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El verano y las vacaciones, tiempo para divertirse leyendo

Cómo fomentar el interés por la lectura:

El verano y las vacaciones, tiempo para divertirse leyendo

La estrategia no es solo leer novelas o cuentos, ajustados a los intereses de cada uno, sino también aprovechar las revistas de cómics, guías turísticas y libros de árboles y animales.

Pamela Aravena Bolívar, Educación El Mercurio, Domingo 3 de febrero de 2013.

Leer, leer y leer. Una receta simple: para fomentar la lectura hay que leer en familia. Y esta época es una de las privilegiadas para generar la afición en niños y jóvenes.

“El verano y las vacaciones ofrecen la oportunidad de llevar a cabo la lectura en familia y entenderla como una actividad más vinculada al disfrute y al placer que al deber”, dice Mónica Bombal, coordinadora del Plan Nacional de Fomento de la Lectura.

Para atraer a los distintos miembros de la familia hacia los libros es preciso “realizar una selección que considere su edad, sus intereses y características particulares, y no solamente lo que a nosotros nos gustaría que leyeran. Incentive a los niños y jóvenes a elegir sus propias lecturas respetando sus gustos y preferencias”, asegura Josefa Ruiz-Tagle, periodista de comunicaciones del Plan de Fomento de la Lectura.

Por eso mismo, asegura que al realizar la selección, los padres deben recordar que mientras más variados sean los textos, más oportunidades tendrán de encontrar alguno que les resulte atractivo.

Bombal y Ruiz-Tagle agregan que la escritura está estrechamente relacionada con la lectura. Por eso es bueno invitar a los niños y niñas a confeccionar y mantener diarios de vida durante sus vacaciones, incentivándolos a escribir en ellos sus experiencias y acompañar estos escritos con dibujos.

El Centro Internacional del Libro Infantil y Juvenil (Cilij), de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, envía desde España sus recomendaciones: asegura que no solo los libros sirven para fomentar la lectura y que se pueden aprovechar las múltiples actividades que ofrece el verano para lograr que los hijos lean.

Algunos ejemplos son consultar los itinerarios en las guías de viajes, recorrer con el dedo y con la vista los múltiples caminos de un mapa de carreteras; informarse juntos sobre la ciudad, pueblo o el país que van a visitar, callejear con un plano; comentar los folletos turísticos.

“Si metemos en la mochila una guía de árboles o de animales, será más interesante nuestra estancia en el campo o el paseo por el bosque. También nos servirán para reconocer las variedades de plantas de los parques y jardines de nuestra ciudad”, aseguran.

Advierten que es un buen momento para leer revistas, compartir la lectura del diario y aprovechar para consultar la cartelera de cine. Incluso, aseguran que no hay que hacerle el quite a internet, pues la familia puede zambullirse en sus múltiples páginas para informarse de qué exposiciones hay y visitarlas con el catálogo en mano.

Todo sirve

Este punto es importante. Kepa Osoro, especialista español en animación a la lectura y comprensión lectora, también del Cilij, advierte que no sólo las novelas y cuentos son una puerta de entrada a la afición por la lectura: “También lo son los libros de conocimientos, de deportes, naturaleza, inventos, países y pueblos, así como las leyendas y fábulas, la poesía humorística, los versos folclóricos y la prensa”.

Por eso mismo, no hay que demonizar ni la televisión ni los videojuegos ni el computador ni a los amigos; por el contrario, hay que utilizarlos a favor de la lectura, agrega. “Por ejemplo, pueden usar la tele leyéndole a su hijo sobre los hechos, lugares o protagonistas de sus programas favoritos”, aconseja. Y para los más pequeños se pueden organizar sesiones de animación a la lectura, como cuentacuentos, títeres, concursos de cuentos o poemas, invitando a sus amigos.

El Servicio de Orientación a la Lectura de España ofrece excelentes consejos para todas las épocas y edades en su página web www.sol-e.com

LECTURAS DE 10 A 17 AÑOS
Si se trata de cuentos y novelas, Claudio Aravena, gerente de Proyectos Sociales de Fundación La Fuente, recomienda.
– Niños de entre 10 y 12 años: «El herbario de las hadas» (Sébastien Perez y Benjamin Lacombe), «Pipi Calzalargas» (Astrid Lindgren), «Bandada» (David Álvarez Hernández y María Julia Díaz Garrido).
– De 12 a 15 años: «Macanudo» (comics de Liniers) y «El árbol» (María Luisa Bombal y Alejandra Acosta).
– De 15 a 17 años: «Del Enebro» (Hermanos Grimm y Alejandra Acosta) y «La saga de los confines I, II y III» (Liliana Bodoc).
– Para adolescentes de 17 años: «Ella entró por la ventana del baño» (Sergio Gómez, Ricardo Molina y Pedro Lemebel) y «El perseguidor» (Julio Cortázar y José Muñoz).

