• Ingresa tu e-mail aquí

    Únete a 93 seguidores más

  • Dónde estudiar bibliotecología
  • Libérate lee
  • panoramas gratis
  • El 5º poder
  • Secciones

Pandemia y lectura: coletazos inesperados

La mirada de Paula Larraín, nueva Subdirectora de Bibliotecas:

Pandemia y lectura: coletazos inesperados

¿El “virus de los libros” se expandió durante la cuarentena? Algo de eso parece haber. Este año, los préstamos de la Biblioteca Pública Digital registraron un llamativo aumento del 56 por ciento, en comparación con el año 2019. La nueva subdirectora de Bibliotecas Públicas comenta este crecimiento y habla sbre booktubers, lectura colectiva y los protocolos para la reapertura de bibliotecas, que incluyen cuarentenas para los libros.

Domingo 11 de octubre de 2020, Elena Irarrázabal Sánchez, Artes y Letras de El Mercurio.

Miedo e incertidumbre son algunos de los sentimientos que ha generado la crisis del coronavirus. Pero también la pandemia ha tenido efectos imprevistos y de carácter positivo. El encierro parece haber impulsado a millones de personas a leer más y a explorar los formatos digitales de lectura. Además se han multiplicado los encuentros colectivos para hablar de obras, autores y lecturas, a través de Zoom u otras modalidades.

En Europa, el viejo “Diario del año de la peste” de Defoe volvió a ser un best seller y en España un ensayo sobre la historia de los libros se convirtió en sorpresivo superventas durante la pandemia (ya lleva 18 ediciones). Además, en varios países se ha registrado un explosivo aumento de las ventas en las librerías que han reabierto. Armados con litros de alcohol gel, muchos lectores siguen prefiriendo el papel y han salido a comprar los libros de Elena Ferrante o de Pérez Reverte, por citar algunos de los más esperados.

Sobre pandemia, lecturas y bibliotecas conversamos con Paula Larraín (43), la nueva subdirectora del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas del Ministerio de las Culturas. Acaba de asumir su cargo, pero no es una novata en estas lides. Se desempeñaba como secretaria ejecutiva del Consejo Nacional del Libro desde febrero de 2016 y antes fue gerente de Biblioteca Viva (de la Fundación la Fuente) entre 2012 y 2015.

Desde hace pocos días, Larraín está a cargo de las 456 bibliotecas públicas del país, incluidas las bibliotecas regionales. También de la Biblioteca Pública Digital (BP Digital), creada en 2013 y que permite que toda persona que posea un RUT pueda inscribirse y solicitar más de 60 mil libros por 14 días, que se descargan gratis en el celular, computador o tablet . Tras dos semanas, los libros desaparecen, salvo algunos que pueden descargarse indefinidamente.

-Aunque no haya cifras definitivas, ¿se leyó más durante la pandemia?

“Sin duda. Lo muestran las cifras de la BP Digital, que entre enero y agosto de 2020 registran un aumento del 56 por ciento comparado con el mismo período del año anterior. También este año se registra un gran crecimiento -51 por ciento- de los usuarios activos. Creo que la lectura ha sido fundamental para sobrellevar el confinamiento. Ha sido un punto de inflexión, un salto importante. Tanto las cifras de la BP Digital como las de otras plataformas culturales muestran la necesidad que han sentido las personas de acceder a contenidos culturales. Además, diversos estudios internacionales dan cuenta de un aumento en la lectura en este período”.

-¿Hay alguna biblioteca pública abierta?

“Aún no. Pudimos abrir unos días la Biblioteca Regional de Aysén, en la ciudad de Coyhaique, pero luego la debimos cerrar porque la ciudad volvió a una fase anterior. Pero estamos preparados y tenemos listo el protocolo sectorial de bibliotecas para cuando se puedan realizar las reaperturas. Por cierto, estos protocolos deben ser aplicados de acuerdo a las realidades de cada biblioteca y pueden ser modificados si el Minsal establece nuevas directrices”.

-No es asunto fácil la desinfección de los libros o acoger al público infantil.

“Estos protocolos contemplan todos los resguardos para el cuidado de los usuarios y de nuestros funcionarios. Entre muchas otras medidas, se consideran las ‘cuarentenas bibliográficas’, ya que sabemos que los libros pueden ser vectores de contagio. Por eso, tras ser usados y devueltos, permanecerán en buzones específicos durante un período en que no tendrán circulación. En los protocolos se consideran fases de apertura de los distintos espacios y diferentes niveles de aforo, entre otras medidas”.

