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Biblioteca Escolar Digital Mineduc llega a Bahía Inglesa

Viernes 15 de febrero de 2019, Diario Chañarcillo.

En el marco de la gira que está realizando la Biblioteca Escolar Digital del Ministerio de Educación por ciudades y playas de 13 regiones del país, este domingo 17 de febrero, entre las 14 a 19 horas, visitará Bahía Inglesa, comuna de Caldera, con el objetivo de fomentar la lectura en niños y familias durante la época de vacaciones, iniciativa impulsada en el plan nacional de lectura “Leo Primero”.

La información fue proporcionada por la Seremi Náyade Arriagada Alarcón quien invitó a las familias que disfrutan en el balneario atacameño, para que aprovechen la oportunidad de acceder a los más de 3 mil libros que tiene a disposición la biblioteca móvil, que ya se encuentra recorriendo el norte del país, y que está habilitada como espacios de lectura y que además será escenario de jornadas de cuenta cuentos.

“Desde ya queremos invitar a los niños y sus familias para que este domingo 17, entre las 14 y 19 horas, aprovechen este espacio que está inserto en el Plan Nacional Leo Primero, iniciativa del Presidente Sebastián Piñera para incentivar la lectura entre nuestros niños y sus familias, con el objetivo de mejorar la calidad de la educación en todos sus niveles”, precisó la autoridad regional.

Cabe recordar que, en noviembre pasado, el Ministerio de Educación presentó el Plan de Lectura “Leo Primero”, cuyo objetivo es que todos los niños del país aprendan a leer en primero básico, agregando Arriagada que “queremos que, durante el verano, los niños de toda nuestra región conozcan la Biblioteca Digital Escolar dónde podrán descargar de forma gratuita, más de 3 mil libros disponibles en la plataforma”.

La Secretaria Ministerial aprovechó de informar que el próximo jueves 28 de febrero, entre las 14 y 19 horas, Biblioteca Escolar Digital visitará la comuna de Copiapó, con lo que concluirá su gira por Atacama.

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Inauguran primera biblioteca en la ex Penitenciaría de Santiago

Habrá talleres y clubes para fomentar la lectura:

Inauguran primera biblioteca en la ex Penitenciaría de Santiago

Domingo 10 de febrero de 2019, Nacional El Mercurio

Como parte del “Plan de Bibliotecas en Recintos Penitenciarios”, que busca que los más de 4.500 internos accedan a la lectura, cultura y recreación, fue inaugurada una biblioteca en el Centro de Detención Preventiva Santiago Sur (ex-Penitenciaría). El espacio tiene una colección de casi mil libros.

Se contempla la habilitación de una segunda biblioteca en este recinto penitenciario.

El plan es una alianza entre los ministerios de Justicia y de Cultura, que ha habilitado 61 bibliotecas desde 2015.

Además de las bibliotecas, se contemplan iniciativas para fomentar la lectura como talleres, clubes y un centro de recursos digitales que proporcionan computadores a través de Biblioredes.

Fomento lector entre la arena y el mar: las iniciativas que recorren Chile

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Fomento lector entre la arena y el mar: las iniciativas que recorren Chile

Martes 5 de febrero de 2019, María Soledad Ramírez R., Cultura El Mercurio

Para muchos, leer en la playa es el único momento en el año en que se toma un libro. Esa actitud distendida, con el sonido del mar como fondo, parece ser el momento ideal para dar cabida a la lectura. Aprovechando el momento es que varias iniciativas se han creado para promover la lectura durante el verano, sobre todo, en los más pequeños.

Así, la semana pasada, el Ministerio de Educación lanzó la biblioteca móvil Leo Primero por Chile, en el marco del plan de lectura para que todos los niños de primero básico aprendan a leer y como forma de promover la Biblioteca digital escolar, que tiene tres mil títulos para descargar. Estos espacios móviles son dos, uno se está desplazando hacia el norte y el otro hacia el sur, tanto en playas como ciudades. Tienen espacios de lectura y para realizar actividades como cuentacuentos.

Mañana estará en Cartagena; el miércoles, en Las Cruces, y luego se estacionará, cada día de esta semana, en El Tabo, El Quisco y Maitencillo, para terminar, el domingo, en Papudo. La otra semana se moverá hacia la Región de Coquimbo, partiendo el lunes en Pichidangui, y así hasta fines de febrero, visitando todas las regiones norteñas. Hacia el sur, mañana estará en Rengo, luego en Rancagua; el jueves pasará a Duao, Región del Maule, para seguir hacia Iloca, Constitución y Pelluhue, el domingo. Terminará en Ancud, el 28 marzo.

