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Ministra Valdés inaugura biblioteca en la ex Penitenciaría de Santiago

Ministra Valdés inaugura biblioteca en la ex Penitenciaría de Santiago

Sábado 9 de febrero de 2019, Felipe Retamal N., Culto La Tercera

Con mil volúmenes que abarcan áreas como fútbol, humor y autoayuda, el nuevo recinto es parte del programa Plan de Bibliotecas en Recintos Penitenciarios, el que también ofrece capacitaciones e iniciativas de fomento lector para los reclusos.

Este viernes fue inaugurada la nueva biblioteca del Centro de Detención Preventiva Santiago Sur. La iniciativa es parte del proyecto Plan de Bibliotecas en Recintos Penitenciarios, el que busca que los reclusos puedan acceder a la lectura.

La ceremonia contó con la presencia de la ministra de Culturas, las Artes y el Patrimonio, Consuelo Valdés, quien destacó la iniciativa. “El libro es una ventana y un balcón para soñar y para sentirse libre de espíritu, para imaginar y para situarse en tantos otros lugares. Junto con eso, este plan va acompañado de talleres de lectura, otra oportunidad más para ser y sentirse mejores personas. Es la libertad de la mente, el alma y el pensamiento las que importan. Agradecemos el entusiasmo de los mismos internos y de las autoridades de gendarmería que han hecho propósito este sueño y realidad”, señaló.

El nuevo recinto, el primero de los dos contemplados para la ex Penitenciaría, cuenta con una colección de mil volúmenes, en diversas categorías como fútbol, biografías, esoterismo, humor, autoayuda, entre otras. También se dispone de revistas, cómics y periódicos.

Además de brindar acceso a los libros, el Plan de Bibliotecas en Recintos Penitenciarios suma iniciativas de fomento lector como talleres y clubes de lectura, así como la posibilidad de capacitar a los reos en materias como alfabetización digital, trámites en línea y tecnologías de la información y comunicación gracias a un Centro de Recursos Digitales.

Al respecto, el Ministro de Justicia y Derechos Humanos, Hernán Larraín, señaló que “el Gobierno piensa que lo más importante es trabajar la reinserción, es decir cómo aprovechamos el tiempo de alguien que está privado de libertad para que se prepare para volver a una vida normal. Y el trabajo que se hace aquí tiene mil caminos, pero nosotros consideramos clave la experiencia cultural porque hace que las personas se sientan distintas, que aprendan a mirar a través de ojos diferentes de los que han tenido siempre (…) Creemos que ese camino ayuda a recuperar a gente que a lo mejor ha cometido un error pero que merece una oportunidad para reivindicarse él y ante la sociedad”.

Durante el año 2018 se implementaron 18 nuevos espacios en cárceles, para lo cual se invirtieron $400.000.000. Ese mismo año se registraron 4.317 nuevos usuarios y se realizaron 27.390 préstamos de libros.

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Fomento lector entre la arena y el mar: las iniciativas que recorren Chile

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Fomento lector entre la arena y el mar: las iniciativas que recorren Chile

Martes 5 de febrero de 2019, María Soledad Ramírez R., Cultura El Mercurio

Para muchos, leer en la playa es el único momento en el año en que se toma un libro. Esa actitud distendida, con el sonido del mar como fondo, parece ser el momento ideal para dar cabida a la lectura. Aprovechando el momento es que varias iniciativas se han creado para promover la lectura durante el verano, sobre todo, en los más pequeños.

Así, la semana pasada, el Ministerio de Educación lanzó la biblioteca móvil Leo Primero por Chile, en el marco del plan de lectura para que todos los niños de primero básico aprendan a leer y como forma de promover la Biblioteca digital escolar, que tiene tres mil títulos para descargar. Estos espacios móviles son dos, uno se está desplazando hacia el norte y el otro hacia el sur, tanto en playas como ciudades. Tienen espacios de lectura y para realizar actividades como cuentacuentos.

Mañana estará en Cartagena; el miércoles, en Las Cruces, y luego se estacionará, cada día de esta semana, en El Tabo, El Quisco y Maitencillo, para terminar, el domingo, en Papudo. La otra semana se moverá hacia la Región de Coquimbo, partiendo el lunes en Pichidangui, y así hasta fines de febrero, visitando todas las regiones norteñas. Hacia el sur, mañana estará en Rengo, luego en Rancagua; el jueves pasará a Duao, Región del Maule, para seguir hacia Iloca, Constitución y Pelluhue, el domingo. Terminará en Ancud, el 28 marzo.

Con seis años de existencia, el proyecto Caleta de Libros ha visitado diferentes playas del país, pero ahora existe de forma permanente en Cartagena y Coquimbo, como espacios tanto de fomento lector como de actividades comunitarias, con apoyo financiero de diferentes entidades.

“Caleta de libros presta libros de manera simple, expedita y rápida. Pero somos mucho más que eso. Junto al libro aparece la comunidad de escritores, actores, organizaciones ambientales, y todas tienen cabida en este espacio, que busca dar voz a toda la comunidad, invitarla a reflexionar, cuestionarse y disfrutar la cultura en un nuevo formato”, señala Fernanda Arrau, directora ejecutiva de Creamundos, la corporación creadora de esta iniciativa.

