Siete años de Furia

Revista Viernes del diario La Segunda, Viernes 2 de diciembre de 2016.

Siete años de Furia

Galo Ghigliotto, poeta y editor de Cuneta, fue también uno de los fundadores en 2009 de la Furia del Libro, la feria de editoriales independientes más grande del país. A pesar de que este fin de semana se realizará en el GAM su décima versión -que contará con 150 expositores y en la que esperan recibir a 30 mil personas-, sus organizadores siguen furiosos: por el IVA, por la inercia política en cuanto a la lectura y porque las dificultades para ellos no se han borrado.

Por Cristóbal Bley

– ¿Cuánto ha cambiado el panorama, tanto de la Furia como de las editoriales independientes, en estos siete años?
– Ha cambiado mucho, tomando en cuenta que la primera vez que hicimos la Furia del Libro participaron 18 editoriales y asistieron 200 personas. Este año, habrán 150 editoriales, de las cuales 17 son foráneas, y esperamos que lleguen como mínimo unas treinta mil personas de público. Por supuesto, la industria de editoriales independientes también ha cambiado. La primera versión de la Furia tuvo 18 editoriales porque no había muchas más. Últimamente, en cambio, se han multiplicado los posgrados de Edición, y el interés también ha crecido. Hace siete o diez años, cuando participábamos de la Filsa, la gente no entendía la diferencia entre una editorial grande y una independiente, e incluso las confundían con tiendas de libros. Antiguamente, vale decir en los años noventa, o sea tampoco tan antiguamente, publicar un libro para un autor joven era prácticamente imposible. Tenía que estar en el taller de algún escritor reconocido que luego le abriera la puerta, si no, no había manera. Ahora, por ejemplo, en Cuneta, que es la editorial en la que trabajo, publicamos el libro de Pablo Sheng, un autor de 21 años, algo que hace dos décadas era impensable. También se ha multiplicado el público, sobre todo el que consume libros de editoriales independientes. Es interesante, porque lo que ocurre aquí no pasa en ninguna otra parte del mundo.

– ¿En qué sentido?
– Que se publiquen autores jóvenes con novelas arriesgadas o experimentales no pasa en España, tampoco en México, que son los grandes países de la edición y el mercado literario en Hispanoamérica. Este año me tocó ir a Barcelona, justo para Sant Jordi, que es el día de los libros. Yo llevé una novela de la editorial, que se llama Nancy, la que ha tenido buena recepción de la crítica en Chile, pero tiene una particularidad y es que está llena de cruces dentro que separan el texto: imágenes, radiografías, etc. Es un libro raro. Y al mostrarle eso a una editora catalana independiente, me dice que la novela era muy punk para ella, y luego habló del mercado y cuánto los condicionaba al momento de publicar algo nuevo. Fíjate que regresé a Chile contento, porque me di cuenta de que acá sí podíamos hacer algo independiente del mercado, que es la verdadera forma de ser completamente independiente.

– Según las estadísticas, los chilenos leemos y compramos pocos libros al año y además entendemos poco de lo que leemos. Que aumente la actividad de las editoriales independientes, ¿significa que esos datos están malos y sí leemos mucho? ¿O simplemente hay más gente que quiere escribir?
– Hay un libro de crónicas de Rubem Fonseca, que se llama La novela murió, y en uno de sus textos él habla del síndrome de Camoes, un tipo que en un naufragio en vez de salvar a su mujer salvó a sus manuscritos. Con esto, Fonseca decía que muy posiblemente se podían acabar los lectores pero los escritores no se iban a extinguir jamás. A veces creo que puede pasar lo mismo con los editores independientes. Yo también me sorprendo del auge que hemos tenido. Antes se decía de Chile: uno levanta una piedra y sale un poeta. Ahora uno levanta una piedra y sale un editor independiente.

– ¿Y qué hay de los lectores?
– Creo que hay lectores que se están formando. La otra vez me pasó algo bien curioso. Estaba en el banco, y la ejecutiva de cuentas me pregunta: cuál es su rubro. Editorial, le contesto. Ah, ¿y cómo está el mercado? Mal, le digo, si la gente ya no lee. Sí, es cierto, me dice. La verdad es que en mi casa nadie lee, yo no leo ni el diario, fíjese, mi esposo tampoco. Pero mi hija chica, que tiene 7 años, ella sí lee. Es súper lectora y yo le compro libros, porque me gusta que lea y se lo fomento. Yo pensé: genial. Seguramente la ejecutiva, cuando tenía 7 años, no tenía quién le comprara un libro, porque aparte tampoco había muchos. La producción en esa época era nula. El trabajo que estamos haciendo ahora -escritores, editores, ilustradores- no es tanto con los lectores actuales, sino con los lectores futuros. Los niños de ahora, a pesar de lo que se piensa, están acostumbrados a leer, a saber qué es una editorial y quién es el autor. Es un objeto con el que tienen una relación más fluida.

