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Así se lee en América Latina

Por Felipe Herrera Aguirre, Publimetro, viernes 8 de septiembre de 2017.

Las herramientas tecnológicas son una oportunidad para masificar y profundizar la lectura en los jóvenes. Ya hay desarrolladores que, teniendo esto en cuenta, pretenden fomentar el hábito y mejorar la comprensión. La premisa: el libro no se pierde, se transforma.

No es que ahora lean más, es que ahora leen distinto. Los jóvenes de hoy, que usan spartphones y tablets que les permiten estar siempre conectados, han cambiado no solo sus hábitos de lectura, sino que también las formas en que lo hacen. Y mientras algunos culpan a estas herramientas de la baja comprensión de lectura en jóvenes en América Latina, otros prefieren explotar su potencial.

Los resultados de las últimas ediciones de la prueba Pisa en comprensión de lectura en ocho países de Latinoamérica (Chile, Argentina, Perú, Uruguay, Brasil, Colombia, República Dominicana, Costa Rica y México), si bien han mejorado en general, siguen por debajo del promedio Ocde.

Lo multimedial es clave en su comprensión. Además, los jó están realmente preocupados por lo que les interesa. Sus intereses son la fuente motivadora más imporante, y han sido identificados y explotados por desarrolladores en Latinoamérica.

En lo personal, creo que los jóvenes leen más, pero de una forma diferente. Debido a las tecnologías, leen de manera fragmentada y con un sentido de instantaneidad que las generaciones pasadas no teníamos.
Lorena Leiva, directora del equipo lector de Ranopla

Es por esto que han aparecido una serie de herramientas web par el fomento a la lectura de los jóvenes. La intención de sus desarrolladores es aprovechar el potencial de la tecnología, incorporarlo al aprendizaje y que sea un canal efectivo para la lectura.

La inclusión de la tecnología

La idea es que los dispositivos tecnológicos no sean un factor de discordia en la sala de clases. “Los smartphones y los tablets son todavía vistos como distractores a un método de enseñanza que no se ha renovado en décadas”, explica a Metro Rubén Arias Acuña, director ejecutivo de Ludibuk, una herramienta online de lectura desarrollada en Chile y que actualmente busca recaudar fondos para expandirse a otros países de la región.

Esto, según explica Arias, tiene mucho que ver no solo con las rigideces del sistema educativo tradicional, sino que con la negación de los profesores. “Hay tres tipos de profesores. Los que están a punto de jubilarse, que no están interesados. Los de mediana edad, a quienes tienes que seducirlos más. Y los más jóvenes, que son los más entusiastas con estas ideas”, dice.

Los smartphones y los tablets son todavía vistos como distractores a un método de enseñanza que no se ha renovado en décadas, Rubén Arias Acuña, director ejecutivo de Ludibuk

En Chile, Ludibuk cuenta con un fondo de lecturas complementarias que cumple con el programa del Ministerio de Educación. Además, cuentan con otros títulos agregados. Así, con una suscripción mensual de aproximadamente 3 dólares, los estudiantes tienen a disposición todo el material que necesitan. Ingresando a su suscripción, pueden ir registrando sus lecturas, viendo sus avances y compartiendo contenido.

El rol de los adultos, fundamental

Aunque existan nuevas herramientas para el fomento a la lectura de los jóvenes, el papel de los padres sigue siendo fundamental. Según explica Lorena Leiva, directora del equipo lector de Ranopla, página web que ayuda a los niños a buscar libros infantiles, “esto funciona sobre la base de que hay un adulto que supervisa y da seguimiento”.

“En lo personal, creo que los jóvenes leen más, pero de una forma diferente”, asegura Leiva. “Debido a las tecnologías, leen de manera fragmentada y con un sentido de instantaneidad, que las generaciones pasadas no teníamos”.