Regalar libros

“Los textos informativos son tanto o más atractivos para algunos lectores que los literarios: biografías, libros de viajes, testimonios, de ciencia y tecnología. Para cada edad y tipo de lector habrá un libro apasionante”.
MÓNICA BOMBAL, Ministerio de Educación.

“No dejen la compra de libros para ocasiones esporádicas; así como a veces les compran un juguete, chucherías o los llevan al cine, regálenles libros”.
KEPA OSORIO, Centro Internacional del Libro Infantil y Juvenil, España.

Lanzan guía para ayudar a los niños a leer

La Tercera. 25/02/2011

Leerle cuentos continuamente, más juegos didácticos y menos televisión, son algunos de los consejos para invitar a los pequeños al mundo de la lectura.

La lectura es una buena forma para que los niños entrenen sus habilidades de aprendizaje, desarrollen la imaginación y adquieran mayor vocabulario. Es por esto, que el sitio Education.com (sic) lanzó una guía para que los padres ayuden a los más pequeños a interesarse por la lectura.

Dejar atrás la televisión y preferir la lectura entretenida. Leerles cuentos con ilustraciones llamativas y a la vez explicándoles los distintos objetos y palabras nuevas, son algunos de los consejos. Los padres pueden hacer este ejercicio mientras los niños duermen, coman o jueguen.

Otro de los consejos es crearles hábitos de lectura a los niños. Es necesario leerles todos los días desde que cumplan los seis meses de vida, explicó Education.com. Además, señalaron que entre más escuchan palabras más se familiarizan con éstas.

Lo ideal es que la lectura sea dinámica, que vaya acompañada de tonalidades, música, etc… Esto, hará que el niño se entusiasme y ponga mayor atención.

Otra de las formas de fomentar la lectura y escritura, es que los padres siempre salgan con un libro y cuaderno para niños. Así vayan en un auto o esperen la cita con un doctor podrán entretenerse educativamente, señaló el sitio.

Formando hábitos en vacaciones

El Mercurio, Calama. 22/02/2011

Nosotros siempre somos ejemplo en nuestros hijos. Es necesario tomar conciencia que ellos nos verán como un modelo a seguir tanto en aspectos positivos como negativos durante toda la vida, por este motivo siempre debemos estar atentos a realizar esta tarea de la mejor forma y ahora que aún les quedan vacaciones ayudarlos a lograr un acercamiento positivo a temas que aporten en su desarrollo tanto emocional como físico, inculcando desde pequeños conductas saludables como el deporte, el estudio y la lectura.

Cómo podemos pedir a nuestros hijos que sean buenos lectores si nosotros, no mostramos interés ni siquiera por el periódico del día domingo.

Es en los primeros años cuando aparece y se consolida el interés en el niño por leer, fomentar el hábito por la lectura en el núcleo familiar y alejarlos de los malos hábitos y conductas destructivas, como la televisión y los videojuegos que fomentan la vida sedentaria, la falta de creatividad e imaginación. Este es un tema importante a tomar en cuenta por los padres desde los primeros años, enseñarles a sus hijos que también se pueden divertir con otro tipo de actividades que contribuyan en su desarrollo, regalarles libros con el objetivo de que se sientan familiarizados con estos, incentivar a quererlos y a cuidarlos, a hojearlos y a leerlos en forma compartida o individual, leerles todas las noches una historia antes de dormir, mostrarles a los niños que los libros son divertidos y que no sólo hay que leerlos por la obligación de leer un determinado tema para la escuela sino que también se pueden leer para divertirse.

Ayudar a los niños a encontrarse con los libros, regalándoles libros o llevándolos a la biblioteca municipal es lograr que se produzca un encuentro mágico, y en este sentido, las ilustraciones favorecen el desarrollo de la capacidad estética e imaginativa ayudándolos a tener diferentes formas de mirar la realidad.

Es necesario que como padres tomemos más en serio nuestro papel de formadores y entreguemos a nuestros hijos experiencias enriquecedoras, visitar un museo, realizar algún deporte familiar, llevarlos al parque a realizar actividades al aire libre, incentivar los juegos de mesa familiares no sólo mejorarán la comunicación y la convivencia familiar sino que también ayudarán en la formación.

En estas vacaciones es fácil comprar un video juego o una película para que se diviertan el fin de semana pero tenemos que estar conscientes de qué es lo mejor para ellos.

Un libro por un televisor

La Tercera. 16/02/2011

Los libros nos entregan conocimiento para ver el mundo con más amplitud y nitidez, y son harto más baratos que cualquier plasma.

Patricia Andrighetti

C.S. Lewis, el célebre escritor inglés, decía: “Leemos para saber que no estamos solos”. Al parecer, hoy en día esa frase ya no hace tanto sentido. Para la mayoría de los jóvenes, el hábito de la lectura ha sido reemplazado por diferentes actividades, como internet, las redes sociales y la televisión. Son tantas las posibilidades que prácticamente no queda ningún minuto en el día en que leer un buen libro sea algo atractivo.