-¿Y qué pasa con los Bibliometro?

“Es bueno contar que nuestro servicio de autopréstamo está operativo, por lo que invitamos a conocer y utilizar los dispensadores de las estaciones Inés de Suárez, Ñuñoa, Lo Valledor y Cerrillos de la Línea 6”.

Booktubers y lectura colectiva

Paula Larraín se ha desempeñado en una serie de espacios vinculados al libro: coordinó el Programa de Fomento Lector de la Biblioteca de Santiago (2007-2012) y estuvo a cargo de la red nacional de bibliotecas de Infocap, establecidas en campamentos y villas. Pero la experiencia que le mostró inicialmente su camino fue cuando estaba recién egresada (se formó en la UC como profesora de Educación Básica) y le tocó armar un centro de lectura infantil en un colegio subvencionado. “De ahí no salí más de las bibliotecas”, cuenta con una sonrisa.

De sus diferentes experiencias, relata que una lección clave que ha sacado es tener siempre presente que las bibliotecas “son espacios comunitarios y democráticos. Su funcionamiento se deben pensar y gestionar de manera participativa”. Lo ejemplifica con una experiencia en la Biblioteca de Santiago. “Los diarios y revistas estaban en un tercer piso, pero había muchos adultos mayores interesados, por lo que se habilitó una zona en el primer piso para que pudieran acceder fácilmente. El diseño debe hacerse en función del usuario”.

Lectora perseverante en sus ratos libres -“estoy en un club de lectura virtual y ahora estamos leyendo a Joan Didion y Amélie Nothomb”-, tiene una hija que se llama Julieta, quien antes de que naciera ya tenía muchos libros que le había escogido su madre, como obras de Oliver Jeffers y María José Ferrada.

-Para promover la lectura en generaciones más jóvenes, ¿piensas que los booktubers pueden jugar un rol importante?

“Muchos estudios dan cuenta de la importancia de la recomendación de lecturas entre pares y pienso que las redes sociales digitales son excelentes medios para difundir y generar diálogos, como se ha demostrado en estos meses de pandemia. Entre los book tubers chilenos están Diego Valdés, Laura Mera y Fran Urriola, a través de YouTube o Instagram”.

-¿Qué prácticas de lectura le parece que hay que desarrollar más, porque brindan posibilidades interesantes en estos tiempos difíciles para la lectura?

“Creo mucho en los espacios colectivos de lectura, como los que promueve el Plan Nacional de Lectura. Entre ellos puedo mencionar los ‘Diálogos en movimiento’, que son procesos de lectura mediados, que culminan en un encuentro con el autor o la autora de la obra leída. También clubes de lectura, diálogos con autores y con ilustradores, que pueden desarrollarse de manera presencial, virtual o mixta”.

“De hecho, se está firmando un convenio entre la Subsecretaría de Cultura y el Servicio del Patrimonio Cultural para dotar a la BP Digital con más de 15 mil ejemplares de libros de autores chilenos. La idea es realizar proyectos y programas de fomento lector con estas publicaciones de autores nacionales. Queremos ampliar los servicios de la BP Digital y que no sea solo una instancia donde se piden libros. Una biblioteca no solo debiera ser un punto de préstamo, sino ofrecer una diversidad de servicios y actividades, tanto virtuales como presenciales”.

De Parinacota a Magallanes

Durante la gestión anterior a la de Paula Larraín, a cargo de Gonzalo Oyarzún (2010-2019) se planificaron e inauguraron varias bibliotecas regionales. Se trata de grandes y modernos espacios (a veces en edificios de valor patrimonial remodelados) destinados a la lectura y a actividades comunitarias. Y la labor continúa. “La Biblioteca Regional de Arica y Parinacota está en etapa de diseño. Magallanes -con biblioteca y archivo regional en el mismo edificio- está para ejecución de obras, al igual que en las bibliotecas de Los Lagos y La Araucanía”, explica Larraín.

-Más allá de la pandemia, ¿cómo visualiza el futuro de las bibliotecas? ¿Cómo evolucionar sin convertirse en otro cibercafé de la ciudad?

“Es imprescindible que las bibliotecas se constituyan como espacios comunitarios donde se facilite el encuentro entre personas con diferentes historias, intereses y sueños, garantizando la lectura como un derecho. Que sean espacios para leer un libro, emocionarse por una película, encontrarse con un amigo, leer el diario o jugar un rato”.

