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Para incentivar la lectura: Municipalidad y Rotary de La Ligua preparan IV Feria del Libro

Viernes 15 de febrero de 2019, PUCV Multimedios.

Desde el 20 de febrero al 01 de marzo, en Plaza de Armas de La Ligua, se realizará la IV Feria del Libro La Ligua “Jorge Teillier”, cuya inspiración es el desaparecido poeta lárico, que vivió sus últimos años en la comuna.

La muestra es organizada por el Rotary Club La Ligua y auspiciada por la Municipalidad de La Ligua con $2.023.000 para financiar el arriendo de la carpa y la instalación eléctrica. Además, de aportar con la estructura y mobiliario de los módulos de exposición y tarimas de escenario.

El objetivo de la Feria, es facilitar el acceso al libro e incentivar la lectura entre los habitantes de lo comuna, a través del encuentro con lectores y escritores.

En la oportunidad, se dispondrán textos de diversos géneros como ciencia ficción, novela, históricos, manuales, poesías, cuentos y otros, tanto para niños, jóvenes y adultos.

Como cada año, la Feria del Libro la Ligua también contará con eventos artísticos y culturales como presentaciones de libros, exposiciones de autores literarios, teatro, cuentacuentos, presentaciones de danza y música de manera gratuita para toda la familia.

La Feria del Libro de nuestra ciudad, se enmarca en el circuito literario más importante de la temporada de verano, junto a la feria de Viña del Mar, La Serena y Santiago.

Para más información, puede llamar al número +56 993256214, de Rotary Club La Ligua.

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Cerca de tres mil personas diarias disfrutaron de una nueva edición de la Feria del Libro

Entre los autores más solicitados destacan José Maza y Pancho Saavedra

Cerca de tres mil personas diarias disfrutaron de una nueva edición de la Feria del Libro

Jueves 14 de febrero de 2019, Magazine El Día

La trigésima cuarta versión del evento literario contó con una gran concurrencia de público. Las presentaciones de escritores y el fomento lector fueron los grandes protagonistas.

Con un balance positivo finalizó la 34 versión de la Feria del Libro de La Serena que se realizó entre el 30 de enero y 13 de febrero en la plaza Gabriel González Videla.

En cada jornada se contó con una gran asistencia de público quienes pudieron dialogar con los autores. En líneas generales existe conformidad con los resultados y así lo sostuvo el alcalde Roberto Jacob.

“Nuevamente fue exitosa la feria del libro. Tuvimos casi tres mil personas diarias durante los 15 días, lo que es tremendamente relevante. El entusiasmo de la gente por participar, por ir a las charlas, ver la presentación de los libros, superó las expectativas”, señaló.

En la misma línea, el edil agregó que “ha sido realmente una feria redonda en la cual ha quedado demostrado que esta es una de las ferias más importantes de Chile, lo que nos hace tomar desafíos más grandes para la próxima edición. Creo que hay que ir creciendo, aumentando el interés de la gente, con una feria cada día más atractiva”.

Fomento lectura en niños

Uno de los aspectos que destacó fue el impulso al fomento lector, específicamente pensando en los niños y jóvenes. Es por ello que en esta versión se dispuso de un espacio infantil para uso exclusivo de niños y niñas donde se realizaron una serie de actividades para despertar el placer por la lectura desde temprana edad como cuentacuentos, kamishibai, confección de fanzines, entre otras.

Asimismo, se les dio un destacado espacio a nuestros jóvenes valores literarios quienes presentaron sus obras y dialogaron con los lectores.

Foco en el eclipse

El lema de este año fue “Ven a ver y leer”, en relación al eclipse solar del próximo 2 de julio, frase que resultó ser todo un acierto ya que los visitantes al evento, además de ver atentamente las presentaciones de los escritores, también aprovecharon de comprar libros gracias a la gran variedad disponible.