Con seis años de existencia, el proyecto Caleta de Libros ha visitado diferentes playas del país, pero ahora existe de forma permanente en Cartagena y Coquimbo, como espacios tanto de fomento lector como de actividades comunitarias, con apoyo financiero de diferentes entidades.

“Caleta de libros presta libros de manera simple, expedita y rápida. Pero somos mucho más que eso. Junto al libro aparece la comunidad de escritores, actores, organizaciones ambientales, y todas tienen cabida en este espacio, que busca dar voz a toda la comunidad, invitarla a reflexionar, cuestionarse y disfrutar la cultura en un nuevo formato”, señala Fernanda Arrau, directora ejecutiva de Creamundos, la corporación creadora de esta iniciativa.

Caleta de Libros Cartagena funciona en la terraza de la Playa Grande de este popular balneario, de miércoles a domingo, entre las 14:00 y las 21:00 horas. Entre otras actividades que se realizan ahí, este sábado se presentará la compañía de teatro de improvisación Lospleimovil, con la obra “Tardes de Improvisación”, a las 19:30 horas. Por su parte, Caleta de Libros Coquimbo está en el sector el remanso de la playa La Herradura y abre de miércoles a domingo, de 11:00 a 19:00 horas. Todos los días hay cuentacuentos, a las 18:00 horas, y el domingo, teatro experimental de la Universidad de La Serena.

Todos los viernes, desde las 15:30 horas, la Biblioteca Regional de Antofagasta ha decidido salir a la calle. Se ubican en la explanada frente al mar, hasta marzo. “Hemos tenido harto éxito. La idea es poner puntos de encuentro de cultura y de lectura para la ciudadanía, en el rato en que están disfrutando en familia en la playa”, señala Gisela Schartau, coordinadora de extensión cultural y comunicaciones de la biblioteca.

Otra experiencia es la que ocurre en la playa Socos de Tongoy, donde la biblioteca pública N° 323 “David León Tapia” saca sus libros a la arena. “Trabajamos entre 70 y 100 títulos, de tipo infantil, novelas, revistas, entre otros”, señala la encargada del programa BiblioRedes, Ingrid Wells. Agrega que generalmente prestan unos 30 libros, y que solo han perdido uno.

Biblioteca Nacional Digital: patrimonio a solo un clic

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Biblioteca Nacional Digital: patrimonio a solo un clic

Lunes 4 de febrero de 2019, Daniela Silva Astorga, Cultura El Mercurio

Más de 280 mil archivos ofrece la plataforma web de nuestro principal centro bibliográfico, que cumple cinco años. Aquí, los logros y pendientes de esta plataforma, que depende del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural.

Aunque ya a comienzos de los años 2000 la Biblioteca Nacional (BN) cimentaba su presencia en la web -con los populares sitios Memoria Chilena y Chile para Niños-, el salto decisivo ocurrió en 2013 con el estreno de la Biblioteca Nacional Digital (BNd).

Era una plataforma virtual pionera, que, a modo de gran paraguas, aglutinaría la oferta de esas dos páginas de contenidos editorializados con todos los demás recursos digitales de la institución. Desde entonces, y a través de una sola búsqueda, los usuarios podrían acceder no solo a referencias de títulos del catálogo, sino que también a miles de documentos, imágenes, videos o audios en formato digital. Archivos que, además, quedaban disponibles para descarga gratuita, si estaban en el dominio público. La iniciativa se lanzó durante los festejos por los dos siglos de la BN.

Han pasado cinco años desde ese hito y el crecimiento del sitio Bibliotecanacionaldigital.cl -cuyo presupuesto anual es de $200 millones- ha sido exponencial, según cuenta Roberto Aguirre (1968), quien está a su cargo como jefe del Departamento de Colecciones Digitales de la BN. “Ahora -explica- ofrecemos más de 280 mil archivos. Como vamos subiendo todo lo que digitalizamos y recibimos en donación o por depósito legal electrónico, nuestra oferta ha crecido en un 10% cada año”.

Frente a las visitas, si durante su primer semestre de funcionamiento recibieron a 28.285 usuarios, actualmente se contabilizan más de 40.000 visitantes al mes. Una masa que, durante 2018, descargó gratis más de 108 mil archivos y visitó 1.394.084 páginas desde la plataforma, cuyo espacio de almacenamiento actual es de 300 TB ( terabytes ).