Es por la cantidad de información a la que están expuestos los jóvenes hoy, que la supervisión de un adulto se hace fundamental. “Hay que generar el hábito de que la lectura, independiente del formato, necesita un tiempo, una secuencia, cierta espera… y en eso, la tecnología puede ayudar si se enfatiza que la misma también es un lenguaje secuenciado. Y eso con Ranopla queda claro, en la práctica”.

Pero el papel de los padres no es solo el de supervisar, sino que también el de racionalizar. “La mayoría de los jóvenes de hoy ven el mundo a través de una pantalla y eso no es necesariamente malo. Es responsabilidad de los padres tutores racionalizar el uso y que los dispositivos electrónicos sean un complemento a la realidad, no un sustituto”, dice Jordi Saldaña, project manager de YoLeo.Club, un desarrollo español también arraigado en Latinoamércia.

El libro no se pierde, se transforma

Al igual que los medios de comunicación, que cada vez transitan más rápido hacia las publicaciones multimediales, el futuro de la lectura va hacia el mismo lugar. “Está claro que los ebook o las tabletas no serán el futuro. La tendencia es que los smartphones se conviertan en el soporte ideal para la lectrua, ya que posibilitan tener en un solo disposivito todo lo necesario para estar conectados con el mundo”, dice Jordi Saldaña.

Pero Saldaña asegura que el libro no desaparecerá, sino que convivirá con lo digital. “Cuando aparecieron los soportes digitales como los ebook, todo el mundo hablaba del fin de papel pero no ha sido así. Los jóvenes de hoy, que son nuestro futuro, siguen leyendo en papel y les gusta el hecho de tener un libro entre manos y la sensación que produce”, dice.

“En lo personal, creo que ambos formatos, papel y digital, convivirán por mucho tiempo”, dice Lorena Leiva. “Pero lo harán de una forma diferente”, agrega. “Debemos hacernos cargo de que es el concepto de lectura el que ha cambiado y por tanto, hay diferentes formas de leer”.

3 herramientas para fomentar la lectura

Ludibuk

Es un emprendimiento chileno que consiste en una plataforma digital para computadores, teléfonos celulares o tablets con un catálogo de las lecturas recomendadas por el Ministerio de Eduación de Chile. Cuenta con cerca de 15.000 usuarios activos y está en proceso de iniciar operaciones en varios países de América Latina, como México, Colombia y Perú.

Ranopla

Es una aplicación online nacida en España y migrada a Chile hace un año. Mediante el ingreso de un usuario, se pueden registrar las lecturas de los niños voluntarias u obligatorias, apoyando al desarrollo y a la evaluación de la lectura. En España opera hace 10 años.

YoLeo.Club

Es un proyecto que funciona a nivel latinoamericano, nacido de los diagnósticos de las pruebas Pisa de la Ocde. Integrando papel con aplicaciones online, es una herramienta web diseñada para registrar, en base a incentivos y metas, la lectura en los niños.

Entrevista

Bonaventura Paliceo Consultor del programa Pisa de la Ocde

Según el informe “Pisa 2015: Resultados Clave”, cerca del 20 por ciento de los estudiantes de los países Ocde no obtiene, de media, las competencias lectoras básicas, lo que se ha mantenido desde 2009. ¿A qué se debe esto?

– No existe un factor único que explique este fenómeno. El promedio de la OCDE incluye 35 países en 4 continentes distintos y desde el 2009 el rendimiento se ha incrementado en unos países y ha disminuido (o no ha cambiado) en otros. Mirando más a fondo, los factores que afectan a los distintos rendimientos de cada país están ligados conjuntamente a políticas públicas en educación, así como a cambios demográficos y socio-económicos. Todos estos cambios tienen un efecto que se observa principalmente en el medio y largo plazo

Considerando la irrupción de la tecnología y su impacto en las formas de leer de los jóvenes, ¿cómo crees que estos resultados están relacionados al acceso que tienen los estudiantes a la tecnología?

