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Acercarse a la distancia: diciembre de ferias del libro

Desde Santiago Tres virtuales y una presencial

Acercarse a la distancia: diciembre de ferias del libro

Este martes comienza la Filsa; el siguiente, la Primavera del Libro y la Feria del Libro de Ñuñoa, y el jueves 17, la Furia del Libro. Habrá nuevos títulos, conversaciones con autores como Isabel Allende, Alejandro Zambra y Elena Poniatowska, y sobre el proceso constitucional. Aunque aún en pantalla, el público podrá ver estas actividades en lugares como el GAM y el Parque de las Esculturas, porque la idea es empezar a salir de Zoom.

Juan Rodríguez M., Revista de Libros, Artes y Letras de El Mercurio, Domingo 29 de noviembre de 2020.

El fin de año, cuando se instala la inclemencia solar en Santiago, se ha convertido en un tiempo marcado en el calendario de los lectores. Se suceden las ferias de libros, en la Estación Mapocho, en el GAM, en el Parque Bustamante, en la Plaza Ñuñoa. La pandemia, que golpeó la industria del libro con el cierre de librerías, imprentas y bodegas, amenazaba con frenar esa temporada. No hay tal. El mundo del libro, forzado por las circunstancias, porque hay que sobrevivir, ha sabido ponerse al día con la digitalización, con la venta en línea, y retoma el ciclo ferial.

Hace cuarenta años, un 20 de noviembre de 1980, en el Parque Forestal, se hizo la primera versión de lo que hoy conocemos como Feria Internacional del Libro de Santiago (Filsa). Así lo recordó el jueves Eduardo Castillo, presidente de la Cámara Chilena del Libro, en la videoconferencia de prensa que dio para anunciar que la 39ª Filsa será la primera versión que se haga de manera virtual: “Cuarenta años después estamos en un mundo digital”, dijo, “todos estamos aprendiendo”. La historia reciente de la Filsa no ha sido tranquila, luego del quiebre en 2018 con las editoriales transnacionales Penguin Random House y Planeta, reunidas, con otros sellos chilenos, como Catalonia y Ediciones UC, en la Corporación del Libro y la Lectura, que desde ese año organizan un evento paralelo, el Festival de Autores. La Filsa virtual comienza este martes 1 de diciembre y se extenderá hasta el domingo 6. Organizada por la Cámara, con patrocinio de la Municipalidad de Santiago y el Ministerio de las Culturas, se podrá acceder a ella a través del sitio http://www.filsavirtual.cl, que funcionará las 24 horas, durante los seis días del evento para que los lectores hagan sus compras. Serán más de 80 expositores, entre editoriales, librerías y distribuidoras.

En el mismo sitio web se ingresará al programa cultural que, entre otras actividades, incluye conversaciones con autores como la española Irene Vallejo, la mexicana Elena Poniatowska y el chileno Alejandro Zambra; homenajes a Mario Benedetti y Luis Sepúlveda, y también a la Sociedad de Escritores de Chile, por sus 90 años; habrá actividades para niños en colaboración con la Biblioteca de Santiago, la Municipalidad de Cerro Navia e Ibby Chile; diálogos entre escritores chilenos, peruanos y paraguayos y una sala de cine virtual abierta durante toda la feria. El domingo habrá una conversación sobre Constitución y cultura.

Camino al andar

Ya hicieron en estos meses de pandemia un “BookDay”, luego una Lluvia del Libro y capacitaciones en herramientas digitales con 500 participantes, todo en línea. Los Editores de Chile han recorrido ese camino para llegar a la 9ª Primavera del Libro, desde el martes 8 al domingo 13 de diciembre, organizada en conjunto con la Municipalidad de Providencia y la Fundación Cultural de Providencia, y con financiamiento del Fondo del Libro. “Estamos con muchas expectativas, sabemos que igual hay una nostalgia por el tema de que sea presencial, pero creemos que con el camino que ya hemos recorrido de manera virtual nos va a ir bien. Hemos aprendido”, dice Francisca Jiménez, presidenta de Editores de Chile.