Múltiples contenidos

“La BNd es un pilar fundamental de la Biblioteca Nacional, porque fomenta la democratización del acceso a valiosas colecciones”, comenta Carlos Maillet, director del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, del que depende la institución.

Y basta ingresar al sitio para verse enfrentado a un monumental universo de contenidos -tanto, que la búsqueda puede ser compleja-. Como referencia, al escribir Vicente Huidobro en la barra de exploración, aparecen más 660 resultados, la mayoría manuscritos y recortes de referencias críticas.

Mientras que al teclear Valparaíso, el volumen es incluso mayor: más de 8.400 documentos digitales, entre fotografías, textos, videos, manuscritos y audios. Y asimismo, buceando, es posible hallar -entre miles de cosas- un manuscrito de “Alamiro” (1965), de Adolfo Couve; cartas de Carlos Pezoa Véliz, y partituras de Ramón Carnicer. O explorar la oferta de 14 fondos y colecciones, junto con el Archivo de la Web Chilena -que rescata, antes de su desaparición, sitios de relevancia histórica-, una rica sección de mapas, y Memoria Chilena o Chile para Niños. Siempre, ante dudas, está disponible un bibliotecario en línea.

“La riqueza de la Biblioteca Nacional Digital es que muestra todo lo que tenemos en las colecciones -entre investigaciones, sitios de contenidos, documentos, imágenes, registros audiovisuales y sonoros-. Pero también existe la opción de pesquisas acotadas. Por ejemplo, al indagar en el Archivo Fotográfico se encuentran solo imágenes”, afirma Aguirre. Y lo mismo ocurre al aplicar filtros de consulta.

Lo que muchas veces se extraña al buscar son los libros: aparecen menos títulos históricos de los que el usuario quisiera. Y aunque eso depende de si los libros están en el dominio público o no -como para poder escanearse y estar en línea-, también se ve determinado por un déficit de la plataforma: todavía falta enlazar de manera más fina los contenidos de la Biblioteca Nacional Digital con los de, por ejemplo, Memoria Chilena.

Así, como referencia, el volumen “Chile arte actual”, de Milan Ivelic y Gaspar Galaz, solo aparece en este último sitio -descargable gratuitamente-, y no así en la plataforma madre.

Al respecto, Aguirre comenta: “Estamos trabajando para mejorar las conexiones entre los sitios, porque los cruces de información son muy importantes para el usuario. Entonces, en los contenidos de Memoria Chilena estamos incluyendo un link de bibliografía complementaria que lleva a la Biblioteca Nacional Digital (lo que se puede ver ya en el minisitio ‘Prensa escolar’), y, viceversa. Es una tarea que emprenderemos durante 2019”. Junto con la creación de un servicio OAI (Open Archives Initiative), para la transferencia de datos que podrán ser utilizados por otras bibliotecas.

Otras mejoras recientes, con las que se celebraron los cinco años de la BNd, son la inclusión en la web de los archivos de Literatura Oral y de Láminas y Estampas, y la implementación de un nuevo visor, que permite examinar de manera más cómoda y nítida los archivos.

“Pero este nuevo visor también soluciona los problemas de compatibilidad que teníamos con algunos navegadores, mejora el despliegue de los archivos en los celulares, y presenta, muy a mano, los metadatos y la información del catálogo bibliográfico. Ahora, con el formato TIF Piramidal, que es de gran calidad y no tanto peso, es posible hacer zoom y mirar con más detalle”, comenta, contento, Aguirre.

Biblioteca móvil llegará a Atacama en febrero: visitará Bahía Inglesa y Copiapó

Biblioteca móvil llegará a Atacama en febrero: visitará Bahía Inglesa y Copiapó

Viernes 1 de febrero de 2019, Actualidad, El Diario de Atacama

LECTURA. Estará en la playa el 17 y en la capital regional el 28 de este mes.

“Leo primero por Chile” es una iniciativa para promover la lectura que recorrerá 51 destinos del país. Se trata de dos bibliotecas móviles, las que además serán escenario de cuentacuentos desde Arica a Los Lagos.

Durante febrero, ambos vehículos recorrerán, través de dos viajes simultáneos, ciudades y playas de 13 regiones del país. Mientras el vehículo apostado en Algarrobo viajará hacia el norte, el segundo, lo hará hacia el sur de Chile. Entre ambos trayectos sumarán más de 4.000 kilómetros de recorrido.