– Un punto importante y constante en sus reclamos ha sido eliminar el IVA de los libros. ¿Cuánto puede cambiar la industria editorial sin el impuesto?
– La gente miope te dice: “Ah pero sin el IVA los libros van a bajar dos mil pesos, tampoco es considerable”. Es cierto, no lo es, pero qué pasa con el que compra diez libros o la universidad que compra cien o la biblioteca que compra quinientos. Ahí sí es considerable la diferencia. Mayor venta supone un mayor movimiento para las editoriales, con mayores posibilidades de que se publiquen más libros y más ejemplares, lo que es un beneficio para todos: escritores, editoriales, imprentas, etc. El aporte que hacen los libros al PIB te aseguro que es minúsculo, por lo que no hay ninguna razón por la que el fisco necesite el 19 por ciento de esas ventas; por el contrario, entorpece y dificulta las operaciones para todos los que están involucrados en la cadena. No se trata de no pagar impuestos: puede ser a través de una renta presunta, como hacen los artesanos, pagándolo una vez al año. Creo que el IVA, que se instauró en 1976, es el recuerdo, el quiste o la cicatriz que guardamos de la dictadura. Por supuesto, todos queremos borrarnos las cicatrices y ser más hermosos.

 

Dos miradas al Chile más singular dan el vamos a la editorial de librería Qué Leo

Emol. 04/01/2011

Un compilado con frases populares e históricas, y una antología de crónicas sobre el país escritas por un británico residente, abren la aventura de la popular librería en la edición, con la promesa de nunca publicar un libro feo o aburrido.

Por Sebastián Cerda

Es un libro de frases y citas. Las más significativas de la historia de Chile y aquellas que merecen ser recordadas. En él figuran personajes como Salvador Allende, Claudio Arrau, José Manuel Balmaceda y Ramón Barros Luco, con varias de las máximas que los transformaron en ilustres.

Pero al avanzar entre discursos, despedidas y alocuciones heroicas, de pronto aparece una frase que pareciera no tener nada que ver con eso: “¡Que venga la modelo!”.

Ésa es la lógica que impera en “Chilenos todos”, un libro de citas y textos pronunciados por compatriotas de diversos ámbitos, y en el que el concepto de “célebre” se expande por todo su ancho: Desde los próceres que le hablaron a la patria, hasta personajes de la cultura popular que jamás pensaron en anotar sus palabras en alguna zona de la historia. De Gabriela Mistral a Mario Kreutzberger. De Sor Teresa de Los Andes a Francisco Huaiquipán.

El libro de Jorge Núñez es además uno de los que marca el debut del sello Los Libros Qué Leo, creado al alero de la librería del mismo nombre, y que también publica otro volumen que se adentra en las particularidades de nuestro país.

Se trata de “The chilean way”, una recopilación con las crónicas que Neil Davidson, con su óptica de británico residente, dedicó a Chile, precisamente el país en el que en algún minuto sonó la calificación de “los ingleses de Sudamérica”.

El autor —quien publicó los textos en los diarios El Metropolitano, El Mercurio y Las Últimas Noticias— se pasea así por tópicos tan variopintos como el concepto de “mañana” que predomina entre los chilenos, en la insistente convicción acerca de que en cada rincón del mundo hay un compatriota, en las características menos amigables del comercio local y en eso que cada 18 de septiembre llamamos “chilenidad”.

No a los libros feos

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Geneviève Patte, Un adulto mediador es clave para abrir en los niños el gusto por la lectura

El Mercurio. Santiago, Chile. 3/01/2011

La experta francesa en literatura infantil propone sacar los libros de la biblioteca y llevarlos donde están los más chicos.

Pamela Elgueda

“Si los niños no van a los libros, los libros deben ir a los niños”

Ése es el principio con el que Geneviève Patte, bibliotecaria francesa que ha asesorado a la UNESCO y a IBBY, desarrolla diversos proyectos para incentivar la lectura infantil, con un éxito que la tiene viajando por el mundo y que la trajo a Chile hace unas semanas.

Ella practica este precepto sacando los textos de las bibliotecas y llevándolos a los lugares donde regularmente están los lectores más pequeños: plazas con juegos infantiles, calles y patios de las escuelas.

“Salimos con un número reducido de libros, no más de 50, y con aquellos que les abre el apetito lector a los niños. Una vez que generamos la necesidad, ellos pueden ir a una biblioteca grande”, comenta esta especialista en literatura infantil que hizo un taller para estudiantes de Pedagogía de la Facultad de Educación de la Universidad del Desarrollo.

