24.000. Todo al interior del buque Logos Hope, que mide 132,50 metros de largo (eslora) y 21,06 metros de ancho (manga), que recorre el mundo recalando en diversos puertos para interactuar con distintas comunidades.

La embarcación está compuesta por una tripulación multicultural de 400 voluntarios de 65 países del mundo. La mayoría son jóvenes entusiastas que tienen entre 18 y 25 años, y que han tomado la decisión de navegar por el mundo durante 3 meses, uno o dos años, con la idea de “compartir conocimiento, ayuda y esperanza” a las personas. Esa es la misión de GBA Ships, una organización sin ánimo de lucro alemana, que opera el barco.

El Logos Hope llegó en enero a la Región de Antofagasta, proveniente de Ecuador. Y estará abierto a público hasta el 10 de febrero, en la Ciudad Puerto. Luego visitará Talcahuano y Punta Arenas.

La entrada cuesta $1.000. Los menores de 12 años y adultos mayores (desde 65 años) no pagan.

“Cuentos infantiles para colorear, libros de cocina, clásicos, de ficción, novelas, de ciencia, de liderazgo, diccionarios y de espiritualidad, forman parte del catálogo que tenemos a bordo. Hay para todos los gustos. Están clasificados por temática y hay en español y en inglés”, cuenta Ester Lugao, oficial de relaciones mediáticas del barco.

Por ejemplo, podrá encontrar títulos como “Ve y pon un centinela”, de Harper Lee y “En busca de la felicidad” de Steven Conrad a $3.200. También clásicos como “Don Quijote de la Mancha”, “Las aventuras de Tom Sawyer”, “Cantar de Mio Cid” al mismo precio.

Cuentos infantiles como “Caperucita Roja”, “Alicia en el País de las Maravillas” y “Pulgarcita” están a $800.

Y para quienes ya están pensando en marzo y las listas escolares, hay variados diccionarios inglés español desde los $1.600.

Asumió nueva rectora de la Utem

Las Últimas Noticias. Santiago, Chile. 24/06/2008

Haydée Gutiérrez Vilches asumió formalmente como rectora subrogante de la Universidad Tecnológica Metropolitana (Utem), con el desafío de restablecer las confianzas tanto al interior de esta casa de estudios superiores, como con la comunidad nacional.

La académica es sicóloga de la Universidad Academia Humanismo Cristiano, egresada del magíster en Filosofía de las Ciencias de la Universidad de Santiago de Chile, profesora de Filosofía y bibliotecaria de la Universidad de Chile. Desde 1985 se desempeña como académica de la Universidad Tecnológica Metropolitana y, desde abril del presente año hasta su nombramiento como rectora (s), ejerció el cargo de directora del Departamento de Gestión de la Información de la Utem.

‘Hay comerciantes que se leen dos libros por semana’

Las Últimas Noticias. 2/06/2008.

Víctor Alvarado reparte libros entre papas y cebollas

Roberto Riveros J.

–¿Leyó”La Fiesta del Chivo” de Mario Vargas Llosa? Creó que es una de sus obras mejor logradas, con una prosa cruda y contingente, reflejo de su particular lenguaje.
–Aún no, pero a juzgar por la profundidad y agudeza de “Conversación en la Catedral”, valdrá la pena leerla.

Esta ilustrada conversación entre cultos camaradas, digna del más distinguido escenario, ocurre entre gritos de cargadores, vendedores y caseros durante una mañana cualquiera en el corazón de la Vega Central, frente al mesón de la diminuta biblioteca pública inaugurada en el 2005 y bautizada como “El fruto de los libros”.

Allí, en la denominada Casa de Flores (Rucaray con Lastra), Víctor Alvarado, de 25 años de edad, estudiante de bibliotecología, compite a diario con la atractiva oferta de verduras, frutas y legumbres. “No puedo decir que todos los comerciantes de acá sean buenos lectores, pero hay veguinos que se leen dos libros por semana. Algunos se han llevado unos 150 ejemplares hasta el momento”.

Con dos años de Vega en el cuerpo, más de 2.000 títulos en constante rotación y 700 personas inscritas en la biblioteca, Víctor cree conocer las preferencias del popular mercado. “Los varones en general son más novelescos, prefieren el suspenso, la acción, intriga, textos como El Código Da Vinci, La Conspiración. En cambio, a la mujer de la Vega le gusta mucho los libros de autoayuda, como Cuentos del Alma, Tus zonas erróneas, La alquimia emocional”.

Por supuesto que los autores chilenos no quedan fuera de este ránking. “Se piden mucho las novelas de Allende, Ampuero, Rivera Letelier, Serrano e incluso libros de Fernando Villegas, que curiosamente a pesar de que algunos lo critican, todos lo conocen y quieren saber qué dice”.

La colección de la biblioteca se ha hecho sobre la base de donaciones, la mayoría de ellas, provenientes de los mismos lectores. A pesar del estrecho local donde se ubica y de la falta de recursos, Víctor se las arregla para que siga funcionando. Y el público se lo agradece.

“Algunos me regalan cosas. Los usuarios que trabajan en las clínicas dentales del sector me obsequian cepillos de dientes, enjuagues bucales. Los veguinos me regalan fruta y verdura. Otros me traen un café y una empanada, y se sientan a conversar 20, 30 minutos y hasta una hora, sobre libros mientras escuchamos música”.

Más de esta aventura de letras y verduras, visite
http://www.elfrutodeloslibros.cl o escriba a contacto@elfrutodeloslibros.cl