– La tecnología puede tener un efecto positivo o negativo (o ningún efecto) en la comprensión lectora de los estudiantes. En los países en los que la prueba PISA se realizó con el ordenador (“computer-based assessment”) los estudiantes utilizaron sus competencias en lectura online para solucionar los problemas. Estas competencias están ligadas, por ejemplo, con la capacidad de buscar información en un texto y se desarrollan con la lectura a través de las tecnologías de información y comunicación, como el ordenador, el móvil u otros dispositivos digitales (periódicos, libros, textos en redes sociales, etc). Sin embargo, en las pruebas en papel este efecto de las TIC se reduce o desaparece.

¿Crees que la tecnología es una herramienta importante para conseguir una mejora en la comprensión de lectura de los estudiantes?

– La utilización de tecnología en la escuela (y fuera de la escuela para estudiar) puede tener una incidencia positiva y directa sobre la comprensión lectora de los estudiantes en pruebas realizadas con el ordenador.

Al mismo tiempo, la tecnología es una herramienta que también puede afectar negativamente al rendimiento de los estudiantes si es utilizada de forma excesiva en su tiempo libre para fines no educativos, como pueden ser los videojuegos o las redes sociales. En este caso se habla de “crowding out”; es decir, dedicar un tiempo excesivo a actividades de ocio dejando poco tiempo para actividades educativas, como la lectura, el estudio o los deberes.

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Las buenas cifras de las bibliotecas públicas en Chile

bibliotecas-pub

Cultura El Mercurio, Domingo 16 de julio de 2017.

Todos sus servicios son gratuitos:

Las buenas cifras de las bibliotecas públicas en Chile

Romina de la Sotta Donoso

Gonzalo Oyarzún , la máxima autoridad del ámbito en el país, comenta el explosivo aumento de usuarios digitales y el perfeccionamiento del proceso de compra de libros. También revela nuevos planes con Gendarmería.

El gran salto se dio el año pasado. La Biblioteca Pública Digital (BPD) pasó de 13.300 préstamos anuales a 113.575. Explosivo aumento que se explica principalmente por dos factores, según Gonzalo Oyarzún, encargado del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas y subdirector de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam).

“El año pasado implementamos una aplicación que facilitó el acceso; me permite pedir el libro en la computadora, leerlo en mi tablet y retomarlo en la misma página en mi teléfono mientras me traslado. Lo otro fue la enorme llegada de libros digitales en español”, aclara. “Las estadísticas muestran que ya superamos los 70 mil préstamos entre enero y junio. Este crecimiento es consistente y parece no tener marcha atrás; la BPD es la tercera biblioteca pública que más presta en Chile. Además, el número de reservas es altísimo, en el primer semestre hubo 31.693”.

-¿Cómo se comporta la lectoría en la Biblioteca Pública Digital?

“Es muy parecida a la de las bibliotecas públicas. Tenemos una alta concentración de préstamos en un grupo de 10 a 20 títulos, pero eso equivale a menos del 10% del total, y el libro más leído está cerca del 0,4% de los préstamos”.

-¿Han disminuido los lectores en bibliotecas por la BPD?

“No. Las dos bibliotecas que más libros prestan son la Biblioteca de Santiago y Bibliometro. Además, en los últimos años el préstamo de libros ha aumentado sistemáticamente en las bibliotecas públicas. En 2010 eran poco más de un millón 100 mil, y el año pasado fueron casi 2 millones”.

Proceso de compra

El sistema que dirige Oyarzún es responsable, entre otras cosas, de la adquisición de libros para las más de 450 bibliotecas públicas que hay desde Visviri a Puerto Williams.

En 2013 hubo polémica porque se compró, entre otros, dos biografías de Camiroaga y superventas de Pilar Sordo, Isabel Allende, Hernán Rivera Letelier y Pablo Simonetti. Fueron elegidos por 250 bibliotecarios.