Buen guía

Los libros elegidos en estas salidas son ilustrados y con textos breves. “Así es más fácil que los niños los lean en la calle, lo que no ocurre con un cuento o una novela”, agrega la experta.

Las obras más largas y complejas las irán a leer a la biblioteca, que debe tener una buena provisión de libros, espacios cómodos y amigables, pero -sobre todo- “tiene que haber adultos que sean mediadores entre los niños y los textos”, destaca Geneviève Patte.

Ese orientador literario -agrega- puede ser el bibliotecario, un profesor, y también los padres. “Es la persona que debe ayudar a escoger libros a los niños, que escuchará sus inquietudes, observará cómo ellos disfrutan de las lecturas o se aburren”.

Para eso, el guía necesita más que una técnica o estrategias: “Debe saber transmitir su propio gusto por leer, compartir las lecturas con los niños, mostrarles los textos, estar junto a ellos”, agrega la especialista.

Luego, debe conocer los libros que propondrá a los niños, lo que le exigirá leerlos antes. Sólo así podrá recomendar con conocimiento de causa.

“Los niños están leyendo tanto como antes, si es que no más”

El Mercurio. Santiago, Chile. 26/11/2010

El autor irlandés [Oliver Jeffers] dará conferencias, firmará libros y expondrá sus ilustraciones. Acá adelanta que “El corazón y la botella” tendrá una aplicación para Ipad.

Constanza Rojas V.

Oliver Jeffers (1977) piensa que los niños disfrutan al encontrarse con algo extraño. Y cree que son mucho más inteligentes de lo que se suele pensar. Así es como creó la historia de Enrique, quien comienza a comer libros y a hacerse más y más sabio. También, el episodio de un pingüino que aparece abandonado en una casa y no puede encontrar su hogar. “El increíble niño comelibros” y “Perdido y encontrado” son dos de sus publicaciones más exitosas, y lo convirtieron en un reconocido autor de libros-álbum. En 2007, Jeffers fue el ilustrador oficial del Día Mundial del Libro y ha obtenido numerosos premios.

Invitado por Fondo de Cultura Económica y Universidad Diego Portales, el ilustrador irlandés estará en Chile desde este domingo hasta el próximo jueves (ver recuadro).

-¿Qué diferencias nota entre los libros de niños de antes y los de hoy?

“Los de años atrás abordaban terrenos más controversiales que los de hoy, al menos en el Reino Unido y Estados Unidos. Hoy en día parece estar la expectativa subyacente de un final feliz y se eliminan los temas potencialmente estresantes. Dicho esto, hay libros ilustrados más innovadores que nunca antes”.

-¿Cómo piensa que serán en el futuro los libros infantiles?

“Los niños aman los libros, no hay nada como sentarse y dar vuelta las páginas de una buena historia. La tecnología está entregando nuevas formas de enfrentarse a ellos, por ejemplo, acabo de terminar una aplicación que da vida a ‘El corazón y la botella’ en el Ipad. Esto no reemplaza al libro físico, es sólo un modo diferente de encontrar los contenidos e interactuar con ellos”.

-¿No está de acuerdo con la idea de que los niños están leyendo menos que antes?

“No, para nada, considerando que hay tantos nuevos modos de tener acceso a los libros, pienso que están leyendo tanto como antes, si es que no más”.

-Usted ha dicho que los libros no tienen necesariamente que educar a los niños.

“No siempre tienen que forzar la entrega de información, los libros son entretención y deben estar ahí para divertir a los niños, así como educarlos”.

Actividades

  • Domingo 28: Firma de libros en la librería Antártica, Mall Parque Arauco (18:30 hrs.)
  • Lunes 29: Charla Magistral en edificio Telefónica. Gratis, previa inscripción (19:00 hrs.)
  • Martes 30: Firma de libros en la librería Ulises, Lastarria. (18:30 hrs.)
  • Miércoles 1: Charla Magistral en la U. Diego Portales (11:30 hrs.)
  • Inauguración de la muestra ilustraciones de Jeffers en la galería Plop! (16:00 hrs.)
  • Jueves 2: Taller para niños en la Biblioteca de Santiago. Gratis, previa inscripción. (11:00 hrs.)
  • Taller para niños en la Biblioteca de Quinta Normal. Gratis, previa inscripción (16:00 hrs.)
  • Firma de libros en la librería de FCE Gonzalo Rojas (19:00 hrs.)

www.oliverjeffersenchile.cl

Mineduc defiende cambio curricular con menos Historia

La Nación. Santiago, Chile. 19/11/2010

El titular de Educación salió al paso de las críticas por disminuir las clases de Ciencias Sociales y Educación Tecnológica, para que aumenten las de Lenguaje y Matemática.

