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Proponen uso de Tecnologías de Información y Comunicación para fomentar la lectura

El Rancagüino. 4/10/2010

El encuentro reunió a más de 200 docentes, coordinadores y encargados de bibliotecas escolares CRA de la Región.

Incentivar a los docentes, coordinadores y encargados de bibliotecas escolares sobre el uso de Tecnologías de Información y Comunicación (TIC’s) para fomentar la lectura., fue el principal objetivo del encuentro organizado -el pasado miércoles- por Corporación Pro O’Higgins y el Consejo Nacional de Televisión a través de su canal educativo Novasur.

Iniciativa que se llevó a cabo en el Club Ansco de Rancagua y que contó con una alta asistencia que superó las 200 personas, quienes escucharon atentamente las exposiciones a cargo de Constanza Mekis, coordinadora nacional del programa Bibliotecas Escolares CRA del Ministerio de Educación; Carolina Melo, coordinadora nacional de implementación del canal educativo Novasur y Pablo Fuentes, actor de la Pontificia Universidad Católica, quien mostró su último trabajo “EME: Otra Forma de Leer. Fomento de la Lectura desde el Audiovisual”.

Durante la actividad, Constanza Mekis destacó lo valioso que es para el sistema educacional chileno que profesores de distintas materias utilicen en sus aulas fuentes de información como Novasur. Agregó que la clave está en el dinamismo de trabajar con el uso de los distintos recursos existentes para el aprendizaje. “Estamos en el comienzo en lo que se refiere al uso de tecnologías en este programa de fomento lector. Ello porque en el campo de la lectura todos los días nos enfrentamos a un mundo diverso y nuevo. Tenemos que motivar a que los profesores que están en el aula y a cargo de las bibliotecas, se animen para saber seleccionar buenos recursos de aprendizaje”.

Asimismo, durante su exposición “La Lectura en la era digital”, la profesional del CRA recalcó que “los espacios de lectura se han multiplicado con el desarrollo de los medios de comunicación. El lector ya no lee sólo libros, sino que se desplaza en un universo de textos desperdigados en distintos formatos”.

Avances que según explicó, han llevado al Centro de Recursos para el Aprendizaje (CRA) a desarrollar nuevas alternativas que integren tecnología y aprendizaje. “Además de preocuparnos de que la colección sea de excelencia queremos ingresar a la era digital. Por esto desarrollamos el proyecto CRA Digital, que todavía está en etapa piloto. En este sitio se reúnen textos literarios e informativos para los cuales se han preparado diversos materiales de apoyo, de manera de enriquecer los recursos y diferenciarlos de los que se encuentran en otros sitios”.

NOVASUR

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Estudio revela que televisión disminuye la comprensión de lectura en niños

La Tercera, Santiago, Chile. 11/05/2008

Una investigación de cuatro años de la universidad alemana de Würzburg concluyó que el exceso de televisión afecta el desempeño en menores de 4 a 8 años.

Irene Padilla

Varios estudios ya lo habían demostrado: ver la televisión tiene una serie de efectos negativos, incluyendo la obesidad. Lo que pocos habían podido revelar es la relación directa entre consumo de televisión y comprensión lectora. Es lo que hicieron los investigadores Marco Ennemoser y Wolfgang Schneider, de la Universidad de Würzburg, Alemania.

Tras examinar durante cuatro años a más de 350 niños de 4 a 8 años de edad, los expertos concluyeron que el exceso de televisión tiene una clara y nefasta incidencia en la capacidad de los pequeños a la hora de comprender lo que leen y, por ende, en su rendimiento académico.

Los expertos dividieron a los niños en tres grupos: los altos consumidores de televisión veían un promedio de 117 minutos diarios, los espectadores medios dedicaban a la TV 69 minutos al día como promedio y los bajos consumían sólo 35 minutos al día. A todos ellos se les aplicó un examen de lectura al inicio de la investigación y otro al cabo de los cuatro años. Los menores de 4 a 6 años de edad y que eran altos consumidores lograron -24 puntos en el primer test, resultado que decayó aún más después del período estudiado: tras cuatro años, habían doblado su consumo de televisión y su rendimiento se situaba en -29 puntos. Los niños de 6 a 8 años y que también veían mucha televisión al inicio de la investigación marcaron -21 puntos en el primer test y bajaron otros dos puntos cuatro años después.