Quienes quieran estar en la Primavera lo podrán hacer en el canal de YouTube de Editores de Chile y la página http://www.primaveradellibro.cl. Participarán 74 editoriales, que esta vez se agruparon para realizar 30 actividades conjuntas bajo el lema “El libro piensa Chile”, con temas como ciudadanía, pueblos originarios, diversidad e inclusión, medioambiente y cambio climático, y feminismo.

Durante todos los días de la feria se realizarán actividades desde lugares significativos de Providencia: una lectura dramatizada de Gabriela Mistral, con Francisca Imboden, en el Centro Montecarmelo; canto lírico en el Palacio Falabella, con Carla Vilches; danza con Josefina Greene, en el Parque de las Esculturas; un round de ilustradores, en el Teatro Oriente, en el que participará Sol Díaz, entre otros; “Cuentos de Primavera con Kamishibai y otras” en el Palacio Schacht, a cargo de Paulina Jara, y música desde el Café Literario Santa Isabel, con Javier Barría.

La única presencial

En paralelo a la Primavera del Libro, en la parte norte de la Plaza Ñuñoa, entre el 8 y el 14 de diciembre se realizará la 22ª Feria del Libro de Ñuñoa, “la primera feria en modo presencial en tiempos de pandemia”, dicen desde la Corporación Cultural de Ñuñoa, que organiza la actividad. Será una feria higiénica: habrá 47 locales, menos que en versiones anteriores, para garantizar la distancia física; el ingreso de los visitantes será limitado, de manera de no sobrepasar una cantidad de personas en el lugar; se controlará la temperatura, es obligatorio usar mascarilla, habrá “islas sanitarias” con alcohol gel, y los puestos estarán separados con planchas plásticas y también tendrán dispensadores de alcohol gel “para que los visitantes puedan usarlo antes de tener contacto con los libros”.

En el lugar habrá pantallas para que los lectores puedan ser parte del programa cultural, al que también se podrá acceder de manera virtual a través de las redes sociales de la Corporación Cultural de Ñuñoa y de su sitio web (www.ccn.cl). Habrá música, actividades para niños y talleres en línea. Entre las actividades destacan una conversación de Isabel Allende y la periodista María Teresa Cárdenas (subeditora de Artes y Letras de “El Mercurio”), sobre el libro más reciente de la escritora chilena: “Mujeres del alma mía”. También participarán en la feria el poeta Elicura Chihuailaf, premio nacional de Literatura 2020, el escritor Patricio Jara y el realizador e historietista Pedro Peirano.

Cicletada del libro

Un enjambre de ciclistas, cargando palabras e imágenes, podría recorrer Santiago a partir del jueves 17 de diciembre. Ese día comienza la 14ª Furia del Libro. Organizada por la Cooperativa de Editores de la Furia, con financiamiento del Fondo del Libro, se extiende hasta el domingo 20 y también será virtual. Participarán 131 editoriales de Santiago, regiones y extranjeras. “Vamos a trabajar con un enjambre de ciclistas, ellos van a estar haciendo retiros diarios en todas las oficinas de las editoriales. Entonces los libros van a estar llegando el mismo fin de semana a la gente, para darle una sensación de feria; viene la pascua y hay que hacerlo rápido, y que así el lector no tenga que esperar una semana su libro”, explica Simón Ergas, director de la Furia del Libro.

En http://www.lafuriadellibro.com se podrá acceder al catálogo de las editoriales y a las actividades organizadas para este año (también a través de redes sociales). Habrá conversatorios, entrevistas, lanzamientos, todo en línea. El programa cultural está enfocado en el proceso constituyente, con conversaciones entre especialistas y escritores. Algunas actividades, sin público, se realizarán en vivo desde la salas del GAM, “porque si no vamos a estar en Zoom el resto de la vida”, dice Ergas. Destacan “La constante represión”, en la que participarán la fiscal Ximena Chong, la socióloga Lucía Dammert y la abogada Catalina Fernández, conversación moderada por la escritora Nona Fernández; y “Descentralización”, con el diputado Gabriel Boric; el director del Centro de Estudios Regionales de la U. Austral, Egon Montecinos, y el sociólogo Andrés Kogan, y como moderador el poeta y antropólogo Yanko González. Para el cierre se hará “Constituyentes Furiosos”, una lectura abierta de propuestas constitucionales.