“Los libros que generaron la polémica y que fueron los más pedidos, eran dos sobre 12 mil. Fueron 350 ejemplares sobre 45 mil. Me parece muy bien que haya gente que esté muy atenta a cómo estamos comprando, pero en la última década nos hemos dedicado a profundizar el proceso democrático y participativo de adquisición de libros. Siempre se dice que vamos a regionalizar o a dar libertad, pero después hay nerviosismo cuando todos quieren leer el libro de Baradit o ‘Relatos de una mujer borracha’. Asumamos las consecuencias de la libertad”.

-¿Se perfeccionó el sistema?

“Hemos entregado sobre el 50% de la selección de los libros a las regiones, donde se generan modelos participativos. Y entre el 20% y el 30% son seleccionados por los bibliotecarios de todo el país en la Feria del Libro. Hemos trabajado tres años para perfeccionar este proceso, que ahora también cuenta con un comité de recomendaciones, integrado por periodistas, académicos, bibliotecarios y gente de regiones”.

Tras una primera lista de 700 títulos, el comité discute y elabora una lista corta de 200, que distribuyen en el país. “Más del 90% de las comunas de Chile no cuenta con una librería donde hojear un volumen, así que esta lista es una buena guía antes de que los bibliotecarios vengan a la Feria del Libro”.

-¿Cómo responde a las críticas de que en las bibliotecas haya libros de cocina o de autoayuda?

“Tenemos una mentalidad súper conservadora, de que las bibliotecas solo son para prestar libros. Pero hoy día no tiene ningún sentido una biblioteca pública como conservadora de una cultura y un patrimonio al cual solo algunos pueden acceder. Lo principal en una biblioteca no son sus libros ni la infraestructura, sino la comunidad a la que sirve, y trabajamos pensando en el habitante real del territorio”.

Así, por ejemplo, BiblioRedes capacita cada año a más de 50 mil personas en ámbitos como la programación: “Más del 65% de las capacitaciones de las distintas agendas digitales se hacen a través de este programa”.

Otro proyecto estrella lo tienen con Gendarmería. Están instalando laboratorios y bibliotecas en todos los recintos penitenciarios con más de 50 internos. El 37,6% de los internos del país ya tiene acceso al servicio y han pedido 16 mil libros. “También hay actividades de fomento lector, con los gendarmes y las familias, y se capacitan en alfabetización digital. Todo esto genera un ambiente propicio para la reinserción laboral, social y familiar. Y se puede ir más allá; en Francia, por ejemplo, se aprobó una ley de que por cada libro leído tú tienes un día menos de reclusión. Y han detectado que del grupo que participa en ese programa solo un 10% reincide, frente al 60% del resto. Claramente, ahí hay una oportunidad”, cierra Oyarzún.

Siete años de Furia

Revista Viernes del diario La Segunda, Viernes 2 de diciembre de 2016.

Siete años de Furia

Galo Ghigliotto, poeta y editor de Cuneta, fue también uno de los fundadores en 2009 de la Furia del Libro, la feria de editoriales independientes más grande del país. A pesar de que este fin de semana se realizará en el GAM su décima versión -que contará con 150 expositores y en la que esperan recibir a 30 mil personas-, sus organizadores siguen furiosos: por el IVA, por la inercia política en cuanto a la lectura y porque las dificultades para ellos no se han borrado.