Claro que en ambos casos se trataba de contenidos de lo que se denomina televisión entretenida. Porque los investigadores también analizaron los efectos de la televisión educativa y ahí sí hubo beneficios para los pequeños. Quienes veían este tipo de contenidos marcaron 0,8 puntos en los tests del primer año, puntaje que aumentó a 18 el cuarto año.

Efectos nocivos

Varias son las hipótesis que se manejan para explicar los efectos sobre la comprensión lectora. La más conocida señala que, a más tiempo dedicado a ver televisión, menor es el que se destina a los libros. Tesis que quedó comprobada en la investigación: por ejemplo, los niños de 4 a 6 años que veían 45 minutos diarios de TV pasaron a 84 minutos al cabo de los cuatro años.

Sin embargo, hay otra hipótesis que, según el estudio, podría explicar la incidencia negativa de la TV y que tiene alcances mucho más profundos: en la medida que se elevan las horas frente a la pantalla, los niños pierden capacidad de atención y concentración. “La televisión no estimula el desarrollo de áreas del cerebro, como el lóbulo frontal, donde están radicados el lenguaje, la interacción social, la concentración, deducción y atención. Como no hay estimulación, esas áreas se atrofian”, explica Valeria Rojas, presidenta del Comité de Medios y Salud Infantojuvenil de la Sociedad Chilena de Pediatría.

No hay estimulación porque la televisión tiene un lenguaje demasiado básico y simple: para entender una conversación cotidiana en la pantalla, el espectador necesita conocer sólo 6.000 palabras, en cambio para entender un libro se necesita manejar, por lo menos, 66.000. Además, la televisión implica una actitud pasiva, es decir, el televidente atiende a múltiples códigos e imágenes sin participar activamente en su procesamiento.

“Ver televisión crea el hábito de no hacer el esfuerzo mental por aprender. En la lectura, los primeros pasos son muy difíciles, sobre todo en la decodificación de contenidos”, dice Mónica Guelasaga, sicóloga del Santiago College. Pero el daño puede evitarse, dicen los investigadores alemanes y no sólo prohibiendo la televisión. Porque los niños que desde pequeños “jugaron” a leer con sus padres se habituaron a aprovechar sus tiempos de ocio leyendo y disminuyeron sus horas frente a la pantalla.

La televisión educativa

Según la investigación desarrollada por los expertos de la Universidad de Würzburg, la televisión educativa es el verdadero antídoto ante cualquier mala influencia televisiva. Siempre y cuando haya un adulto que interactúe e interprete los contenidos. La televisión educativa maneja más palabras que la entretenida, entrega nuevos conceptos y significados y está hecha para que el menor interactúe con la pantalla, por lo que se evitan los malos efectos derivados de la pasividad del sujeto.

Sin embargo, como aclaran los especialistas, el rol de adulto como guía es fundamental. “La idea es que los padres guíen la enseñanza de estos programas y les expliquen más en profundidad aquellas informaciones que a los niños les cuesta entender”, afirma Valeria Rojas, del Comité de Medios y Salud Infantojuvenil de la Sociedad Chilena de Pediatría.

Actualmente, en Europa se vive una fuerte regulación de la programación infantil. En los países escandinavos, por ejemplo, los horarios en que los niños están en sus casas, por lo general durante la mañana, la programación no contiene comerciales y los programas emitidos por la televisión abierta son absolutamente educativos.

Mejores alumnos de colegios top cuentan sus hábitos de estudio

La Tercera, Santiago, Chile. 10/09/2007.

La Tercera recurrió a cinco colegios de Santiago que, por años, se han ubicado entre los de más alto desempeño académico en PSU y encuestó a los 10 mejores estudiantes de primero medio de cada establecimiento. La idea fue conocer la receta de su éxito académico. Esta es la lección de los buenos alumnos.