Un mundo nuevo

Que los libros han acompañado durante la pandemia, además de una frase hecha, es una realidad. En mayo la Biblioteca Pública Digital duplicó sus préstamos respecto del mismo mes de 2019. “Un buen libro, una buena historia, siempre es algo positivo, sobre todo cuando estuvimos encerrados y no podíamos salir ni a la esquina”, dice Francisca Jiménez. “Para grandes, chicos, incluso para gente que estaba en espacios reducidos y necesitaba abstraerse, un buen libro te hace viajar de alguna manera a través de la imaginación”.

“Es algo que hemos tenido muy botado como pasatiempo, al menos en mi experiencia cercana”, cree Simón Ergas. “Siento que con la pandemia, con el encierro, el libro también se volvió un atractivo, resucitó como un atractivo de tiempo libre”. Eduardo Castillo piensa que el desafío para la industria del libro es saber adaptarse, porque los lectores están: “El libro salió valorado como bien cultural”, dice. “Hay problemas, por ejemplo que la mayor parte de las comunas en Chile no tienen librerías, cuando hoy se editan más libros que nunca”, agrega. “Pero la tecnología nos abre una ventana muy grande”.

“Muchos estamos en modo supervivencia, de alguna manera”, dice Jiménez sobre los problemas que ha traído el covid-19 para el libro. “El fin de año, la Navidad que se nos viene y otras variables han hecho que se reactive algo. Pero han sido meses muy duros”, afirma. “Que el libro no haya sido declarado bien de primera necesidad fue un tema que nos afectó, no solo porque no podíamos vender, sino que también porque no pudimos acceder a las bodegas donde estaban nuestros libros, no podíamos movernos. Eso fue muy duro en los meses peak de la pandemia. Hoy lo vemos con un poquito de entusiasmo, con un poquito de esperanza, pienso que vamos a estar un poco mejor preparados para enfrentar un posible escenario negativo el próximo año; sin embargo, claramente necesitamos, de parte del Gobierno, que haya más apoyo”.

La pandemia obligó al sector del libro a ponerse al día con la digitalización; no solo en abrir sus catálogos al libro digital, sino a iniciarse en el comercio electrónico y en mejorar el uso de redes sociales. “El lector ha cambiado mucho”, dice Ergas. “Y nosotros hemos tenido que cambiar mucho para eso, hacernos cargo del cliente directo, comprar sobrecitos bonitos, establecer un sistema de delivery que funcione, que sea rápido y que tenga seguimiento. Es algo que les pasó a muchas editoriales, que antes no tenían contacto directo con los lectores más que en las ferias. Y eso está permaneciendo, a pesar de que la vida está volviéndose a abrir de a poco”.

Si algún día volvemos a alguna normalidad, los editores creen que ya no habrá vuelta atrás con la digitalización. Convivirán librerías y venta en línea, actividades virtuales y en vivo. Los lectores de siempre, los que pueden ir presencialmente a una feria o un lanzamiento, con nuevos lectores, en lugares más lejanos, en Chile y fuera de Chile. Es momento de “reevaluar muchas cosas”, dice Castillo. “Si bien fue muy dura la pandemia, también fue una oportunidad para muchos de nosotros”, agrega Jiménez. “Estamos enfrentando casi un nuevo mundo”, concluye Ergas.

Ferias

Filsa
1 al 6 de diciembre
www.filsavirtual.cl

Primavera del Libro
8 al 13 de diciembre
www.primaveradellibro.cl y canal de YouTube Editores de Chile

Feria del Libro de Ñuñoa
8 al 14 de diciembre
Plaza Ñuñoa y www.ccn.cl

Furia del Libro
17 al 20 de diciembre
www.lafuriadellibro.com

La Feria del Libro de Santiago regresa en formato digital

A dos años de su última edición, la muestra de la Cámara Chilena del Libro se realizará entre el 1 y el 6 de diciembre en la plataforma filsavirtual.cl

Andrés Gómez, 11 de Noviembre de 2020, Culto La Tercera.