“Entre nuestras propias bibliotecas destaco la Biblioteca de Santiago y las regionales de Antofagasta o Coquimbo. También admiro la iniciativa de las bibliotecas ‘Parques de Medellín’ en Colombia. Se instalan en barrios que a veces son complicados, en espacios de primer nivel, que muchas veces van asociados a teatros o parques públicos. De esta forma las bibliotecas se convierten en polos culturales y urbanos”.

Los libros más pedidos en formato digital

Una mezcla variopinta y sorprendente de libros muestran los listados de las obras más solicitadas entre enero y agosto en la Biblioteca Pública Digital. En la cumbre aparece “1984” de George Orwell (3.363 préstamos), seguido de “Orgullo y prejuicio” de Jane Austen (2.110) y “Sapiens” de Noah Harari (2.037). También aparecen, entre otras publicaciones, la Constitución chilena, “Héroes” de Jorge Baradit, “Los detectives salvajes” de Roberto Bolaño, “Un cuarto propio” de Virginia Woolf, “Cumbres borrascosas” de Emily Bronté y “Relatos de una mujer borracha” de Martina Cañas. En el formato de audiolibros destacan Carla Guelfenbein con “La estación de las mujeres” y Stephen King con “El misterio de Salem’s Lot”.

Con el objetivo de ampliar sus actividades, este año la BP Digital realizó la segunda versión de su “Club de lectura digital inclusivo”. Esta iniciativa contempla encuentros en torno a distintas obras, también disponibles en audiolibros. Las reuniones cuentan con un intérprete en lengua de señas. Más de 40 asistentes han participado en cada una de sus cinco sesiones, entre ellas personas con dificultades visuales y auditivas. Este año estuvo invitado el escritor chileno Alejandro Zambra, autor de “Formas de volver a casa”, uno de los libros que se leyeron en el club.

Entre las lecturas infantiles y juveniles más demandadas en la B PDigital figuran “El Principito” de Saint-Exupéry, “Chilenas rebeldes” de María José Cumplido, “A dos metros de ti” de Rachael Lippincott, “Lulú quiere ser presidenta” de Josefa Araos, “Cómo ser una bruja moderna” de Gabriela Herstik, “25 cuentos mágicos para leer en cinco minutos”, “Mujercitas” de Louise Mary Alcott y “Nicolás tiene dos papás” de Leslie Nicholls. Desde el año pasado, la oferta de la BP Digital se complementa con las posibilidades que ofrece la nueva Biblioteca Escolar Digital del Mineduc, con lecturas para niños de educación básica y media, abiertas especialmente a alumnos de colegios municipales.

“Creo mucho en los espacios colectivos de lectura. Virtuales, presenciales o mixtos”.

“La recomendación entre pares es un excelente medio para difundir la lectura. Por ejemplo, a través de las redes sociales”

“La lectura ha sido fundamental para sobrellevar el confinamiento. Las personas sintieron la necesidad de acceder a contenidos culturales”, dice Paula Larraín.

Para la reapertura de bibliotecas se consideran ‘cuarentenas’ para libros usados y devueltos, que permanecerán en cajas y no tendrán circulación durante un período.

En el mes de abril de la pandemia se registró el mayor incremento en los préstamos de la Biblioteca Pública Digital. Entre enero y agosto los pedidos crecieron un 56% respecto de 2019.

Así son los 12 años de evolución del programa que regala computadores a los escolares

Partió en 2009 entregando grandes PC y hoy da notebooks ultralivianos:

Así son los 12 años de evolución del programa que regala computadores a los escolares

Si bien cumple con acortar la brecha digital, aún hay mucho camino por recorrer para que repercuta en una mejora en el aprendizaje.

Alexis Ibarra O., Educación El Mercurio, Domingo 1 de Marzo de 2020.

En el 2013, Ana Paula Buzdon cursaba séptimo básico en el Liceo Cardenal Caro de Buin. Ese año recibió su primer computador, se lo regaló el Estado. “Tener mi propio notebook me cambió la vida. Por ejemplo, no tenía que quedarme hasta más tarde en el colegio, podía hacer los trabajos en la casa”.

Hoy, siete años después —Ana Paula ya es una universitaria que cursa Ingeniería en la UC—, dice que para ella ese programa significó “emparejar la cancha”: poder tener acceso a un notebook, cuando su familia no tenía recursos para adquirirlo.