“Queremos que, durante el verano, los niños y niñas de todo Chile conozcan la Biblioteca Digital Escolar dónde podrán descargar de forma gratuita, más de 3000 libros disponibles en la plataforma”, preció la Ministra Cubillos.

En Atacama, según informó la seremi de Educación Náyade Arriagada, la biblioteca móvil del “Leo primero por Chile”, “está programado para el domingo 17 de febrero, visitará Bahía Inglesa, entre las 14 y 19 horas y Copiapó, el jueves 28 de febrero, por lo que desde ya queremos invitar a los niños y sus familias para que aprovechen este espacio que está inserto en el Plan Nacional Leo Primero , iniciativa del Presidente Piñera por mejorar la calidad de la educación en todos sus niveles”.

2 fechas estará la biblioteca móvil en la región de Atacama. Además habrá tres mil títulos que se pueden descargar.

La gráfica y la ilustración se incorporan a la Biblioteca Nacional

Artes y Letras El Mercurio, Domingo 5 de marzo de 2017

Por Maureen Lennon Zaninovic

Patrimonio | Las directrices que tendrá esta nueva área visual:

El periodista e investigador Claudio Aguilera, tiene a su cargo una nueva sección de este icónico edificio santiaguino que acogerá valiosos originales de creadores nacionales, como Coré, Themo Lobos, Pepo, Eduardo Armstrong, Renzo Pecchenino (Lukas) y Jaime Escudero, entre otros. “Lo que podamos rescatar del pasado, enhorabuena. Por eso estamos apelando a recibir donaciones de importantes colecciones históricas”, señala Pedro Pablo Zegers, director de la Biblioteca Nacional.

El mundo de la ilustración y la gráfica chilena está viviendo días de auge. El surgimiento -en la última década- de festivales temáticos, galerías especializadas como Plop!, premiados historietistas como Gabriel Rodríguez y dibujantes como Francisco Javier Olea, Alberto Montt, Paloma Valdivia y Catalina Bu -entre otros-, y recientemente el éxito de ventas del libro “Historia de un oso”, revelan que este universo visual cuenta con entusiastas seguidores.

Pero más allá de este boom , la ilustración es un arte con larga data en nuestro país y con un importante arraigo en el imaginario de los chilenos, gracias al legado de inolvidables dibujantes como Coré, Themo Lobos, Pepo, Eduardo Armstrong, Elena Poirier, Renzo Pecchenino (Lukas), Jimmy Scott, Hervi, los hermanos Vicente y Antonio Larrea, entre otros.

En 1886, Luis Montt y Montt, director de la Biblioteca Nacional, ya vislumbraba la importancia de darle un resguardo a la creación de los artistas locales y estableció el gabinete de estampas, retratos y grabados. En esa misma línea, en 1932, la Biblioteca Nacional abrió su Sala de Estampas para acopiar “grabados, cromos, aguafuertes, litografías, y láminas de interés cultural o relacionados con las artes gráficas”. Desde hace más de un siglo, este recinto ha ido salvaguardando un importante patrimonio y en reconocimiento a esta labor en 2015 fue declarada Monumento Nacional la colección de historietas de la Hemeroteca de la Biblioteca Nacional, la que cuenta con alrededor de 238 títulos editados en el país, que cubren desde 1906 al 2006.

“Se merecía una sección propia”

“Lo que estamos proponiendo no es algo nuevo. Hacia fines de los 60, Roque Esteban Scarpa, quien estuvo a cargo de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam), intentó darle un nuevo impulso a esta área de láminas y estampas incorporándola a la Mapoteca. De alguna manera tenía sentido sumarla a una colección cartográfica, pero nosotros consideramos que se merecía una sección propia. La Dibam y su actual director, Ángel Cabeza, se hicieron eco de nuestra petición y conseguimos el apoyo para así dar forma a un módulo independiente. Las más importantes bibliotecas públicas del mundo, como la de España, cuentan con un espacio dedicado a las láminas y estampas, y nosotros decidimos mantener esa nomenclatura genérica propia del siglo XIX, para reforzar la idea de un material que tiene que ver con el recuerdo, con un valor de época”, señala a “Artes y Letras” Pedro Pablo Zegers, director de la Biblioteca Nacional. Añade que durante meses se trabajó en darle un ordenamiento jurídico y en las próximas semanas estará habilitada una sala exclusiva para esta sección, contigua a la Mapoteca, “y esperamos que sea de gran utilidad para los investigadores y seguidores de este arte, que cada vez son más numerosos”, comenta Zegers.