Regresa después de dos años. Suspendida en 2019 por los acontecimientos derivados del estallido social, la Feria Internacional del Libro de Santiago (Filsa) vuelve en modalidad online. Del 1 al 6 de diciembre se realizará Filsa Virtual 2020, encuentro que reunirá digitalmente a libreros, editores y distribuidores asociados a la Cámara Chilena del Libro.

Según informó el organismo gremial, la edición 39 de la feria se realizará a través de la plataforma filsavirtual.cl. De este modo los visitantes tendrán acceso a una amplia y diversa oferta de los expositores y, según los organizadores, podrán comprar de forma simple y segura desde cualquier punto del país.

Creada en 1980 para promover el libro y la lectura, la última edición de Filsa se desarrolló en octubre de 2018 en la Estación Mapocho. Ahora se traslada por primera vez al universo digital. La misma modalidad online adoptó este año el Festival de Autores de Santiago (FAS), de la Corporación del Libro y la Lectura.

Junto con el catálogo de libros, Filsa Virtual dispondrá también de un programa de actividades para niños, jóvenes y adultos, desde presentaciones de títulos, charlas y conversaciones a recitales de música y poesía.

Viviana Azócar, gerente de la Cámara del Libro: “Tenemos que actualizarnos, en Chile nadie vende online”

En vísperas del Día Internacional del Libro, que se celebra mañana, no hay ánimo de fiesta en el gremio. Con las librerías cerradas hace un mes producto de la pandemia, el sector enfrenta una severa crisis financiera. “No estábamos preparados para esta emergencia”, dice la gerenta de la Cámara Chilena del Libro, actualmente en conversaciones con el Ministerio de las Culturas para ver formas de apoyo al sector.

Andrés Gómez, 22 de abril de 2020, La Tercera PM.

No hay ánimos de fiesta. En vísperas del Día Internacional del Libro, que se celebra mañana en todo el mundo, el gremio librero está preocupado por la crisis que afecta al sector producto de la pandemia del coronavirus. “Vamos a incentivar a leer, pero nuestras energías y nuestro tiempo están dedicados a buscar formas de apoyar a nuestros socios”, dice Viviana Azócar, gerenta de la Cámara Chilena del Libro.

Promovida por la Unesco, la fecha recuerda las muertes de Miguel de Cervantes y William Shakespeare en 1616, y desde 1995 celebra la lectura y el derecho de autor. Debido a la emergencia sanitaria, este año el Día del Libro será sin librerías ni bibliotecas: no habrá feria ni actividades presenciales. Los encuentros y conversaciones con autores se trasladarán a las redes sociales, mientras las tiendas de libros cumplen un mes con sus puertas cerradas, prácticamente sin ventas y con la presión de las deudas en aumento.

“Esta es una de las crisis más graves que afectado al mundo del libro, somos uno de lo mercados más afectados por la pandemia”, dice Viviana Azócar. “Nuestra realidad se replica en Estados Unidos y Europa. En nuestro país, las librerías sufrieron con el estallido social de octubre y no estábamos preparados para esta emergencia. Nadie vende online y los libros digitales casi no se existen en nuestro mercado. Tenemos que sobrevivir a esta crisis y ocupar este espacio también para reformularnos, ver cómo integramos las plataformas de venta por Internet”, agrega.

Desde las crisis financieras a la baja de lectoría, las librerías han estado expuestas a emergencias sucesivas. Ahora afrontan una nueva batalla que adquiere carácter mundial. Así lo han constatado estos días en los foros asociados a la Feria del Libro de Bogotá, que se celebra de manera virtual.

En Estados Unidos, el escritor bestseller James Patterson lanzó una campaña en conjunto con el Club de Libros de Reese Witherspoon en apoyo a los libreros independientes. Patterson donó medio millón de dólares a la cruzada que tiene por título #SaveIndieBookstores. En Colombia, la Cámara del Libro lanzó la campaña #AdoptaunaLibrería, que invitó a los privados a apoyar al sector. En Chile, el gremio está en conversaciones con el Ministerio de Cultura para enfrentar la crisis.

En España algunas librerías ya han quebrado, ¿hay riesgo de que acá se pierdan puntos de venta?