Hábitos de estudio
* 70% dedica como máximo 60 minutos diarios al estudio y un tercio, más de una hora.

La mayoría ocupa este tiempo en preparar pruebas o hacer tareas. Pero, tal como lo aconsejan los expertos, muy pocos caen en la sobre-exigencia: sólo el 2% dedica más de dos horas a actividades académicas. Y el 57% descansa si no tiene tareas o pruebas. Según estándares internacionales, el tiempo que le dedican estos jóvenes al estudio está dentro de lo recomendable: la OECD aconseja una hora diaria. Más tiempo, puede ser contraproducente. “Probablemente estos niños tienen más facilidades, pero un niño promedio no debiera estudiar más de 90 minutos diarios. Es súper sano que si no tienen actividades obligatorias, no se dediquen a repasar la materia, porque a esta edad tienen más intereses propios de la edad y no es bueno que, por estudiar en exceso, se aíslen”, dice Pilar Cox, orientadora de la Facultad de Educación de la UC.

Preparación ante las pruebas
* 61% estudia con dos días de anticipación para los exámenes y sólo uno de cada tres lo hace de un día para otro.

El 50% lee y subraya la materia y prepara fichas y resúmenes, técnicas recomendadas por los expertos. Lo primero permite pensar e identificar las ideas básicas; mediante el subrayado se llega con rapidez a la comprensión del texto y se fija la atención en los puntos trascendentales y preparar un resumen es el último paso, que permite recoger las ideas clave con el vocabulario propio. Pero el 71% memoriza la materia, lo que evidencia un déficit que luego tiene consecuencias en la universidad. “Es una voz de alerta, los colegios evalúan contenidos más que el análisis y comprensión de los hechos”, dice Cox. Con ella, coincide María Alicia Haltegaray, sicóloga y Phd en educación de la U. de Chile: “Como las evaluaciones que hacen los profesores son de contenidos y no de análisis, el proceso de aprendizaje está centrado en qué me van a preguntar y no en qué voy a aprender”. Además, según la experta, el aprendizaje memorístico no permanece en el cerebro para que ser transferido a otros conceptos.

Lugares donde estudiar
* 67% ocupa el escritorio para estudiar

Los expertos han insistido en la importancia de un lugar ordenado, iluminado, sin interrupciones y con todo a la mano para estudiar, sobre todo en los casos de niños con más dificultades para el aprendizaje. Si no hay escritorio, se recomienda una mesa, pero nunca lugares como el piso o la cama, práctica menos común, pero igualmente presente entre los escolares más exitosos: el 20% estudia allí.

La clave: atención en clases
* 95% pone atención en forma permanente y toma apuntes

Este es uno de los aspectos más importantes que explican el rendimiento de un alumno, pues permite que su dedicación al estudio en casa sea menor, y está íntimamente relacionado con su alta capacidad lectora. “Al poner atención en clase, comprenden lo que está hablando el profesor, porque tienen gran cantidad de destrezas verbales y de análisis. El tomar buenos apuntes también es parte del proceso, porque es una elaboración propia de lo que dice el profesor y permite asimilar la materia”, dice Haltegaray.

Buenos lectores
* 71% lee libros por su cuenta, además de los obligatorios del colegio

El 30% lee más de 6 libros al año. En este sentido también están por sobre el promedio de los escolares del país, quienes leen, según un estudio de la UCV, 3 libros al año. “El aprendizaje se facilita con la lectura, desde etapas iniciales de la infancia, porque la lectura es la puerta de entrada al vocabulario, contenidos, maneras de expresión, le permite entrar a los niños en mundos distintos y tener categorías conceptuales para asimilar la información diversa. Esto influye hasta en matemáticas, los niños con baja comprensión lectora no pueden entender ni el encabezado de las preguntas”, dice Haltegaray.

Uso regulado del computador
* 63% está menos de una hora al día en el computador y todos tienen acceso al computador e internet

El acceso de estos jóvenes a computador e internet triplica el promedio nacional, según diversos estudios. Sin embargo, la clave está en el control del tiempo de uso. Según una encuesta realizada por La Tercera entre adolescentes, casi la mitad (47%) ocupaba el computador por más de dos horas diarias y un tercio por más de tres horas diarias.