Entre los autores que estuvieron presentes destacan la poeta, Elvira Hernández, el científico y Premio Nacional de Ciencias Exactas, José Maza, Soledad Falabella, Félix Vega, Guillo, Francisco Saavedra, el poeta haitiano Jean Jacques Pierre-Paul, Francisco Ortega, a los que se suman nuestros autores como Pía Ahumada, Paula Ceballos, Oriana Mondaca, Claudia Reyes, Arturo Volantines, Nibaldo Acero, Alejandro San Francisco, Edmanuel Ferreira, Gabriel Canihuante, Viviana Benz, Cristian Vila, entre otros.

¿Cuáles fueron los libros más vendidos?

Entre los textos más solicitados están “Marte. La próxima frontera”, de José Maza, “La muerte del comendador”, de Haruki Murakami, “Lugares que hablan”, de Francisco Saavedra, “Loco afán. Crónicas de sidario”, de Pedro Lemebel, “Señorita buena presencia”, “El resplandor”, de Stephen King, la Narrativa completa de H.P. Lovecraf además de cómics e historietas.

Para el próximo año el desafío es grande y desde ya se planifica lo que será la trigésima quinta versión de la Feria del Libro de La Serena. Una tradición del verano.

Clásicos, ofertas y ventiladores se apoderan de la Feria del Libro Usado

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Vigesimoséptima versión del certamen se realiza en la Universidad Mayor

Clásicos, ofertas y ventiladores se apoderan de la Feria del Libro Usado

Sábado 2 de febrero de 2019, Fabián Llanca, Cultura Las Últimas Noticias

Parece más fresca que nunca el agua que brota de la fuente de dos bandejas que está en el centro del primer patio del campus Santo Domingo de la Universidad Mayor (Santo Domingo 711). En este lugar se realiza la versión veintisiete de la Feria del Libro Usado, imperdible encuentro estival en el centro capitalino, frente a la primera comisaría de Carabineros.

El calor machacante del inicio de febrero se hace sentir con mayor intensidad en el segundo patio del establecimiento, techado con un material acrílico semitransparente que poco le hace a la luminosidad solar y al efecto horno. Los cuatro ventiladores que lanzan incansablemente aire fresco se convierten en estaciones de descanso reconfortante para los lectores. Por estas razones térmicas, la pileta es una especie de oasis y los escaños a su alrededor son comodidades inestimables para los asorochados asistentes.

Los treinta y ocho puestos repartidos entre patios y pasillos permiten una entretenida interacción y ofrecen una refrescante variedad de productos editoriales, desde primeras ediciones hasta revistas deportivas sesenteras. Luego de un breve repaso saltan a la vista algunos clásicos nacionales como INRI , de Raúl Zurita; los cuentos de Derroteros y Cangalla , de Mario Bahamondes, y El mestizo Alejo , de Víctor Domingo Silva.

“Con un abono lo asegura”, dice un vendedor a un potencial comprador que tiene en sus manos un ejemplar de Manual del método psico-social para la enseñanza del adulto , material didáctico de la serie La Raíz y la Espiga, que el Ministerio de Educación distribuyó durante el gobierno democratacristiano en 1966, siguiendo los preceptos de Paulo Freire, influyente teórico de la educación brasileño que marcó las políticas públicas.

“Esas cosas se van muy rápido”, insiste el locatario con convicción, mientras el interesado asiente, sonríe por la arremetida y revisa el colofón de la publicación oficial impresa en España. Deja el ejemplar en el estante y de inmediato toma otro, Patrones crochet para prototipos , de Susan Brittain, una guía exhaustiva de puntos y diseños, y el vendedor decide sentarse.

“Hay que hacer un feng shui”, comenta un librero a otro colega que se ventila con una revista. La conversación gira entorno a la falta de público y a la posibilidad que –entrada la tarde, cuando baje la tempeatura– la tendencia se revierta y motive a los lectores.

“Se le salió la tapa”, advierte un hombre que revisa revistas Estadio. “Acá está”, dice con alivio, mientras el vendedor comprueba el daño en el ejemplar que tiene en portada a un futbolista de Lota Schwager. “No son cuidadosos”, murmulla el locatario, mientras el cliente se encoge de hombros. “Estas son unas joyas”, ratifica.