Por Cristóbal Bley

– ¿Cuánto ha cambiado el panorama, tanto de la Furia como de las editoriales independientes, en estos siete años?
– Ha cambiado mucho, tomando en cuenta que la primera vez que hicimos la Furia del Libro participaron 18 editoriales y asistieron 200 personas. Este año, habrán 150 editoriales, de las cuales 17 son foráneas, y esperamos que lleguen como mínimo unas treinta mil personas de público. Por supuesto, la industria de editoriales independientes también ha cambiado. La primera versión de la Furia tuvo 18 editoriales porque no había muchas más. Últimamente, en cambio, se han multiplicado los posgrados de Edición, y el interés también ha crecido. Hace siete o diez años, cuando participábamos de la Filsa, la gente no entendía la diferencia entre una editorial grande y una independiente, e incluso las confundían con tiendas de libros. Antiguamente, vale decir en los años noventa, o sea tampoco tan antiguamente, publicar un libro para un autor joven era prácticamente imposible. Tenía que estar en el taller de algún escritor reconocido que luego le abriera la puerta, si no, no había manera. Ahora, por ejemplo, en Cuneta, que es la editorial en la que trabajo, publicamos el libro de Pablo Sheng, un autor de 21 años, algo que hace dos décadas era impensable. También se ha multiplicado el público, sobre todo el que consume libros de editoriales independientes. Es interesante, porque lo que ocurre aquí no pasa en ninguna otra parte del mundo.

– ¿En qué sentido?
– Que se publiquen autores jóvenes con novelas arriesgadas o experimentales no pasa en España, tampoco en México, que son los grandes países de la edición y el mercado literario en Hispanoamérica. Este año me tocó ir a Barcelona, justo para Sant Jordi, que es el día de los libros. Yo llevé una novela de la editorial, que se llama Nancy, la que ha tenido buena recepción de la crítica en Chile, pero tiene una particularidad y es que está llena de cruces dentro que separan el texto: imágenes, radiografías, etc. Es un libro raro. Y al mostrarle eso a una editora catalana independiente, me dice que la novela era muy punk para ella, y luego habló del mercado y cuánto los condicionaba al momento de publicar algo nuevo. Fíjate que regresé a Chile contento, porque me di cuenta de que acá sí podíamos hacer algo independiente del mercado, que es la verdadera forma de ser completamente independiente.

– Según las estadísticas, los chilenos leemos y compramos pocos libros al año y además entendemos poco de lo que leemos. Que aumente la actividad de las editoriales independientes, ¿significa que esos datos están malos y sí leemos mucho? ¿O simplemente hay más gente que quiere escribir?
– Hay un libro de crónicas de Rubem Fonseca, que se llama La novela murió, y en uno de sus textos él habla del síndrome de Camoes, un tipo que en un naufragio en vez de salvar a su mujer salvó a sus manuscritos. Con esto, Fonseca decía que muy posiblemente se podían acabar los lectores pero los escritores no se iban a extinguir jamás. A veces creo que puede pasar lo mismo con los editores independientes. Yo también me sorprendo del auge que hemos tenido. Antes se decía de Chile: uno levanta una piedra y sale un poeta. Ahora uno levanta una piedra y sale un editor independiente.

– ¿Y qué hay de los lectores?
– Creo que hay lectores que se están formando. La otra vez me pasó algo bien curioso. Estaba en el banco, y la ejecutiva de cuentas me pregunta: cuál es su rubro. Editorial, le contesto. Ah, ¿y cómo está el mercado? Mal, le digo, si la gente ya no lee. Sí, es cierto, me dice. La verdad es que en mi casa nadie lee, yo no leo ni el diario, fíjese, mi esposo tampoco. Pero mi hija chica, que tiene 7 años, ella sí lee. Es súper lectora y yo le compro libros, porque me gusta que lea y se lo fomento. Yo pensé: genial. Seguramente la ejecutiva, cuando tenía 7 años, no tenía quién le comprara un libro, porque aparte tampoco había muchos. La producción en esa época era nula. El trabajo que estamos haciendo ahora -escritores, editores, ilustradores- no es tanto con los lectores actuales, sino con los lectores futuros. Los niños de ahora, a pesar de lo que se piensa, están acostumbrados a leer, a saber qué es una editorial y quién es el autor. Es un objeto con el que tienen una relación más fluida.

