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Metro estrenó tres máquinas dispensadoras de libros

El tren subterráneo dispuso equipos para préstamo de tomos en las estaciones Inés de Suárez, Ñuñoa y Cerrillos. Además se lanzó una “biblioteca digital” con 25 mil libros.

Jueves 8 de febrero de 2018, Diego Gotelli C., HoyxHoy

Inscribirse gratis en el servicio Bibliometro y portar el carnet de identidad. Con esos simples pasos desde ayer ya se puede retirar libros en las nuevas máquinas expendedoras que instaló el Metro de Santiago en tres de sus estaciones.

Se trata de máquinas similares a las que entregan golosinas o lácteos, pero que en su interior tienen 16 títulos con 10 copias cada uno, los que se pueden retirar para leer en 14 días, plazo que es renovable.

Los equipos son fruto de una alianza entre la empresa del tren subterráneo y la Dibam. Son de autoatención, pioneras en Latinoamérica, están presentes en las estaciones Inés de Suárez, Ñuñoa y Cerrillos, todas parte de la Línea 6 del Metro.

“Así como los carros de esta nueva Línea 6 han logrado trasladar y conectar a nuevos pasajeros, nuestro servicio también permitirá que más personas se conecten con la lectura, la cultura y la entretención”, dijo Gonzalo Oyarzún, subdirector del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas de la Dibam.

Así, los dispensadores de libros se suman a los 20 puntos que tiene Bibliometro en toda la red, servicio que desde su creación en 1996 ha prestado más de cinco millones de tomos a sus socios inscritos. Sólo el año pasado prestaron más de 300 mil textos entre sus 55 mil usuarios activos.

Biblioteca digital

Otra iniciativa que presentó el tren subterráneo fue sus primeros puntos para préstamo digital de libros, en los que se pueden descargar más de 25 mil tomos gratis para ser leídos en los celulares o tablets.

El sistema, bautizado como “Bibliometro Digital”, consiste en la instalación de unas gigantografías con los diversos ejemplares disponibles en un sector de sus estaciones Inés de Suárez y Ñuñoa. Para descargarlos, los usuarios deben instalar en sus teléfonos la aplicación “BP Digital”, y con él escanear el código QR del texto elegido.

Desde la empresa indicaron que también se puede acceder al catálogo sin necesidad de visitar la estación.

Tras la descarga los libros quedan disponibles durante 15 días en el celular, renovable por siete días más. A su vez, la colección cuenta con varios libros de descarga liberada que se conservan indefinidamente en el dispositivo.

“Esperamos que muchos más usuarios se motiven y se suban al carro de la lectura”, señaló el gerente de Clientes y Sostenibilidad (i) de Metro, Patricio Baronti.

la oferta de libros en los dispensadores será recreativa, para fomentar su uso entre quienes no leen.

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Playas de Antofagasta ofrecen acceso gratis a cientos de libros, revistas e Internet

El Mercurio. Santiago, Chile. 26/01/2011

Funcionarán durante toda la temporada veraniega, hasta mediados de marzo, y la inversión del municipio alcanzó los $44 millones.

Alejandro Rojas M.

ANTOFAGASTA.- La imagen más usual de una playa es ver a los turistas recostados sobre la arena tomando sol y refrescándose con un helado o en el mar. Pero en Antofagasta quisieron darle un toque distinto y a esa postal ahora se suman notebooks, libros, lápices de colores e Internet.

Se trata de las Biblioplayas, una iniciativa pionera en el país y que busca difundir el hábito de leer entre la población. Para ello, se instalaron contenedores, todos con aire acondicionado, en cuatro balnearios de la ciudad.

Allí hay estantes que tienen unos 200 textos, entre revistas infantiles para colorear, libros de historia y literatura chilena, latinoamericana y de otros continentes.

El proyecto partió ayer -luego de una marcha blanca de una semana- en los sectores de Paraíso, Trocadero y Balneario Municipal, playas artificiales construidas por el Ministerio de Obras Públicas y cuyo costo alcanzó los $5 mil millones en la última década.

Una cuarta Biblioplaya se habilitará desde febrero en el balneario de Juan López, ubicado a 35 kilómetros al noroeste de Antofagasta. Ésta es la única playa natural apta para el baño de la comuna, que fue considerada en esta iniciativa que -en total- costó $44 millones.

Los interesados pueden inscribirse en forma gratuita sólo presentando su carnet de identidad. Con eso se tiene acceso a todo el catálogo, donde las obras de Hernán Rivera Letelier e Isabel Allende asoman como las más demandadas por los lectores.