Haciendo un llamado a los padres y apoderados a que confíen en los cambios anunciados, el ministro de Educación, Joaquín Lavín, se defendió ayer de las críticas formuladas por historiadores y expertos educacionales que no consideran adecuado la disminución de horas de clases de Historia y Ciencias Sociales.

La medida implica que los entre 5° básico y 2° medio los alumnos tendrán una hora menos de este ramo a la semana para así aumentar las horas de Lenguaje y Matemática, algo que no fue bien recibido por historiadores como Gabriel Salazar, Alfredo Jocelyn- Holt o Bernandino Bravo.

El secretario de Estado insistió en que el cambio, que también aminoran el tiempo destinado a la materia Educación Tecnológica, es fundamental en el mejoramiento de la calidad de la educación y que sin una buena formación en esos dos ramos es imposible avanzar en los otros.

“Voy a aprender más Historia si primero tengo la base de saber leer bien y saber comprender bien lo que leo. Las horas de Historia los colegios las pueden tener, las pueden compensar acudiendo a las horas de libre disponibilidad”, señaló.

El titular del Mineduc explicó que los cambios tienen una finalidad clara para las dos materias que serán beneficiadas. “En Matemáticas se trata de hacer más ejercicios y una de las horas adicionales de Lenguaje será para ir a la biblioteca a leer”, dijo.

De esta forma, Lavín explicó que espera que con estos ajustes “de aquí a dos años ya haya resultados concretos de avance en el Simce”.

MALA SEÑAL
A los comentarios del coordinador general del movimiento Educación 2020, Mario Waissbluth, que calificó el cambio como “una muleta para cojos”, el presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo, también se refirió a los cambios y acusó que estos cambios no fueron preguntados al magisterio diciendo que estos fueron acordada únicamente para lograr mejores resultados en los diferentes test que se aplican en el país.

“Aquí tenemos que preguntarnos: ¿Para qué estamos formando jóvenes? ¿Para el trabajo o para la vida? Son medidas donde lo único que interesa es la comprensión de los cálculos matemáticos para el trabajo y punto, y esa no es la idea de la educación”, dijo Gajardo.

Los historiadores también se manifestaron en contra de los cambios y la calificaron como una señal “nefasta” para el mejoramiento de la educación.

“Cuando no hay tiempo para reflexionar uno enseña de memoria. Entonces, vamos a volver a la memorización que no sirve absolutamente de nada”, dijo Sofía Correa, investigadora de la Universidad de Chile, mientras el premio nacional de Historia Gabriel Salazar dijo que se está “desvistiendo a un santo para vestir a otro”.

Dos miradas diferentes a los índices de lectura en Chile

El Mercurio. Santiago, Chile. 14/11/2010

Las cifras del estudio Fundación La Fuente-Adimark, que configuran una radiografía a nuestros hábitos de lectura, generaron repercusiones durante la semana. Aquí, dos expertas entregan sus opiniones y aportan claves para interpretar las tendencias que muestra la encuesta, como el hecho de que el 52,8 por ciento de los chilenos se declare “no lector”.

Entrevistadas: Loreto Fontaine (MINEDUC) y Clara Budnik (Fundación Democracia y Desarrollo)

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Eduardo Castillo y el costo de los libros: “Hay mucho mito en este asunto”

Radio Cooperativa. 12/11/2010

“Aquí, con IVA o sin IVA, hemos podido construir lo que se ha construido”, dijo el presidente de la Cámara Chilena del Libro en Cooperativa.

El presidente de la Cámara Chilena del Libro, Eduardo Castillo, aseguró que tras la polémica por el alto costo de los libros “hay mucho mito”.

“Yo creo que nos quedamos pegados en algunos temas, hay mucho mito en este asunto. (Según una encuesta), sólo un 5 cinco por ciento ve el tema del IVA como un problema”, dijo Castillo en conversación con Una Nueva Mañana.

El presidente del organismo encargado de la Feria del Libro de Santiago añadió que “aquí, con IVA o sin IVA, hemos podido construir lo que se ha construido y hay que seguir trabajando en eso y no quedarse en la cultura de la queja que a veces nos tienta”.

“La gran mayoría de los que va a la feria, compra sus libros y sale con sus libros, y si compra libros es porque encuentra libros que le interesan, que están a un precio razonable de acceder”, añadió.

La Feria del Libro de Santiago, que se realiza en la Estación Mapocho, cerrará sus puertas este domingo.