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Los poslectores

Diario Uno. 21/09/2010

Leer es sentir, pensar, imaginar, creer y autoconstruirnos socialmente en el mundo de los sentidos de época.

Jorge Núñez Alvarado

En noviembre de 2007 Jeff Bezoz había hecho la primera demo pública de Kindle, el mejor libro electrónico de la historia, hoy ya en su versión mejorada 2.0. Dos meses más tarde, Steve Jobs, cofundador de Apple y uno de los titanes de la industria al haberla revolucionado cinco veces con productos únicos (la Mac, Pixar, el iPhone, the iPod e iTunes), al presentar la Mac Air comentó como al pasar del Kindle “No importa cuán bueno o malo sea el producto, lo cierto es que la gente ya no lee, el 40% de los norteamericanos leen un libro o menos por año”.

¿Habrá que creerlo a pies juntillas a Steve Jobs? ¿O al revés habrá que hacer como Timothy Egan, ex reportero de New York Times y blogero de monta, que insiste en que cada tanto alguien brillante dice una estupidez supina, y rebate los datos de Jobs insistiendo en que el último libro de Harry Potter vendió 9 millones de copias en 24 horas, el Codigo Da Vinci 60 millones, mientras que sólo se vendieron 3,7 millones de iPhones en su estreno?

Este intercambio aparentemente inocuo puede ser una muy buena apostilla para iniciar esta nota que pretende responder a las siguientes preguntas: ¿Cuál es el futuro de la lectura (profunda)? ¿Y cuál es el futuro de los lectores cuya atención (o falta de) es atraída por otras ofertas mediáticas? ¿Y si la lectura profunda está en riesgo de extinción, qué es lo que la amenaza? ¿El ocio, el escepticismo, una mutación cultural o cognitiva? ¿la aparición de nuevas tecnologías, soportes o prácticas? ¿Se termina la lectura o se termina un tipo de lectura? ¿Se terminan los lectores o se mediamorfizan? ¿Estamos viendo el fin de la lectura o más bien el fin de la lectura solitaria, silenciosa, en papel, y el inicio de la lectura colectiva en la pantalla?

¿O lo que está pasando, sumado a todo lo anterior es no tanto el fin de nada, cuanto el nacimiento de una nueva ecología mediática, caracterizada por el pasaje de un número irrestricto o gigantesco de lectores –en relación con un número minoritario de escritores– a un sistema de lectoescritura multimedial mucho más democrático y masivo de lo que hemos visto nunca antes?

Las reiteradas muertes de la lectura

La entrada “muerte de la literatura” en Google arroja 213 millones de resultados. Si la cantidad de obituarios mide de algún modo grandeza o relevancia de alguien en vida, referencias a un tópico que exige ser leído es, al menos, paradójica. No casualmente la primera de esas referencias empieza con una consabida cita a uno de los dos grandes gurúes de la historia de los libros (junto a Roger Chartier), Robert Darnton quien en “Primeros pasos hacia una historia de la lectura”, un simpático artículo publicado en 1986, instaba a construir una historia de la lectura, complementando las previas de la escritura, la imprenta, los libros, las bibliotecas, etc.

La propuesta de Darnton apuntaba a enfocarnos en la historia de los elementos cognitivos y afectivos, y en las dimensiones internas y profundas de la experiencia de la lectura. Y de un modo u otro su pedido fue atendido y explicitado en la impresionante compilación de Guglielmo Cavallo y Roger Chartier (directores) Historia de la lectura en el mundo occidental.

Si el fin de la lectura sobre papel asusta es porque para muchos leer no es sólo conocer, sino que leer es sentir, pensar, imaginar, creer y sobre todo autoconstruirse socialmente en el mundo del sentido y el simbolismo, y finalmente prepararnos para participar de las conversaciones que nos hacen humanos.

Si ser es ser lector, nada sería más amenazador e irreversible para la lectura que la aparición de os nuevos soportes digitales, la desaparición de la constelación de Gutenberg y, sobre todo, la emergencia de nuevos poli o postalfabetismos como los que emergen con la aparición de una nueva clase cognitiva como son los nativos digitales, y con el devenir masivo de las videotranscripciones y las videoescrituras.

Confusión entre soportes y prácticas culturales

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