Como se trata de un evento que partió en 1993, ya hay elementos clásicos en su estructura, como los libros a quinientos pesos y la presencia, física o espiritual, de Luis Rivano, fallecido escritor y célebre librero de la calle San Diego. En esta versión de la feria su figura se recuerda a través de un pendón con su fotografía frente a un montículo de libros.

Poemas épicos de la Araucanía

Además de la oferta editorial, la actual versión de la Feria del Libro Usado presenta actividades complementarias como obras de teatro, lecturas poéticas, cuentacuentos y talleres de manualidades. La lista comprende el lanzamiento de dos libros. El próximo viernes se presentará“Las historias perdidas de Mampato”, de Félix Vega; y el día siguiente será el turno de la antología poética de Jorge Montealegre. Este año la organización decidió reconocer a los escritores de la Araucanía a propósito de los tres grandes poemas épicos “La Araucana”, de Ercilla; “Arauco domado” de Pedro de Oña, y “Purén indómito”, de Diego Arias de Saavedra.

De Parra a Proust y de $500 a $2 millones: los hits de la Feria del Libro Usado

Viernes 1 de febrero de 2019, Javier García, Cultura & Espectáculos La Tercera

De Parra a Proust y de $500 a $2 millones: los hits de la Feria del Libro Usado

Un gran espectro literario se distribuye en 38 stands, de ofertas a ediciones de colección. El encuentro, que es gratis, es hasta el 17 de febrero en Santo Domingo 711.

Ayer, incluso antes de la inauguración, a las 11 horas, ya había público recorriendo los diferentes puestos de la Feria del Libro Usado. El encuentro literario, convertido en una tradición del verano, realiza su 27 versión con 38 stands, en las dependencias de la Facultad de Arte, de la U. Mayor, de 10 a 21 hrs, hasta el 17 de febrero.

“La feria es una instancia que te permite mostrar lo que no tiene clasificación. Además apelamos a que si alguien viene a buscar un libro aquí lo va a encontrar”, dice Graziella Rivano, a cargo del stand 4, e hija del fallecido dramaturgo Luis Rivano, fundador de la Feria del Libro Usado.

En su espacio, Rivano mantiene primeras ediciones de Joaquín Edwards Bello como El Márquez de Cuevas, Mitópolis y El chileno en Madrid, impresas por editorial Nascimento a solo $ 1.000. Al mismo precio tiene ejemplares de las revistas Mampato y Okey. Otro puesto que ofrece a $ 1.000 las revistas Estadio, Coné y National Geographic, es el N° 7.

En el stand 1, al ingreso de la feria, hay libros en oferta que no superan los $ 5 mil cada volumen, entre otros Libertad, de Jonathan Franzen; Stoner, de John Williams; Anatomía de un instante, de Javier Cercas; La ridícula idea de no volver a verte, de Rosa Montero y El código Da Vinci, de Dan Brown.

Dentro lo más económico, en el stand 25 hay obras de de autores clásicos como Joseph Conrad, Shakespeare, Charles Dickens, George Bernard Shaw y Dostoievski a $ 500. Los valores más elevados se asocian a la colección de papel biblia Aguilar, creada en 1923. En el stand 35, diez títulos editados justamente en el año 1923 se venden a $ 2 millones, entre ellos las obras completas de Dostoievski, Chéjov y Proust. El mismo lugar ofrece una serie de álbumes sobre artistas como Paz Errázuriz y Marcos Chamudes.

Ayer, además, la feria inauguró una muestra que homenajea a La Araucanía y sus escritores. Con la presencia de Octavio Rivano, organizador del evento, y poetas como Leonel Lienlaf, se podrá recorrer la exposición que exhibe primeras ediciones y archivos de autores vinculados a la región del sur. Así están presentes libros y manuscritos de Jorge Teillier, Elicura Chihuailaf, Juvencio Valle, Guido Eytel y Omar Lara.