Por lo mismo, ya no es una sorpresa encontrarse con estudios como el de “Hábitos y Comprensión de Lectura”, a cargo de la bibliotecóloga Claudia Gilardoni, presentado en La Tercera hace unos días. En éste se afirma que un 10% de los escolares no alcanza a leer un libro al mes, y un tercio lee entre uno o tres libros al año, lo que nos muestra un panorama bastante gris.

En Chile existe una conciencia general sobre la importancia de una buena educación, pero pocos saben que la lectura es una gran herramienta para alcanzar esa meta. Aprender a leer bien desde el inicio es clave para construir un conocimiento sólido. La correcta comprensión, el vocabulario y la ortografía son herramientas valiosísimas que ayudan al estudiante en todas sus materias. Esta es la principal razón por la cual, el 40% de los niños que llegan a cuarto básico tiene tan malos resultados en el Simce: porque simplemente no entienden lo que leen. Y esto no se aplica sólo a Lenguaje, también a Biología, Historia o Matemáticas.

Entonces, ¿qué hacer para que los jóvenes tengan mayor interés por la lectura? Lo esencial es incentivarla desde los inicios. Mientras más pequeño sea el niño, más fácil le resultará leer si es estimulado adecuadamente. Y esa es tarea tanto del colegio como de los padres. Para esto se requieren profesores que sean grandes lectores y transmitan su interés con pasión, y necesitamos papás que les lean a sus hijos de manera atractiva, ojalá todos los días.

Es cierto que, como cualquier buen hábito, es más difícil aprenderlo a medida que se es más viejo. Al principio, cuesta y hay que obligarse a leer, aunque no parezca atractivo, pero luego el hábito se adquiere y uno parece necesitarlo, al igual que comer o dormir. Sólo basta que el joven o el adulto se lo proponga, que haga una buena lista de clásicos y comience a leer casi como tarea, verá que al tercer libro le tomará el gusto y ya no podrá parar. Así lo contaban lectores obsesivos y notables, como Vargas Llosa, García Márquez, Neruda, Borges y tantos otros, para quienes los libros se convirtieron en grandes amigos y en un camino de realización personal.

La cantidad de conocimiento que nos puede entregar un buen libro es impagable. Muchas veces alegamos que en Chile los libros son muy caros y que por eso cuesta tener una buena biblioteca en la casa, lo cual es verdad. Pero por otro lado, estamos dispuestos a gastar mucho dinero en comprar un televisor último modelo, para poder ver mejor las imágenes. Pues bien, los libros justamente hacen eso, nos entregan conocimiento para ver el mundo de los más variados colores, con mayor nitidez y de una manera más completa. Y son bastante más baratos que cualquier plasma.

Padres deben fomentar la lectura de los niños en verano

Diario El Sur, Concepción. 15/02/2011

La encargada de la sección infantil de la Biblioteca Viva del Mall, Elizabeth Bobadilla, manifestó que el fomento a la lectura es una lucha de la educación chilena todos los años, pero hay quienes aprovechan el verano para estimularla positivamente.

La temporada de vacaciones es la época perfecta para incentivar en los niños y jóvenes la lectura.

Elizabeth Bobadilla, apoya al mesón y es encargada de la sección infantil de la Biblioteca Viva del Mall, manifiestó que el fomento a la lectura es una lucha de la educación chilena todos los años, pero hay quienes aprovechan el verano para estimularla positivamente.

“Muchos jóvenes vienen a leer a la biblioteca, pero lo que más me ha sorprendido es ver a buenos lectores en los niños. Vienen con mucha personalidad a elegir un título determinado, que la mayoría de las veces no tiene que ver la lectura adicional que le indican en el colegio”, sostuvo la encargada del área infantil.

Lo anterior contrasta con los negativos índices de lectura que arrojó la encuesta “Chile y Los Libros 2010” realizada por la Fundación La Fuente, con el apoyo de Adimark GFK.

El estudio muestra que un 45,7 por ciento de los encuestados dijo que nunca lee un libro y 7,1 por ciento lo hace casi nunca, de tal manera que la población no lectora llega a 52,8 por ciento.

Bobadilla expresó que los principales responsables de esta realidad son los padres.

“Ellos son quienes deben fomentar la lectura en los niños, los profesores hacen buena campaña con aumentar la lectura adicional, pero no ha sido suficiente”, comentó.

Pero Elizabeth también trata de fomentar la lectura en los niños a través de formas entretenida como cuentos o títeres.

“La lectura es un factor fundamental en el desarrollo educacional de un menor. No sólo aporta conocimientos y signo de educación y cultura, sino que también le permitirá en una edad futura pararse en cualquier lado y salir del paso”, aseveró Elizabeth Bobadilla.

Bobadilla, espera auspiciosa, que los 7mil socios de la Biblioteca Viva aumenten este año por consecuencias de las reformas educacionales.