Los textos sólo se prestan mientras las personas estén en la playa. De hecho, para los que no quieren leer sobre la arena, el municipio instaló junto a los contenedores toldos, sillas y mesas. También hay conexión gratuita a Internet mediante Wi-Fi.

La alcaldesa, Marcela Hernando, explicó que dos monitores estarán a cargo de atender a los usuarios, entre las 10 y 22:00 horas, hasta mediados de marzo, cuando termina la temporada de verano.

Marlén Sánchez, quien coordina el proyecto, asegura que en los pocos días que lleva, la iniciativa ha sido un éxito. “Las personas están recuperando estos espacios públicos e incluso nos donan libros para aumentar la colección que ofrecemos”, dijo.

Ricardo Rojas, concesionario del Balneario Municipal, cuenta que “tenemos un flujo semanal estable que supera las cinco mil personas, sobre todo los fines de semana. Pero ya se ha visto un incremento de gente de, al menos, el 30%”, sostuvo.

Las Biblioplayas son la primera fase de un proyecto para que todo el radio urbano de Antofagasta tenga Internet.

Hernando anunció que desde marzo o abril, los 52 colegios municipales de la comuna -con una matrícula superior a los 44 mil alumnos- tendrán conexión a la web y cuando terminen las clases o durante las vacaciones, la señal será liberada en forma gratuita a los barrios cercanos.

El municipio cerró un acuerdo con una empresa de telecomunicaciones que proveerá ese servicio hasta el año 2014, con un costo de $2 mil millones.

12 horas al día, entre las 10 y las 22 horas, funcionarán las cuatro biblioplayas.
$ 11 millones es la inversión en cada una de ellas: Balneario Municipal, Paraíso, Trocadero y Juan López.

***

Veraneantes ahora tienen hasta Wifi

La Estrella, Antofagasta. 26/01/2011

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Café Literario al aire libre reúne a vecinos de Plaza Las Lilas

El Mercurio. Santiago, Chile. 23/01/2011

Decenas de vecinos llegaron ayer hasta el café al aire libre instalado en la Plaza Las Lilas por la Municipalidad de Providencia. El módulo, que cuenta con 100 títulos, funcionará a modo de plan piloto los fines de semana entre las 10 de la mañana y las 19:45.

Además de leer los libros que se ofrecen en el café, quienes lo visiten pueden llevar sus computadores para navegar por internet, ya que cuenta con un sistema de wifi abierto.

La Municipalidad de Providencia espera instalar dos cafés de las mismas características, uno en la Plaza Uruguay y otro en la Plaza El Aguilucho.

Para acceder a los libros de los cafés al aire libre los vecinos deben ser socios del sistema de bibliotecas de la comuna y, si no lo son, deben acreditar su relación con Providencia y pagar una cuota anual de $10.000. La cuota puede ser reemplazada por la entrega de un libro en buen estado para variar la oferta de los cafés.

Hoy inauguran inédito café literario al aire libre en la plaza Las Lilas

El Mercurio. Santiago, Chile. 22/01/2011

Este verano se instalarán tres módulos en plazas de la comuna donde habrá café y cien títulos a disposición de los vecinos.

Nadia Cabello F.

Luego del éxito de los tres cafés literarios de Providencia, el municipio decidió ir más allá e implementar un inédito sistema llamado “Café al aire libro”. La iniciativa consiste en que en tres plazas de la comuna se instalarán módulos con cien libros en estanterías para consulta de los vecinos. Junto a ellos habrá mesas y sillas para que el público pueda pasar el día disfrutando de la lectura.

Hoy se instalará el primero en la plaza Las Lilas, que funcionará a modo de piloto los fines de semana entre las 10:00 y las 19:45 horas. Durante el verano se emplazarán otros dos: uno en la Plaza Uruguay y otro en la plaza El Aguilucho. La idea es que el 15 de marzo ya los tres estén funcionando todos los días de la semana.Habrá libros para todos los gustos, novelas, ensayos cuentos para los niños y la literatura de moda para los jóvenes. Próximamente el municipio espera sumar además una hemeroteca, para que la gente pueda leer el diario en la plaza.

“Esto es distinto a los cafés literarios porque es mucho más de barrio, mucho más cercano a la gente que ya no va a tener que ir hasta Balmaceda o Bustamante para conseguir un buen libro”, explicó el alcalde de Providencia, Cristián Labbé.

La segunda quincena de marzo el municipio evaluará el funcionamiento de estos cafés “que son como los ahijados de los cafés literarios grandes”, según el edil, para buscar la forma de consolidarlos con una infraestructura más sofisticada, por ejemplo, incorporando baños públicos en las plazas.

Además de los títulos que fueron seleccionados de acuerdo a la demanda que se estudió en los cafés literarios, el público podrá conectarse a Internet desde sus computadores a través de un sistema WiFi abierto.