Bolaño, Zurita y Coña

En la Feria del Libro Usado, dentro de los escritores más contemporáneos, hay títulos de Alessandro Baricco, Kazuo Ishiguro, Emmanuel Carrère, Ian McEwan y Paul Auster desde los $ 5 mil, en el stand 32.

Mientras que títulos de Haruki Murakami (La caza del carnero salvaje, Después del terremoto, Hombres sin mujeres); Pierre Lemaitre (Vestido de novia, Recursos humanos, Rosy & John) y Philippe Claudel (Almas grises, La nieta del señor Linh, El informe de Brodeck), desde $ 8 mil en el stand 33.

Los autores nacionales en la Feria del Libro Usado están en todos los locales y a precios variados. Acá una serie de ejemplos: No te ama, de Camila Gutiérrez ($ 2 mil, stand 9); 2666, de Roberto Bolaño (Anagrama, $ 20 mil, stand 37); Obras completas, de Benjamín Vicuña Mackenna (8 tomos, $ 100 mil cada uno, stand 24); cuatro tomos de la Guerra de Arauco, de Pascual Ahumada (1982, $ 400 mil), Anteparaíso, de Raúl Zurita (1982, $ 115 mil), estos dos últimos en el stand 22.

De Nicanor Parra se puede hallar desde su poemario Poemas y antipoemas a $ 5 mil (stand 29); la segunda edición de la caja con sus Artefactos a $ 70 mil (local 6) y el álbum fotográfico Parra a la vista a $ 80 mil (stand 21).

Sobre obras de historia y ciencias sociales destaca el Diccionario Jeográfico (sic) de Chile, de Luis Riso Patron, de 1924, a $ 150 mil (stand 6) y Testimonio de un cacique mapuche, de Pascual Coña a $ 28 mil (local 21). En el stand 37 están las Cartas, de Pedro de Valdivia ($ 10 mil) y El conocimiento humano, en dos tomos, de Bertrand Russell ($ 24 mil)

Vuelve la Feria del Libro Infantil

Miércoles 30 de enero de 2019, Roberto Careaga C., Cultura El Mercurio

En mayo o junio:

Vuelve la Feria del Libro Infantil

La Cámara del Libro informó ayer del evento al entregar los datos de la producción editorial: en 2018 solo creció un 1,86%

Inaugurada en 1987, la Feria del Libro Infantil y Juvenil se convirtió en una tradición del primer semestre en Providencia, hasta que en 2015 se suspendió. Volvió al año siguiente, pero las energías no fueron suficientes y por problemas financieros se suspendió en 2017 y en 2018. Y cuando parecía que no habría una nueva, ayer el presidente de la Cámara Chilena del Libro, Eduardo Castillo, confirmó que en 2019 volverá como siempre al Parque Bastamante, luego de que se adjudicaran un fondo concursable del Consejo Nacional del Libro.

Aún sin fecha a definir -podría ser a fines de mayo o en junio, para extenderse hasta las vacaciones de invierno escolares-, la Feria del Libro Infantil y Juvenil volverá para apoyar a un sector editorial que ha crecido exponencialmente los últimos años. De hecho, Castillo anunció su regreso al entregar el Informe Estadístico del ISBN 2018, que detalla la producción editorial anual, y en el que destaca la sostenida alza de la publicación de títulos infantiles y juveniles: ha subido desde 2010, llegando este año a representar el 11,41% de la producción total. Hace ocho años representaba el 6,5%.

“Estamos muy contentos por el regreso de esta feria, que acompañó al progreso de la literatura infantil, pero por un tema económico dejó de funcionar. El apoyo del Consejo del Libro nos vuelve a dar un impulso para esta nueva etapa”, dijo Castillo ayer.

El alza infantil -que es de un 1% respecto del año pasado- es coherente con el alza general que tuvo la producción editorial chilena durante 2018: creció un 1,86%, llegando a un total de 8.165 títulos publicados. Se trata de un frenazo: el 2015 creció un 9,9%, en 2016 un 15,41% y en 2017 un 10,81%.