En 2009 comenzó en Chile el programa “Yo elijo mi PC”, que ese año entregó casi 30 mil computadores a alumnos de séptimo año de escasos recursos y buen rendimiento. Seis años más tarde, en 2015, se creó otro programa con una meta similar: “Me conecto para aprender”, cuyo objetivo era universalizar el acceso, ya que se entregaba a todos los alumnos de séptimo de colegios públicos, sin requisitos de condición social o notas. Ese año —sumando ambos programas— se entregaron 130.332 computadores, cien mil más que en 2009.

Desde el año pasado ambos programas se unificaron bajo el nombre de “Becas TIC Junaeb”. En mayo comenzarán a repartirse 130 mil computadores que se entregarán a la totalidad de los alumnos de colegios públicos que cursen séptimo básico.

Para los que asisten a séptimo básico en establecimientos particulares subvencionados, el requisito. Es que hayan tenido sobre 5,9 como promedio en 4º y 5º básico, y que pertenezcan al 40% más vulnerable, según el Registro Social de Hogares.

Derribar barreras

El objetivo de este programa es “entregar herramientas tecnológicas para que los estudiantes se desenvuelvan sin limitaciones de acceso a la información y se familiaricen en el uso cotidiano de los computadores”, dice Jaime Tohá, director nacional de la Junaeb. La idea, añade, es “derribar cualquier barrera que impida el acceso a la educación”.

Así como los requisitos para su entrega han mutado, también lo ha hecho el tipo de computadores: desde grandes PC de escritorio en 2009 —pensando que ese equipo era el único del hogar— hasta modernos notebooks de uso personal en la actualidad.

Este año se entregan dos versiones, y es el estudiante el que debe elegir entre un ultraportable o uno gráfico. “El primero privilegia la movilidad; el segundo, el desempeño en tareas de alto nivel de exigencia, tales como planillas, uso de múltiples documentos en simultáneo y material audiovisual”, dice Sebastián Marambio, director del Centro de Innovación del Ministerio de Educación, quienes asesoran a la Junaeb en definir los equipos a entregar.

Hoy no existen impedimentos para que el beneficiario venda el equipo. Tampoco se incorpora, como en otros años, un convenio empresa que permitía demunciar el robo y poder hacer un seguimiento del equipo y recuperarlo en caso de ser hallado.

En 2018, la Dirección de Presupuestos dijo, al evaluar los programas que entregaban computadores a los escolares, quesibiense hacían cargo de la brecha digital, “no han generado acciones robustas que permitan avanzar en el uso y desarrollo de habilidades en el ámbito educativo”.

Coincide en parte Emesto Laval, doctor en Educación en la U. De Bristol y especialista en informática educativa. “Este programa cumple con un objetivo de equidad. Pero lo que me inquieta es que no se aprovechen todas las oportunidades. Por ejemplo, no estamos pensando en qué pasa con ese profesor que de un día para otro tiene al 100% de sus alumnos con un notebook. La Junaeb hace un lujo de trabajo desde el punto de vista de la logística, pero su foco no es coordinarse con el currículo”, aclara.

Además, dice, muchas de las necesidades de conectividad y de información —como buscar en Google ciertos contenidos- están cubiertas por un celular, de ahí que su recomendación es que los notebooks se usen para potenciar la faceta creativa: realizar proyectos de robótica, hacer presentaciones, usarlos para crear música o películas. “Eso no surge de forma espontánea, hay que apalancarlo, por ejemplo, entregando kits de creatividad según sus intereses”.

Actualmente, el programa Becas TIC Junaeb incorpora contenido educativo precargado. “Los computadores vienen con más de 50 recursos de aprendizaje a los que se accede desde la web, y están agrupados según las necesidades de las distintas asignaturas de séptimo básico”, dice Marambio. Lo pueden usar desde sus casas o cada profesor ve si los emplea en clases.

Son contenidos que durante dos años ha generado el ministerio para mejorar el acceso universal, entre ellos Yoaprendomas.cl y la biblioteca digital escolar (bdescolar. mineduc.cl). “En Yoaprendomas.cl existe un sinfín de guías y recursos de apoyo para las distintas asignaturas. En tanto, la biblioteca digital escolar cuenta por primera vez con los textos escolares en formato digital, además de acceso a cientos de libros de literatura”, aclara Marambio.