Para pedir títulos en los “Café al aire libro” los vecinos deberán acreditar su relación con la comuna -residencia, estudio o trabajo- y pagar una cuota anual de $10 mil o entregar un libro de un listado de textos que tiene el municipio. Quienes ya son socios del sistema de bibliotecas de Providencia podrán participar sin mayor trámite.

La biblioteca central de la comuna, los tres cafés literarios y los cafés al aire libre estarán interconectados, por lo que si un usuario necesita un libro que no está disponible en el lugar donde lo solicitó, siempre habrá un vehículo que podrá ir a buscarlo a la sede donde esté el texto.

Para que el funcionamiento sea expedito, cada módulo estará apadrinado por un café más grande. El primero, en plaza Las Lilas, estará supeditado a la biblioteca central; el de la plaza Uruguay bajo el alero del café literario del Parque Balmaceda y el del Aguilucho, a cargo del café del parque Bustamante.

“Esto es algo que no existe en Sudamérica y que tiene un costo mínimo, son $5 millones 800 mil por cada módulo, que representa un porcentaje mínimo del presupuesto municipal. Lo que queremos es ir estudiándolo, ver como funciona. Mi sueño es llegar a los 10 ‘Cafés al aire libro’ durante 2011”, explicó Labbé.

    $5.800.000 es el valor de cada uno de los módulos que se instalarán antes del 15 de marzo.
    2.400 personas visitan a diario los tres cafés literarios que hay en la comuna.
    Diez “Cafés al aire libro” pretende implementar el municipio durante 2011.
    100 títulos seleccionados según la demanda de lectoría habrá en cada módulo.

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Geneviève Patte, Un adulto mediador es clave para abrir en los niños el gusto por la lectura

El Mercurio. Santiago, Chile. 3/01/2011

La experta francesa en literatura infantil propone sacar los libros de la biblioteca y llevarlos donde están los más chicos.

Pamela Elgueda

“Si los niños no van a los libros, los libros deben ir a los niños”

Ése es el principio con el que Geneviève Patte, bibliotecaria francesa que ha asesorado a la UNESCO y a IBBY, desarrolla diversos proyectos para incentivar la lectura infantil, con un éxito que la tiene viajando por el mundo y que la trajo a Chile hace unas semanas.

Ella practica este precepto sacando los textos de las bibliotecas y llevándolos a los lugares donde regularmente están los lectores más pequeños: plazas con juegos infantiles, calles y patios de las escuelas.

“Salimos con un número reducido de libros, no más de 50, y con aquellos que les abre el apetito lector a los niños. Una vez que generamos la necesidad, ellos pueden ir a una biblioteca grande”, comenta esta especialista en literatura infantil que hizo un taller para estudiantes de Pedagogía de la Facultad de Educación de la Universidad del Desarrollo.

Buen guía

Los libros elegidos en estas salidas son ilustrados y con textos breves. “Así es más fácil que los niños los lean en la calle, lo que no ocurre con un cuento o una novela”, agrega la experta.

Las obras más largas y complejas las irán a leer a la biblioteca, que debe tener una buena provisión de libros, espacios cómodos y amigables, pero -sobre todo- “tiene que haber adultos que sean mediadores entre los niños y los textos”, destaca Geneviève Patte.

Ese orientador literario -agrega- puede ser el bibliotecario, un profesor, y también los padres. “Es la persona que debe ayudar a escoger libros a los niños, que escuchará sus inquietudes, observará cómo ellos disfrutan de las lecturas o se aburren”.

Para eso, el guía necesita más que una técnica o estrategias: “Debe saber transmitir su propio gusto por leer, compartir las lecturas con los niños, mostrarles los textos, estar junto a ellos”, agrega la especialista.

Luego, debe conocer los libros que propondrá a los niños, lo que le exigirá leerlos antes. Sólo así podrá recomendar con conocimiento de causa.

Muchos magallánicos disfrutan de la lectura

La Prensa Austral, Punta Arenas.

Imágenes, color, caracterizaciones y música son elementos esenciales para desarrollar la capacidad lectora de los niños.

Silvia Leiva

Aumentar la cantidad y la calidad de la lectura es el principal objetivo del programa impulsado por el Consejo Regional de la Cultura y las Artes.

La idea es fortalecer la lectura y superar los bajos índices que mantiene nuestro país. Las estadísticas revelan que el 45% de los mayores de 18 años no lee. Para superar esta problemática, en la región está en marcha un programa especialmente dedicado a los niños en edad preescolar.