– Un punto importante y constante en sus reclamos ha sido eliminar el IVA de los libros. ¿Cuánto puede cambiar la industria editorial sin el impuesto?
– La gente miope te dice: “Ah pero sin el IVA los libros van a bajar dos mil pesos, tampoco es considerable”. Es cierto, no lo es, pero qué pasa con el que compra diez libros o la universidad que compra cien o la biblioteca que compra quinientos. Ahí sí es considerable la diferencia. Mayor venta supone un mayor movimiento para las editoriales, con mayores posibilidades de que se publiquen más libros y más ejemplares, lo que es un beneficio para todos: escritores, editoriales, imprentas, etc. El aporte que hacen los libros al PIB te aseguro que es minúsculo, por lo que no hay ninguna razón por la que el fisco necesite el 19 por ciento de esas ventas; por el contrario, entorpece y dificulta las operaciones para todos los que están involucrados en la cadena. No se trata de no pagar impuestos: puede ser a través de una renta presunta, como hacen los artesanos, pagándolo una vez al año. Creo que el IVA, que se instauró en 1976, es el recuerdo, el quiste o la cicatriz que guardamos de la dictadura. Por supuesto, todos queremos borrarnos las cicatrices y ser más hermosos.

 

Dos miradas al Chile más singular dan el vamos a la editorial de librería Qué Leo

Emol. 04/01/2011

Un compilado con frases populares e históricas, y una antología de crónicas sobre el país escritas por un británico residente, abren la aventura de la popular librería en la edición, con la promesa de nunca publicar un libro feo o aburrido.

Por Sebastián Cerda

Es un libro de frases y citas. Las más significativas de la historia de Chile y aquellas que merecen ser recordadas. En él figuran personajes como Salvador Allende, Claudio Arrau, José Manuel Balmaceda y Ramón Barros Luco, con varias de las máximas que los transformaron en ilustres.

Pero al avanzar entre discursos, despedidas y alocuciones heroicas, de pronto aparece una frase que pareciera no tener nada que ver con eso: “¡Que venga la modelo!”.

Ésa es la lógica que impera en “Chilenos todos”, un libro de citas y textos pronunciados por compatriotas de diversos ámbitos, y en el que el concepto de “célebre” se expande por todo su ancho: Desde los próceres que le hablaron a la patria, hasta personajes de la cultura popular que jamás pensaron en anotar sus palabras en alguna zona de la historia. De Gabriela Mistral a Mario Kreutzberger. De Sor Teresa de Los Andes a Francisco Huaiquipán.

El libro de Jorge Núñez es además uno de los que marca el debut del sello Los Libros Qué Leo, creado al alero de la librería del mismo nombre, y que también publica otro volumen que se adentra en las particularidades de nuestro país.

Se trata de “The chilean way”, una recopilación con las crónicas que Neil Davidson, con su óptica de británico residente, dedicó a Chile, precisamente el país en el que en algún minuto sonó la calificación de “los ingleses de Sudamérica”.

El autor —quien publicó los textos en los diarios El Metropolitano, El Mercurio y Las Últimas Noticias— se pasea así por tópicos tan variopintos como el concepto de “mañana” que predomina entre los chilenos, en la insistente convicción acerca de que en cada rincón del mundo hay un compatriota, en las características menos amigables del comercio local y en eso que cada 18 de septiembre llamamos “chilenidad”.

No a los libros feos

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Geneviève Patte, Un adulto mediador es clave para abrir en los niños el gusto por la lectura

El Mercurio. Santiago, Chile. 3/01/2011

La experta francesa en literatura infantil propone sacar los libros de la biblioteca y llevarlos donde están los más chicos.

Pamela Elgueda

“Si los niños no van a los libros, los libros deben ir a los niños”

Ése es el principio con el que Geneviève Patte, bibliotecaria francesa que ha asesorado a la UNESCO y a IBBY, desarrolla diversos proyectos para incentivar la lectura infantil, con un éxito que la tiene viajando por el mundo y que la trajo a Chile hace unas semanas.