El periodista Claudio Aguilera, reconocido investigador, socio fundador de la Galería Plop! y autor, entre otros volúmenes, de “Antología visual del libro ilustrado en Chile” (Quilombo Ediciones), responsable del prólogo de la reedición de “Perejil Piedra” de Coré, asumió el 1 de marzo la dirección de esta Unidad de Láminas y Estampas. El profesional, además, se desempeñó hasta 2011 como jefe de extensión cultural de la Biblioteca Nacional. “Esta es como mi casa y siento que es un muy bonito desafío regresar a este edificio en un área nueva y que me resulta bien cercana”, señala Claudio Aguilera, y agrega que “justamente me he dedicado el último tiempo al estudio de la historieta y la ilustración chilena. He publicado libros y he dictado clases y talleres sobre el tema. Me parece muy importante recordarles a las nuevas generaciones de ilustradores e historietistas que existe una historia y que estamos poniendo a su disposición una serie de materiales físicos que facilitarán el estudio. Estamos en un momento de creación, de investigación y de publicación muy importante. Hay mucho interés en la historieta, en la gráfica, en los afiches y en los panfletos. En las últimas décadas se han editado publicaciones muy valiosas a cargo de especialistas como Jorge Montealegre y Pedro Álvarez, lo que demuestra la creciente atracción que genera este campo”.

Pedro Pablo Zegers añade que existen secciones como la Hemeroteca de la biblioteca que cuentan con un material gráfico relevante, “pero la idea no es desvestir un santo para vestir otro. No vamos a desagregar colecciones de nuestra biblioteca para sumarlas a esta. El Museo Histórico Nacional, que pertenece a la Dibam, también adquirió parte importante del archivo del desaparecido Museo de la Historieta. La idea no es competir, sino complementarnos con otras unidades, generar conexiones y darles un espacio destacado a los originales de los artistas”.

Aguilera complementa que, además de las copias impresas, esta sección pondrá el énfasis en “el original de un afiche, en ese primer boceto o primer dibujo de un creador. Lamentablemente, en el último siglo se perdieron miles de originales de Coré, de Elena Poirier, de grandes ilustradores e historietistas, porque se los consideraba de poca estimación. Parte de la misión de la biblioteca es rescatar todas esas obras originales para entender todo un proceso que, finalmente, lleva a un ejemplar impreso. También, y ese es otro desafío, esperamos sumar a nuestra colección el trabajo de artistas chilenos contemporáneos”.

El director de la Biblioteca Nacional advierte que esta sección “se abre en un momento crucial de la historieta, la ilustración, el diseño y la gráfica chilena. Se abre en un momento en que estábamos a punto de perderlo todo. Hemos perdido mucho tiempo de acopio, pero aún podemos resguardar aquello que se nos fue. Lo que podamos rescatar del pasado, enhorabuena. Por eso estamos apelando a donaciones privadas de importantes colecciones históricas. Hacemos un llamado, queremos sensibilizar a los artistas y sus familiares, en el caso de que los creadores ya estén fallecidos, para que se animen a donar. La Dibam cuenta con un fondo de adquisición; siempre los recursos son escasos, pero -a pesar de los fondos limitados- hemos hecho esfuerzos no menores para incorporar colecciones gráficas completas a la biblioteca”.

Mantener una época de oro

Claudio Aguilera explica que “a nuestros grandes creadores hay que aglutinarnos en un solo lugar y afortunadamente hay varios artistas vivos, como los hermanos Vicente y Antonio Larrea -considerados icónicos creadores de afiches-, a los que queremos darle la seguridad de que su material quedará resguardado en una institución del Estado y en muy buenas manos, como parte de un acervo que puede ser revisado y estudiado. Dentro de nuestros objetivos como sección está poder difundir todo ese acopio a través de distintos libros y exposiciones. Todas esas obras que parecen dispersas conforman un núcleo en torno al patrimonio gráfico chileno, nos hablan de la memoria visual. Todas estas historietas, ilustraciones, etiquetas, afiches y panfletos, que incluso un día estuvieron botados en la calle, nos hablan de nuestro país, de una memoria que al investigarla nos permite revelar contextos diversos. Cada una de estas obras nos habla de los distintos momentos de la historia de Chile”.