“Es valorable cómo esta política se ha ido perfeccionando, agregando mayor variedad de dispositivos para escoger, sumando conectividad e incorporando recursos educativos. Sin embargo, hace falta una vinculación con otras políticas públicas en educación. Por ejemplo, los alumnos que reciben computadores podrían recibir textos escolares digitales enriquecidos, no solo copias digitales en PDF, complementando e incluso reemplazando el texto en papel tradicional. Los programas de estudios sugeridos podrían incluir recursos digitales o actividades colaborativas aprovechando la conectividad entregada por el Estado, entre otras posibles articulaciones”, dice el pedagogo Hugo Martínez, director pedagógico de Colegium.

Muchos de los cambios actuales, dicen desde la Junaeb, se sustentan en un estudio de satisfacción entre los beneficiarios que se hizo en 2018 y que midió, entre otras cosas, el tipo de uso que les daban. Martínez sugiere que tras 12 años se haga un estudio de impacto que permita identificar los logros y proponer desafíos que permitan mejorar esta política pública. En la Junaeb aseguran que un estudio de este tipo comenzará a realizarse este año.

Otros beneficiados

No solo niños son beneficiarios de este programa, sino que también adultos que nivelan sus estudios. Además, hay cerca de 2 mil equipos que se entregan a estudiantes con discapacidad a los que se agregan accesorios y dispositivos especiales como un mouse especial, monitores de alto contraste o la capacidad de leer lo que aparece en pantalla.

Equipos entregados.

2015 fue el último año en que repartieron computadores de escritorio. Hoy solo son notebooks.

1.093.012 es el total de computadores entregados entre 2009 y 2020.

Son los mismos alumnos beneficiarios los que pueden configuración y la apariencia de sus notebooks. Enla foto, alumnos que lo recibieron el año pasado.

En 2009 se creó el programa “Yo elijo mi PC”, al que se sumó en 2015 “Me conecto para aprender”. Este año, ambos se unificaron en Becas TIC Junaeb.

Biblioteca Escolar Digital Mineduc llega a Bahía Inglesa

Viernes 15 de febrero de 2019, Diario Chañarcillo.

En el marco de la gira que está realizando la Biblioteca Escolar Digital del Ministerio de Educación por ciudades y playas de 13 regiones del país, este domingo 17 de febrero, entre las 14 a 19 horas, visitará Bahía Inglesa, comuna de Caldera, con el objetivo de fomentar la lectura en niños y familias durante la época de vacaciones, iniciativa impulsada en el plan nacional de lectura “Leo Primero”.

La información fue proporcionada por la Seremi Náyade Arriagada Alarcón quien invitó a las familias que disfrutan en el balneario atacameño, para que aprovechen la oportunidad de acceder a los más de 3 mil libros que tiene a disposición la biblioteca móvil, que ya se encuentra recorriendo el norte del país, y que está habilitada como espacios de lectura y que además será escenario de jornadas de cuenta cuentos.

“Desde ya queremos invitar a los niños y sus familias para que este domingo 17, entre las 14 y 19 horas, aprovechen este espacio que está inserto en el Plan Nacional Leo Primero, iniciativa del Presidente Sebastián Piñera para incentivar la lectura entre nuestros niños y sus familias, con el objetivo de mejorar la calidad de la educación en todos sus niveles”, precisó la autoridad regional.

Cabe recordar que, en noviembre pasado, el Ministerio de Educación presentó el Plan de Lectura “Leo Primero”, cuyo objetivo es que todos los niños del país aprendan a leer en primero básico, agregando Arriagada que “queremos que, durante el verano, los niños de toda nuestra región conozcan la Biblioteca Digital Escolar dónde podrán descargar de forma gratuita, más de 3 mil libros disponibles en la plataforma”.

La Secretaria Ministerial aprovechó de informar que el próximo jueves 28 de febrero, entre las 14 y 19 horas, Biblioteca Escolar Digital visitará la comuna de Copiapó, con lo que concluirá su gira por Atacama.

Inauguran primera biblioteca en la ex Penitenciaría de Santiago

Habrá talleres y clubes para fomentar la lectura:

Inauguran primera biblioteca en la ex Penitenciaría de Santiago

Domingo 10 de febrero de 2019, Nacional El Mercurio

Como parte del “Plan de Bibliotecas en Recintos Penitenciarios”, que busca que los más de 4.500 internos accedan a la lectura, cultura y recreación, fue inaugurada una biblioteca en el Centro de Detención Preventiva Santiago Sur (ex-Penitenciaría). El espacio tiene una colección de casi mil libros.