Con este objetivo, la agrupación cultural “Aurora Austral”, formado por educadoras de párvulos, se están presentando en distintos jardines infantiles de la comuna. En cada actividad de iniciación a la lectura cuentan un cuento, con dramatizaciones breves. La presentación dura 15 minutos. Después de ésta, las educadoras ponen a disposición de los menores libros de cuentos con imágenes.

Porfiria Ramos , secretaria de la agrupación cultural “Aurora Austral”, dijo que los niños que leen a través de imágenes aprenden con mayor facilidad a leer después con palabras.

Esta actividad está enmarcada en la campaña nacional de la lectura. Luis Bradasic Cárdenas, encargado de programas artísticos, dijo que esta cruzada implica el fomento de la lectura y de publicación. Bradasic aseguró que para fomentar la lectura en los niños no es necesario aumentar la complejidad, sino que lo importante es despertar el interés en ellos.

Dentro de la campaña de fomento de la lectura, la agrupación cultural la “Aurora Austral” presentó el cuento “La Caperucita Roja” en el Jardín Peter Pan.

En la oportunidad, los niños participaron activamente de la lectura a través de la interpretación de imágenes. Ramos aseguró que los trajes confeccionados con colores llamativos y una lectura participativa ayudan a mantener a los niños concentrados durante la presentación.

Explicó que es importante que ellos vean el libro, además de los personajes, porque al asociar la imagen al concepto hacen un ejercicio de pre lectura.

La educadora aseguró que los libros que tienen una imagen y la palabra ayudaría a la capacidad lectora que puedan desarrollar los niños. Sin embargo, insistió que en el proceso deben ayudar los padres y sentarse a leer con el menor.

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Alumnas fomentan el gusto por la lectura en niños preescolares

La Prensa Austral, Punta Arenas. 3/12/2010

Realizan su práctica profesional en consultorios de Salud, donde inculcan a los pequeños el hábito por la lectura.

Fomentar el gusto por la lectura en niños y niñas del nivel preescolar, apuestan las alumnas del quinto año de la carrera de Pedagogía en Educación Parvularia de la Universidad de Magallanes, María Angela Garay Huenchor y Fabiola Valenzuela Aguila. Estas se encuentran trabajando su práctica profesional en una iniciativa de fomento lector en los centros asistenciales de Punta Arenas.

Se trata del proyecto denominado “Inyección Literaria. Una nueva forma familiar de mejorar la salud”, donde el principal objetivo es fomentar el gusto por la lectura en niños/as del nivel preescolar, proporcionando oportunidades necesarias para desarrollar al máximo su potencial en el área de lenguaje y alfabetización, a través de experiencias educativas que logren crear el hábito y el interés por las actividades literarias.

Esta propuesta educativa corresponde a un proyecto no convencional, trabajando de manera itinerante en cinco centros de salud pública de Punta Arenas: Mateo Bencur, Juan Damianovic, Carlos Ibáñez, Thomas Fenton y Hospital Regional, donde se resalta la importancia en el hecho de socializar en la población la necesidad de incorporar la literatura infantil de manera de inculcar en los pequeños el hábito por la lectura, y no sólo por el hecho de aprender, es decir el ir adquiriendo conocimiento, sino que también por entretención.

Las alumnas destacan que esta iniciativa fue posible gracias a un proyecto presentado por la dirección de Bibliotecas Públicas de Magallanes (Dibam) y financiado por el Fondo del Libro y la Lectura, denominado “Rincones Infantiles en los consultorios de salud de la comuna de Punta Arenas”, que permitió la puesta en marcha del proyecto y la adquisición de los materiales con los cuales se trabaja.

Explican que esta propuesta contempla la importancia de involucrar al núcleo familiar de los niños/as en el proyecto, ya que es en el seno de la familia donde se adquieren los primeros aprendizajes, y es que son ellos los que más conocen a sus hijos y así pueden lograr experiencias aún más significativas ligadas a sus experiencias de vida e intereses. Sabiendo además que una mayor participación de la familia en la tarea educativa de niños y niñas resulta un complemento fundamental en el desarrollo integral de cada niño.

El material bibliográfico permanece en los consultorios, en un rincón especialmente habilitado para tales efectos que se asemejó a una biblioteca, espacio donde se promovió la autonomía de los niños en cuanto a que éstos puedan escoger el material infantil de su interés, dándo énfasis en potenciar el hábito de compartir los libros, ordenarlos y llevarlos en préstamo a sus hogares para que los compartan con sus familias.

María Angela Garay y Fabiola Valenzuela Aguila resaltan que la importancia de este proyecto, radica en la interacción que se establece entre los niños con su entorno alfabetizado, el cual debe ser de calidad durante los años previos a educación básica, favoreciendo una predisposición positiva hacia el aprendizaje y una comprensión del sentido social de la lengua escrita.