El director de esta nueva unidad puntualiza que, junto con habilitar el espacio físico, “hay que iniciar el proceso de catalogación y digitalización de cada una de las piezas. Es un trabajo enorme y desafiante”, y remata que entre los años 30 y los 50 del siglo pasado “vivimos una edad de oro de la gráfica chilena, gracias al aporte de la Editorial Zig-Zag, con una producción muy variada tanto en libros como en revistas. Hoy también estamos viviendo un período efervescente y es probable que, gracias a las políticas que están llevando adelante el Estado y particulares, para la conservación, investigación y promoción de este material, este buen momento perdure en el tiempo”.

“Esta sección se abre en un momento crucial de la historieta, la ilustración, el diseño y la gráfica chilena”.

PEDRO PABLO ZEGERS,
DIRECTOR DE LA BIBLIOTECA NACIONAL

Dentro de nuestros objetivos como sección está poder difundir todo ese acopio a través de distintos libros y exposiciones.

CLAUDIO AGUILERA,
DIRECTOR DE LA UNIDAD DE LÁMINAS Y ESTAMPAS.

Desde dibujos originales de Coré hasta etiquetas de vino

Pedro Pablo Zegers, director de la Biblioteca Nacional, comenta que el principal reto será el inventario y catalogación de todo el material que integrará este espacio. “Aún no tenemos una cifra exacta, pero estamos seguros de que todo este patrimonio -vía donaciones y adquisiciones- se duplicará rápidamente”, advierte.

Entre otras piezas, la Unidad de Láminas y Estampas acogerá afiches, ephemera (materiales escritos e impresos de corta duración) y publicidad chilena (juguetes de papel, láminas recortables, álbumes coleccionables, postales, tarjetas de saludos, esquelas, etiquetas, cajas de fósforos, calendarios, agendas, envases y folletos de diverso tipo), además de panfletos y propaganda política, ex libris y marcapáginas, obras de diseñadores gráficos chilenos, dibujos y fanzines.

De los dibujantes más icónicos, Claudio Aguilera explica que cuentan con originales de Mario Silva Ossa (1913-1950) conocido como Coré, Themo Lobos (1928-2012), Eduardo Armstrong (1931-1973), Pepo (1911-2000), Lukas (1934-1988), Jimmy Scott (1936), entre otros. “Hay dibujos de Antonio Romera (1908-1975), un gran artista y crítico español, y trabajos de Juan Emar (1893-1964) que son notables. Este proceso de inicio de la unidad ha implicado sumergirse en un mar gráfico que nos seguirá dando sorpresas”.

El director de la Unidad de Láminas y Estampas entrega algunas cifras: “Ya contamos con alrededor de 300 etiquetas de vino, cerca de mil afiches, 40 catálogos comerciales y alrededor de 80 agendas” y añade que los catálogos comerciales son un testimonio relevante no solo de diseño, sino de costumbres. “Ver, por ejemplo, un impreso de la desaparecida tienda Gath y Chaves, sin duda que es un valioso registro de la moda hacia mediados del siglo XX. Un catálogo comercial de 2017, en 50 años más, también va a ser un importante reflejo de nuestro tiempo y adquirirá valor”.

Pedro Pablo Zegers puntualiza que “hay una cantidad impensable de material que acogerá esta unidad, como invitaciones y etiquetas de marcas; de hecho estamos cerrando una alianza con el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI) para realizar la digitalización de sus archivos antiguos”.

Investigadores, dibujantes e ilustradores valoran los alcances del proyecto

El poeta e investigador Jorge Montealegre es un autorizado experto del mundo del cómic y la ilustración local. Autor, entre otros estudios, de “Von Pilsener. Primer personaje de la historieta chilena” (Ediciones Asterión), comenta a “Artes y Letras” que le parece una idea magnífica esta Unidad de Láminas y Estampas. “Mi experiencia como investigador es que la historia ‘oficial’ tiene bordes que también son significativos y que no son consultados, que no son tomados con la seriedad que se merecen. Me refiero a toda esa historia informal que tiene que ver con la caricatura, con la ilustración, con la caricatura política y no política. Si uno revisa, por ejemplo, dibujos de distintas épocas de los más variados sombreros, trajes, autos y paisajes, estamos ante un cúmulo de imágenes donde hay muchos lenguajes comprometidos y que nos entregan un valioso testimonio de una época que se fue. Me parece muy relevante que la Dibam abra esta sección, también como una manera de hacer un distingo entre la Hemeroteca y otro tipo de archivos similares”.