“El computador es una herramienta del proceso de aprendizaje, el problema es cuando reemplaza las otras actividades, y por eso hay que limitar su uso. Pero muchos padres han renunciado a poner esos controles, porque son elementos de conflicto con los adolescentes”, dice Pilar Cox. La gran mayoría (81,6%) usa el computador para chatear, buscar información para el colegio (61%) y navegar buscando datos no relacionados con el colegio (59%).

Consumo televisivo
* 70% ve menos de una hora de televisión al día

Esto es casi la mitad de lo que consumen los adolescentes y la población chilena. Según un estudio de Cimagroup, los adolescentes chilenos en general dedican 2 horas y 24 minutos diarios a ver TV y la población general, según el Consejo Nacional de Televisión, 2,16 horas. Sin embargo, el grupo socioeconómico alto ve menos televisión: 1,52 horas. Según los expertos, estos niños consumen menos televisión por el control de los padres y porque leen más, pues hay una relación inversa entre TV y hábitos de lectura.

Deportistas
* 53% practica más de tres horas de deporte a la semana, además de las horas de educación física obligatorias del colegio

Para Pilar Cox, un niño que tiene más posibilidades de hacer deporte u otras actividades enfrenta el estudio con menos estrés, de manera más equilibrada y está en mejores condiciones para aprovecharlo.

Participación de los padres
* 80% estudia solo y consulta a sus padres sólo en caso de dudas

Ni siquiera requiere la supervisión de los adultos. Según los expertos, sólo hasta sexto básico los niños debieran necesitar un apoyo más activo de los padres, a partir de esa edad los adultos debieran ir retirando la supervisión y estar alertas sólo si se presenta alguna dificultad o necesitan apoyo en alguna área específica.

Hogares ilustrados
* 69% vive en hogares con más de 100 libros en su biblioteca

A juicio de los expertos, esto es clave para que ellos mismos sean lectores asiduos y para explicar su alto rendimiento escolar. “Tienen contacto cotidiano con la lectura, crecen viendo a los papás leer y terminan encontrando en la lectura una actividad placentera y entretenida, que los estimula más tarde a ser lectores habituales, lo que redunda en un mejor rendimiento”, dice la orientadora Pilar Cox.

Metodología:
Para realizar esta encuesta se contactó a cinco colegios que han ocupado durante 10 años un lugar entre los 20 mejores en la PSU: San Ignacio El Bosque, del Sagrado Corazón, Santiago College, Tabancura e Internacional El Alba. Los mismos establecimientos eligieron a los estudiantes que respondieron el cuestionario.

Los preescolares chilenos ven un promedio de 3,5 horas de TV al día.

El Mercurio, Santiago, Chile. 07/09/2007.

Una alta exposición televisiva a tan temprana edad puede retardar el aprendizaje de la lectura, entre otras limitaciones al desarrollo, señalan expertos en salud mental infantil.

Carmen Rodríguez y Soledad Gutiérrez

Los preescolares chilenos han crecido con la compañía diaria de la TV prácticamente desde su nacimiento. Entre los 7 y los 18 meses ya están viendo casi dos horas al día; y al incluir al total de preescolares hasta los 5 años, el promedio de tiempo frente a la pantalla chica es de 3,5 horas.

Así lo señalan los resultados del estudio “Informe Preescolares 0-5”, que el Consejo Nacional de Televisión (CNTV) presentó ayer en el seminario “Infancia y Televisión”.

Después de haber estudiado a los “tweens” (8 a 13 años) y a los “teens” (14 a 17), el CNTV se centra por primera vez en los “toons”, como llama a los niños de 0 a 5 años. Y los muestra como muy tecnologizados y con gran autonomía de uso de estos aparatos, pero prefiriendo la posibilidad de jugar con amigos o de salir.

Sin embargo, la actividad diaria que más se repite, lejos, es la de ver televisión: el 84,7% lo hace todos los días. En cambio, sólo el 17% lee o le leen un libro, y el 34% escucha música.