Se contempla la habilitación de una segunda biblioteca en este recinto penitenciario.

El plan es una alianza entre los ministerios de Justicia y de Cultura, que ha habilitado 61 bibliotecas desde 2015.

Además de las bibliotecas, se contemplan iniciativas para fomentar la lectura como talleres, clubes y un centro de recursos digitales que proporcionan computadores a través de Biblioredes.

Fomento lector entre la arena y el mar: las iniciativas que recorren Chile

fomento

Fomento lector entre la arena y el mar: las iniciativas que recorren Chile

Martes 5 de febrero de 2019, María Soledad Ramírez R., Cultura El Mercurio

Para muchos, leer en la playa es el único momento en el año en que se toma un libro. Esa actitud distendida, con el sonido del mar como fondo, parece ser el momento ideal para dar cabida a la lectura. Aprovechando el momento es que varias iniciativas se han creado para promover la lectura durante el verano, sobre todo, en los más pequeños.

Así, la semana pasada, el Ministerio de Educación lanzó la biblioteca móvil Leo Primero por Chile, en el marco del plan de lectura para que todos los niños de primero básico aprendan a leer y como forma de promover la Biblioteca digital escolar, que tiene tres mil títulos para descargar. Estos espacios móviles son dos, uno se está desplazando hacia el norte y el otro hacia el sur, tanto en playas como ciudades. Tienen espacios de lectura y para realizar actividades como cuentacuentos.

Mañana estará en Cartagena; el miércoles, en Las Cruces, y luego se estacionará, cada día de esta semana, en El Tabo, El Quisco y Maitencillo, para terminar, el domingo, en Papudo. La otra semana se moverá hacia la Región de Coquimbo, partiendo el lunes en Pichidangui, y así hasta fines de febrero, visitando todas las regiones norteñas. Hacia el sur, mañana estará en Rengo, luego en Rancagua; el jueves pasará a Duao, Región del Maule, para seguir hacia Iloca, Constitución y Pelluhue, el domingo. Terminará en Ancud, el 28 marzo.

Con seis años de existencia, el proyecto Caleta de Libros ha visitado diferentes playas del país, pero ahora existe de forma permanente en Cartagena y Coquimbo, como espacios tanto de fomento lector como de actividades comunitarias, con apoyo financiero de diferentes entidades.

“Caleta de libros presta libros de manera simple, expedita y rápida. Pero somos mucho más que eso. Junto al libro aparece la comunidad de escritores, actores, organizaciones ambientales, y todas tienen cabida en este espacio, que busca dar voz a toda la comunidad, invitarla a reflexionar, cuestionarse y disfrutar la cultura en un nuevo formato”, señala Fernanda Arrau, directora ejecutiva de Creamundos, la corporación creadora de esta iniciativa.

Caleta de Libros Cartagena funciona en la terraza de la Playa Grande de este popular balneario, de miércoles a domingo, entre las 14:00 y las 21:00 horas. Entre otras actividades que se realizan ahí, este sábado se presentará la compañía de teatro de improvisación Lospleimovil, con la obra “Tardes de Improvisación”, a las 19:30 horas. Por su parte, Caleta de Libros Coquimbo está en el sector el remanso de la playa La Herradura y abre de miércoles a domingo, de 11:00 a 19:00 horas. Todos los días hay cuentacuentos, a las 18:00 horas, y el domingo, teatro experimental de la Universidad de La Serena.

Todos los viernes, desde las 15:30 horas, la Biblioteca Regional de Antofagasta ha decidido salir a la calle. Se ubican en la explanada frente al mar, hasta marzo. “Hemos tenido harto éxito. La idea es poner puntos de encuentro de cultura y de lectura para la ciudadanía, en el rato en que están disfrutando en familia en la playa”, señala Gisela Schartau, coordinadora de extensión cultural y comunicaciones de la biblioteca.

Otra experiencia es la que ocurre en la playa Socos de Tongoy, donde la biblioteca pública N° 323 “David León Tapia” saca sus libros a la arena. “Trabajamos entre 70 y 100 títulos, de tipo infantil, novelas, revistas, entre otros”, señala la encargada del programa BiblioRedes, Ingrid Wells. Agrega que generalmente prestan unos 30 libros, y que solo han perdido uno.