Ella practica este precepto sacando los textos de las bibliotecas y llevándolos a los lugares donde regularmente están los lectores más pequeños: plazas con juegos infantiles, calles y patios de las escuelas.

“Salimos con un número reducido de libros, no más de 50, y con aquellos que les abre el apetito lector a los niños. Una vez que generamos la necesidad, ellos pueden ir a una biblioteca grande”, comenta esta especialista en literatura infantil que hizo un taller para estudiantes de Pedagogía de la Facultad de Educación de la Universidad del Desarrollo.

Buen guía

Los libros elegidos en estas salidas son ilustrados y con textos breves. “Así es más fácil que los niños los lean en la calle, lo que no ocurre con un cuento o una novela”, agrega la experta.

Las obras más largas y complejas las irán a leer a la biblioteca, que debe tener una buena provisión de libros, espacios cómodos y amigables, pero -sobre todo- “tiene que haber adultos que sean mediadores entre los niños y los textos”, destaca Geneviève Patte.

Ese orientador literario -agrega- puede ser el bibliotecario, un profesor, y también los padres. “Es la persona que debe ayudar a escoger libros a los niños, que escuchará sus inquietudes, observará cómo ellos disfrutan de las lecturas o se aburren”.

Para eso, el guía necesita más que una técnica o estrategias: “Debe saber transmitir su propio gusto por leer, compartir las lecturas con los niños, mostrarles los textos, estar junto a ellos”, agrega la especialista.

Luego, debe conocer los libros que propondrá a los niños, lo que le exigirá leerlos antes. Sólo así podrá recomendar con conocimiento de causa.

“Los niños están leyendo tanto como antes, si es que no más”

El Mercurio. Santiago, Chile. 26/11/2010

El autor irlandés [Oliver Jeffers] dará conferencias, firmará libros y expondrá sus ilustraciones. Acá adelanta que “El corazón y la botella” tendrá una aplicación para Ipad.

Constanza Rojas V.

Oliver Jeffers (1977) piensa que los niños disfrutan al encontrarse con algo extraño. Y cree que son mucho más inteligentes de lo que se suele pensar. Así es como creó la historia de Enrique, quien comienza a comer libros y a hacerse más y más sabio. También, el episodio de un pingüino que aparece abandonado en una casa y no puede encontrar su hogar. “El increíble niño comelibros” y “Perdido y encontrado” son dos de sus publicaciones más exitosas, y lo convirtieron en un reconocido autor de libros-álbum. En 2007, Jeffers fue el ilustrador oficial del Día Mundial del Libro y ha obtenido numerosos premios.

Invitado por Fondo de Cultura Económica y Universidad Diego Portales, el ilustrador irlandés estará en Chile desde este domingo hasta el próximo jueves (ver recuadro).

-¿Qué diferencias nota entre los libros de niños de antes y los de hoy?

“Los de años atrás abordaban terrenos más controversiales que los de hoy, al menos en el Reino Unido y Estados Unidos. Hoy en día parece estar la expectativa subyacente de un final feliz y se eliminan los temas potencialmente estresantes. Dicho esto, hay libros ilustrados más innovadores que nunca antes”.

-¿Cómo piensa que serán en el futuro los libros infantiles?

“Los niños aman los libros, no hay nada como sentarse y dar vuelta las páginas de una buena historia. La tecnología está entregando nuevas formas de enfrentarse a ellos, por ejemplo, acabo de terminar una aplicación que da vida a ‘El corazón y la botella’ en el Ipad. Esto no reemplaza al libro físico, es sólo un modo diferente de encontrar los contenidos e interactuar con ellos”.

-¿No está de acuerdo con la idea de que los niños están leyendo menos que antes?

“No, para nada, considerando que hay tantos nuevos modos de tener acceso a los libros, pienso que están leyendo tanto como antes, si es que no más”.

-Usted ha dicho que los libros no tienen necesariamente que educar a los niños.