El promedio de 3,5 horas diarias de los preescolares es mayor incluso que el registrado por otro estudio del CNTV (de 2000-2004), que arrojó que los escolares de 4 a 9 años ven 3,2 horas, y que los de 10 a 14 años ven 3,46 horas.

Especialistas en salud mental infantil consideran que las cifras de exposición a la pantalla chica son preocupantes. “Que un menor de tres años vea más de una hora de TV al día ya es abusivo. Y después de esa edad, más de dos horas también lo es”, dice la neuropsiquiatra infantil Amanda Céspedes.

Consecuencias
Está comprobado, agrega, que en niños menores de 3 años una exposición tan alta “limita en forma importante varias áreas de su desarrollo: la vincular (sus relaciones afectivas significativas), la comunicativa y la lingüística”. La pantalla muestra lenguaje, pero está inserto en un contexto que el niño no comprende. Sobre todo porque la mayor cantidad de contenidos televisivos no están hechos para preescolares (ver recuadro).

Además, agrega Amanda Céspedes, con muchas horas frente a la pantalla el niño ve limitadas sus posibilidades de conocer el mundo que lo rodea a través de su experiencia directa.

Otra consecuencia es que la TV sobreestimula el procesamiento de tipo simultáneo y visual, pero a la vez se retarda el procesamiento de tipo secuencial, que es clave para el aprendizaje de la lectura, explica la neuropsiquiatra. Estudios en Estados Unidos y Europa han mostrado que niños expuestos en forma excesiva a la TV sufren un retardo de hasta dos años en el aprendizaje de la lectura”.

Sin embargo, la percepción de los padres dista mucho de la mirada de los especialistas. El “Informe 0-5” del CNTV señala que el 64% de los padres considera “adecuada” la cantidad de TV que ven sus hijos; sólo el 3,9% la califica como “excesiva”; el 15%, como “mucha”, y el 17% dice que es “poca”.

Según señala el estudio, tampoco parecen percibir hasta qué punto la TV influye en sus hijos. Cuando se les pregunta ¿qué imitan sus niños de la TV?, el 54% responde “a los dibujos animados”; el 48%, a los grupos musicales, y sólo el 13% admite que imitan la violencia de los monitos.

“Cuando un estudio está hecho sobre la autopercepción, siempre se van a dar respuestas que muestran la ‘deseabilidad social’. Y los padres no quieren ser evaluados negativamente por tolerar que sus hijos vean tanta televisión”, explica la psicóloga María Eugenia Ziliani, coordinadora nacional de Educación Parvularia del Ministerio de Educación.

“Y aunque los papás no siempre tengamos las herramientas para manejar la situación durante el día, es importante que al menos tengamos conciencia del problema y que busquemos caminos para compensar esta sobreexposición. Por ejemplo, tomando la decisión de apagar la televisión al llegar del trabajo y dedicar un momento a compartir con los hijos”, agrega Ziliani.

Olvidados por canales abiertos
Ayer, los encargados de las áreas infantiles de Canal 13, TVN, Chilevisión y UCV Televisión hicieron un mea culpa en el seminario organizado por el CNTV: la TV abierta chilena tiene una escasa oferta para preescolares. TVN emite “Lazytown” y UCV la animación local “Recórcholis y corchito”. El resto, nada. Cote Correa, realizador de “Diego y Glot” (Canal 13), cree que hay una explicación comercial: “No hay conciencia de una TV para preescolares, a diferencia de los ‘tweens’, que son un mercado para los canales”.

En TVN asumen la falla y anuncian un bloque de programación para este grupo. A través de Mideplan, el Gobierno destinó $100 millones para una propuesta para preescolares, aún en proceso.

EN CIFRAS

31%
de los padres declara dar dinero a sus hijos menores de 6 años.

29%
de los niños de 4 a 5 años usa el computador sin ayuda. Y el 24% lo hace con internet.

53%
de los padres afirma que los niños son más felices ahora que antes. El 23% cree que son menos felices. Esta última percepción aumenta en la medida en que se sube en la escala socioeconómica.

71%
de los padres cree que lo que más necesitan los niños pequeños es cariño y estar con ellos..