El tema es complejísimo. Hay una enorme preocupación de poder ayudar a nuestros socios. Hemos tenido reuniones con el Ministerio de las Culturas y hay algunas ideas. Desde el gobierno no todo opera tan rápido, pero ya nos han hecho algunas propuestas. Aún todo está en desarrollo, cuesta analizar los resultados. No sabemos cuándo va a acabar esta situación. Si de aquí a un mes podemos retomar nuestra normalidad, a lo mejor podríamos sobrevivir. Pero si esto se extiende por varios meses va a haber microempresarios que no resistirán. Todo va a depender de cómo siga todo.

¿Cómo ha sido la receptividad del ministerio?

Hemos visto un ánimo muy colaborador. Ellos nos convocaron y están ávidos de que participen otras instituciones. Esto aún está en proceso, no hay nada oficial, estamos viendo las medidas que el ministerio puede tomar. Las librerías son un mercado muy específico, venden solo libros; esta es nuestra realidad y esta crisis es un desafío gigante.

¿Cuentan con una estimación de las pérdidas que han sufrido?

Hemos ido testeando un poco, pero es muy difícil hacer un balance en estos momentos. Todo está funcionando a pulso, los librerías no cuentan con las plataformas de venta online, tienen su material en bodega y no saben como venderlo.

¿Esta es la oportunidad para que las librerías se reinventen?

Esto es un aprendizaje, nadie sabe cómo va a continuar nuestra vida, si vamos a salir fortalecidos de esta crisis. Estamos consumidos por una forma de vivir, ahora la pandemia nos paralizó y nos hace replantear todo nuestro quehacer, nuestra vida familiar, el uso de la tecnología. Claramente tenemos que actualizarnos; hay una tarea muy grande, se necesita mucha profesionalización en nuestro medio, se requiere que el gobierno y ojalá los privados apoyen en esta tarea. Tenemos que aprender e imitar otras realidades.

¿El cambio debería dirigirse al mundo digital?

Hay que abrirse a eso. Yo soy una romántica y me encantan las librerías físicas. Las librerías son espacios culturales, son espacios valiosos y no podemos perder ese lugar de encuentro, el contacto con los libreros y sus recomendaciones. Creo que debemos ser capaces de buscar esa mixtura, entre lo digital y lo físico.

Se suspende la Feria del Libro de Santiago 2019

Será en 2020:

Se suspende la Feria del Libro de Santiago 2019

Martes 29 de octubre de 2019, Cultura El Mercurio

La Cámara Chilena del Libro anunció ayer que no se realizará la Feria Internacional del Libro de Santiago (Filsa) 2019, “después de evaluar los últimos acontecimientos ocurridos en el país y las condiciones disponibles y necesarias para asegurar la organización de este importante encuentro literario y cultural en los niveles comprometidos y esperados por el público y las empresas expositoras”. La feria iba a ser entre el 4 y 8 de diciembre en la Estación Mapocho, con Marruecos como país invitado.

Los editores se reúnen para definir el futuro de la Feria del Libro de Santiago

En 2018 el mundo editorial local vivió su mayor división, que se tradujo en eventos paralelos. Las organizaciones del sector conversan la idea de crear una fundación, trasladar la feria al primer semestre, que sea más corta y gratuita.

Javier García, Culto La Tercera, 23 de Marzo de 2019.

El sábado 27 de octubre de 2018 fue el primer fin de semana de la Feria Internacional del Libro de Santiago (Filsa) en la Estación Mapocho. Ese día el escritor Francisco Ortega (Logia) le respondía en su cuenta de Twitter a un lector. “No, este año estaré en #FAS2018. La Filsa se dividió en Filsa y FAS, para las editoriales más grandes. FAS es gratis y en el GAM”.

Organizada hace más de 30 años por la Cámara Chilena del Libro, la Filsa 2018 fue un encuentro opaco y con escasa presencia de público durante sus 18 días. Esto debido a que no contó, como era habitual, con toda la organización del mundo editorial, con la excepción de los socios de la Cámara y la Cooperativa de la Furia (sellos independientes).

El conflicto estalló en agosto pasado cuando las otras dos asociaciones, la Corporación del Libro y la Lectura y Editores de Chile (60 socios) declinaron asistir a la Filsa criticando, principalmente, su falta de modernización.