Editorial de La Tercera: “Zozobra de la Feria Internacional del Libro”

Publicada en el diario La Tercera el Sábado 10 de noviembre de 2018.

La Feria Internacional del Libro de Santiago fue madurando para transformarse en una valiosa iniciativa que permitía aunar esfuerzos del sector compuesto por editores, distribuidores y libreros, para poner a disposición del público no sólo una oferta interesante de títulos, sino que atraer a actividades que permitían una interacción cultural para niños, jóvenes y adultos. Una propuesta tradicional y esperada, que además constituía un importante aporte para fomentar la lectura, pretensión especialmente necesaria cuando en materia educacional la deficiente comprensión de nuestros estudiantes ha sido reiteradamente alertada por los obstáculos que implica para un mayor desarrollo.

Sin embargo, la actual versión de la Feria es el epílogo de un proceso en que las distintas visiones sobre el evento, decisiones y desencuentros de sus tradicionales participes -que se viene arrastrando hace algunos años-, provocaron que perdiera toda su potencia. Y el hecho de que paralelamente se realice otra muestra organizada por quienes desistieron de participar en la Feria, no sólo da cuenta de la profundidad de la división existente en el sector, sino que redundó en una oferta dispersa, de menor calidad y en la que claramente el público y los propios exponentes fueron los perjudicados.

Más allá de las diferentes percepciones que existan sobre lo que debe ser la Feria -tanto en su dimensión cultural y comercial-, es evidente que una industria tan frágil no admite divisiones de esta naturaleza si realmente quiere progresar, y que aventuras voluntaristas a larga no harán sino terminar con ella. Es importante que el sector retome un camino de diálogo y entendimiento, tal que sea posible abordar la realización nuevamente de una Feria que convoque a grandes figuras internacionales, con una oferta de gran calidad y que capte los recursos necesarios para su realización sin arriesgar zozobras.

Sin perjuicio de lo señalado, es necesario replantear el formato actual de la Feria no solo desde un punto de vista organizacional, sino también abriéndose a discutir alternativas que puedan incluir gestión y dirección de entidades ajenas a los actores actuales, que la fortalezcan como polo de atracción cultural. Existen exitosas experiencias en otros países de la región, donde más allá del tamaño de sus mercados y de los vaivenes políticos y económicos, estos eventos se han logrado consolidar.

Opinión: “Feria del libro”

Día a Día, Sábado 27 de octubre de 2018, El Mercurio

Aunque perdió algo de encanto cuando dejó el Parque Forestal para trasladarse a la Estación Mapocho, sin duda ello le permitió mayor profesionalización, cobertura, manejo adecuado de stocks y atractivo visual para el público. Por lo demás, la Filsa no pretende ser tan solo la reunión física de la producción local o extranjera distribuida en Chile, tampoco la mera oportunidad de lanzamiento de novedades o la posibilidad de que un libro recién adquirido lleve la firma “in situ” de su autor, sino el esfuerzo por instalar ciertos temas literarios en la gente.

Finalmente, la Filsa ha ido ganando poco a poco notoriedad internacional; y si bien, al menos por envergadura, se encuentra sin lugar a dudas muy lejos de Frankfurt o Buenos Aires -por poner un par de ejemplos-, es respetada y referente.

Como sea, me atrevo a hacer algunas sugerencias. En lo más pedestre y pensando en el grueso público, que sea una verdadera oportunidad de adquirir libros a precios más baratos. También, que sea de verdad una feria de novedades. Y, en fin, que se mejoren las actividades “artístico-culturales” que rodean el evento. Puede que esto sea muy complejo de resolver, pues se trata de satisfacer múltiples y disímiles gustos. Pero quizás se pueda probar una fórmula distinta a la que se ha utilizado hasta ahora. Además, hay actividades que evidencian larga y compleja organización, y a las que solo asisten… sus mismos organizadores.

B.B. COOPER