“No siempre tienen que forzar la entrega de información, los libros son entretención y deben estar ahí para divertir a los niños, así como educarlos”.

Actividades

  • Domingo 28: Firma de libros en la librería Antártica, Mall Parque Arauco (18:30 hrs.)
  • Lunes 29: Charla Magistral en edificio Telefónica. Gratis, previa inscripción (19:00 hrs.)
  • Martes 30: Firma de libros en la librería Ulises, Lastarria. (18:30 hrs.)
  • Miércoles 1: Charla Magistral en la U. Diego Portales (11:30 hrs.)
  • Inauguración de la muestra ilustraciones de Jeffers en la galería Plop! (16:00 hrs.)
  • Jueves 2: Taller para niños en la Biblioteca de Santiago. Gratis, previa inscripción. (11:00 hrs.)
  • Taller para niños en la Biblioteca de Quinta Normal. Gratis, previa inscripción (16:00 hrs.)
  • Firma de libros en la librería de FCE Gonzalo Rojas (19:00 hrs.)

www.oliverjeffersenchile.cl

Mineduc defiende cambio curricular con menos Historia

La Nación. Santiago, Chile. 19/11/2010

El titular de Educación salió al paso de las críticas por disminuir las clases de Ciencias Sociales y Educación Tecnológica, para que aumenten las de Lenguaje y Matemática.

Haciendo un llamado a los padres y apoderados a que confíen en los cambios anunciados, el ministro de Educación, Joaquín Lavín, se defendió ayer de las críticas formuladas por historiadores y expertos educacionales que no consideran adecuado la disminución de horas de clases de Historia y Ciencias Sociales.

La medida implica que los entre 5° básico y 2° medio los alumnos tendrán una hora menos de este ramo a la semana para así aumentar las horas de Lenguaje y Matemática, algo que no fue bien recibido por historiadores como Gabriel Salazar, Alfredo Jocelyn- Holt o Bernandino Bravo.

El secretario de Estado insistió en que el cambio, que también aminoran el tiempo destinado a la materia Educación Tecnológica, es fundamental en el mejoramiento de la calidad de la educación y que sin una buena formación en esos dos ramos es imposible avanzar en los otros.

“Voy a aprender más Historia si primero tengo la base de saber leer bien y saber comprender bien lo que leo. Las horas de Historia los colegios las pueden tener, las pueden compensar acudiendo a las horas de libre disponibilidad”, señaló.

El titular del Mineduc explicó que los cambios tienen una finalidad clara para las dos materias que serán beneficiadas. “En Matemáticas se trata de hacer más ejercicios y una de las horas adicionales de Lenguaje será para ir a la biblioteca a leer”, dijo.

De esta forma, Lavín explicó que espera que con estos ajustes “de aquí a dos años ya haya resultados concretos de avance en el Simce”.

MALA SEÑAL
A los comentarios del coordinador general del movimiento Educación 2020, Mario Waissbluth, que calificó el cambio como “una muleta para cojos”, el presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo, también se refirió a los cambios y acusó que estos cambios no fueron preguntados al magisterio diciendo que estos fueron acordada únicamente para lograr mejores resultados en los diferentes test que se aplican en el país.

“Aquí tenemos que preguntarnos: ¿Para qué estamos formando jóvenes? ¿Para el trabajo o para la vida? Son medidas donde lo único que interesa es la comprensión de los cálculos matemáticos para el trabajo y punto, y esa no es la idea de la educación”, dijo Gajardo.

Los historiadores también se manifestaron en contra de los cambios y la calificaron como una señal “nefasta” para el mejoramiento de la educación.

“Cuando no hay tiempo para reflexionar uno enseña de memoria. Entonces, vamos a volver a la memorización que no sirve absolutamente de nada”, dijo Sofía Correa, investigadora de la Universidad de Chile, mientras el premio nacional de Historia Gabriel Salazar dijo que se está “desvistiendo a un santo para vestir a otro”.