Así fue como la Corporación del Libro, que representa a cerca del 70% de la producción editorial del país, liderada por Grupo Planeta y Penguin Random House, además de 14 socios, decidieron crear el Festival de Autores Santiago (FAS), en el GAM, en los mismos fines de semana que transcurrió Filsa.

“No estaré en FILSA, voy al FAS en el GAM”, pasaba el dato en Twitter el escritor Jorge Baradit (Historia secreta de Chile), quien ya en agosto había dicho: “La Filsa ha venido en decadencia los últimos cinco años”.

El conflicto provocó que por primera vez la Cámara Chilena optara por liberar la entrada durante dos días ante las críticas por su cobro (entre $ 2 mil y $ 3 mil). A pesar de ello no se entregaron cifras de asistencia al cierre. El país invitado de honor fue Perú. Para este año aún no hay noticias de qué país será. Además, en las fechas en que se suele realizar el encuentro – entre el 26 de octubre y el 11 de noviembre aproximadamente-, la Estación Mapocho ya tiene arrendatario: del 1 al 3 de noviembre será sede del festival de cómic Superfest Chile.

Para definir la versión 2019 de la Filsa, Eduardo Castillo, presidente de la Cámara, convocó a una reunión a comienzos de marzo. Asistieron Paula Gaete, presidenta de Cooperativa de la Furia; Sebastián Rodríguez-Peña, presidente de la Corporación del Libro y Javier Sepúlveda, de Editores de Chile.

A pesar de aportar con $ 81 millones en la última edición, los representantes del Ministerio de las Culturas no fueron considerados: “Como ministerio no hemos sido convocados a las reuniones. No obstante, nos alegra que se estén propiciando estos espacios de diálogo, algo que como ministerio hemos buscado impulsar”, afirma Paula Larraín, secretaria ejecutiva del Consejo del Libro.

Las agrupaciones que sí participaron hicieron una propuesta, y el próximo jueves tendrán respuesta de la Cámara. Una idea que es transversal consiste en crear una fundación que organice Filsa.

Propositiva y diversa

“Todos los actores de la industria pensamos en una gran Feria del Libro de Chile en el primer semestre, para ser parte del circuito de ferias sudamericanas y sin fines de lucro”, comenta Javier Sepúlveda, de Editores de Chile. “Se debe crear una fundación con personalidad jurídica, donde existan representantes de todas las agrupaciones; la feria debe ser de entrada liberada y no debe durar más de 10 días”, agrega Sepúlveda e invita a una nueva actividad: La Lluvia del Libro, entre el 31 de mayo al 2 de junio en el GAM. Ella se suma a la Primavera del Libro, que organizan hace siete años en Providencia.

Hoy las cuatro organizaciones tienen su propio encuentro. La Cámara organiza Filsa, la Cooperativa creó hace 12 años la Furia del Libro, que se realiza en diciembre en el GAM , y a fines de septiembre, en el mismo lugar, la Corporación del Libro efectuará la segunda versión del FAS.

“La participación de nuestros asociados en Filsa no depende del FAS. El FAS es el festival de la Corporación, que ahora es nuestra prioridad”, dice Sebastián Rodríguez-Peña, quien recién asumió como presidente de la Corporación. “Necesitamos una feria moderna, propositiva en cuanto a temas y nuevos autores, que sea reflejo de la diversidad creativa que existe en el país”, agrega el también gerente general de Penguin Random House.

Desde la Cámara, Eduardo Castillo solo se remitió a decir que “nuestra responsabilidad es seguir avanzando en las conversaciones que tenemos y que creo son positivas”.

Paula Gaete, de la Cooperativa de la Furia, dice que aún no deciden si estarán en la feria este año. “Nuestra participación en Filsa depende de las condiciones de la feria misma”, comenta aludiendo también al valor de los stand que fluctúan entre $ 3 millones y $ 15 millones. Gaete recuerda que la edición pasada de la Furia del Libro acogió por primera vez los Diálogos Latinoamericanos, encuentro organizado en colaboración con el ministerio, que anteriormente se desarrollaba en la Filsa.