Gabriel Rodríguez , el ilustrador chileno que ganó un Premio Eisner, el Oscar del cómic, por su versión de “Little Nemo” (la clásica viñeta de EE.UU.) explica a “Artes y Letras” que “si las condiciones en que se mantendrá en el tiempo esta colección son las adecuadas, por supuesto que consideraría encantado la posibilidad de donar material. Espero que este proyecto resulte de la mejor forma posible y ojalá genere un capital cultural permanente en el tiempo”.

Para Francisco Javier Olea , ilustrador de “El Mercurio”, es fundamental que alguna institución confiable “se haga cargo del acervo gráfico nacional, desde lo vernáculo hasta piezas únicas como bocetos y apuntes de artistas reconocidos. Hay un lenguaje en este material que habla desde lo visual de nuestros procesos como país. Hablamos tanto de una pretendida identidad y, desde mi punto de vista, una buena forma de sacar conclusiones es revisando este material”.

A su juicio, esta Unidad de Láminas y Estampas idealmente “debería funcionar como un museo/archivo y no como una bodega/depósito, con todos los estándares de conservación para evitar el deterioro de papeles y tintas. Debería ser un lugar en el que artistas, diseñadores y realizadores gráficos tuvieran la intención natural e imperiosa de resguardar su legado. Un archivo en el que pertenecer sea un orgullo. Así, se construye confianza en la cultura y el patrimonio y se abandonan prácticas burocráticas y de eficiencia dudosa que desprestigian estos buenos propósitos”.

La destacada ilustradora Paloma Valdivia comenta que “a fines de los 90 el concepto de ilustración era algo de lo que no se hablaba académicamente, a pesar de que sí había una importante bagaje anterior de ilustradores. Hoy sabemos que existe historia gráfica en nuestro país desde hace muchas décadas. Por todo eso, celebro el nacimiento de esta unidad y sugiero que su material se publicite y visualice en medios digitales para una mayor cobertura, sobre todo a estudiantes”.

Avanza proceso para la instalación de biblioteca regional en casa de Gabriela

Diario El Día, La Serena. 10/03/2011

La adjudicación del diseño podría concretarse en el mes de mayo próximo

Óscar Rosales Cid

En plena marcha está el proceso que permitirá construir una biblioteca regional en La Serena, cuyo diseño podría ser adjudicado en mayo.

La infraestructura, de 4 mil metros cuadrados, estará emplazada en la llamada “casa de las palmeras”, ubicada en la Avenida Francisco de Aguirre, y corresponde a una de las viviendas que habitó la insigne Gabriela Mistral.

Según informaciones entregadas por el municipio serenense, el espacio contendrá un salón auditórium, sala de conferencias, cafetería, laboratorio Bibliorredes, hemeroteca, área infantil, juvenil, para adultos mayores y un área para discapacitados.

En el exterior, un pequeño anfiteatro conectará con el área de exposiciones. Los autores regionales también tendrán su espacio, ya que habrá una sala dedicada para ellos.

El alcalde Raúl Saldívar mencionó que “será un modelo de servicios innovadores de calidad y equidad”. La idea es generar igualdad de oportunidades en el acceso a la información, conocimiento, recreación y educación permanente, “para así privilegiar a los sectores económicamente más vulnerables y que ven más dificultades en acceder a los bienes y servicios culturales”, dijo el edil.

La casa de la poetisa fue adquirida con recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) y transferida al municipio, en febrero de 2009.

La construcción estará dividida como sigue: Tendrá una superficie de 4.390 m2 construidos en dos pisos. Su programa arquitectó¬nico (aprobado por la Di¬rección de Bibliotecas y Mu¬seos, DIBAM) considera un área de acceso de 99 m2, una de extensión de 572 m2, otro espacio para público de 1.404 m2; un sector de trabajo interno de 520 m2; otro de coordinación regional de 115 m2, circulaciones y estacionamientos para 70 vehículos, lo que convierte a este recinto en el más importante de la zona en su tipo.

La etapa de diseño contará con una inversión de 177 millones de pesos. Respecto a la mantención y operación del recinto, una vez que las obras hayan finalizado, se informó que existe un compromiso por parte de la Dibam para hacerse cargo de estos ítemes.