Caleta de Libros Cartagena funciona en la terraza de la Playa Grande de este popular balneario, de miércoles a domingo, entre las 14:00 y las 21:00 horas. Entre otras actividades que se realizan ahí, este sábado se presentará la compañía de teatro de improvisación Lospleimovil, con la obra “Tardes de Improvisación”, a las 19:30 horas. Por su parte, Caleta de Libros Coquimbo está en el sector el remanso de la playa La Herradura y abre de miércoles a domingo, de 11:00 a 19:00 horas. Todos los días hay cuentacuentos, a las 18:00 horas, y el domingo, teatro experimental de la Universidad de La Serena.

Todos los viernes, desde las 15:30 horas, la Biblioteca Regional de Antofagasta ha decidido salir a la calle. Se ubican en la explanada frente al mar, hasta marzo. “Hemos tenido harto éxito. La idea es poner puntos de encuentro de cultura y de lectura para la ciudadanía, en el rato en que están disfrutando en familia en la playa”, señala Gisela Schartau, coordinadora de extensión cultural y comunicaciones de la biblioteca.

Otra experiencia es la que ocurre en la playa Socos de Tongoy, donde la biblioteca pública N° 323 “David León Tapia” saca sus libros a la arena. “Trabajamos entre 70 y 100 títulos, de tipo infantil, novelas, revistas, entre otros”, señala la encargada del programa BiblioRedes, Ingrid Wells. Agrega que generalmente prestan unos 30 libros, y que solo han perdido uno.

Biblioteca Nacional Digital: patrimonio a solo un clic

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Biblioteca Nacional Digital: patrimonio a solo un clic

Lunes 4 de febrero de 2019, Daniela Silva Astorga, Cultura El Mercurio

Más de 280 mil archivos ofrece la plataforma web de nuestro principal centro bibliográfico, que cumple cinco años. Aquí, los logros y pendientes de esta plataforma, que depende del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural.

Aunque ya a comienzos de los años 2000 la Biblioteca Nacional (BN) cimentaba su presencia en la web -con los populares sitios Memoria Chilena y Chile para Niños-, el salto decisivo ocurrió en 2013 con el estreno de la Biblioteca Nacional Digital (BNd).

Era una plataforma virtual pionera, que, a modo de gran paraguas, aglutinaría la oferta de esas dos páginas de contenidos editorializados con todos los demás recursos digitales de la institución. Desde entonces, y a través de una sola búsqueda, los usuarios podrían acceder no solo a referencias de títulos del catálogo, sino que también a miles de documentos, imágenes, videos o audios en formato digital. Archivos que, además, quedaban disponibles para descarga gratuita, si estaban en el dominio público. La iniciativa se lanzó durante los festejos por los dos siglos de la BN.

Han pasado cinco años desde ese hito y el crecimiento del sitio Bibliotecanacionaldigital.cl -cuyo presupuesto anual es de $200 millones- ha sido exponencial, según cuenta Roberto Aguirre (1968), quien está a su cargo como jefe del Departamento de Colecciones Digitales de la BN. “Ahora -explica- ofrecemos más de 280 mil archivos. Como vamos subiendo todo lo que digitalizamos y recibimos en donación o por depósito legal electrónico, nuestra oferta ha crecido en un 10% cada año”.

Frente a las visitas, si durante su primer semestre de funcionamiento recibieron a 28.285 usuarios, actualmente se contabilizan más de 40.000 visitantes al mes. Una masa que, durante 2018, descargó gratis más de 108 mil archivos y visitó 1.394.084 páginas desde la plataforma, cuyo espacio de almacenamiento actual es de 300 TB ( terabytes ).

Múltiples contenidos

“La BNd es un pilar fundamental de la Biblioteca Nacional, porque fomenta la democratización del acceso a valiosas colecciones”, comenta Carlos Maillet, director del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, del que depende la institución.

Y basta ingresar al sitio para verse enfrentado a un monumental universo de contenidos -tanto, que la búsqueda puede ser compleja-. Como referencia, al escribir Vicente Huidobro en la barra de exploración, aparecen más 660 resultados, la mayoría manuscritos y recortes de referencias críticas.

Mientras que al teclear Valparaíso, el volumen es incluso mayor: más de 8.400 documentos digitales, entre fotografías, textos, videos, manuscritos y audios. Y asimismo, buceando, es posible hallar -entre miles de cosas- un manuscrito de “Alamiro” (1965), de Adolfo Couve; cartas de Carlos Pezoa Véliz, y partituras de Ramón Carnicer. O explorar la oferta de 14 fondos y colecciones, junto con el Archivo de la Web Chilena -que rescata, antes de su desaparición, sitios de relevancia histórica-, una rica sección de mapas, y Memoria Chilena o Chile para Niños. Siempre, ante dudas, está disponible un bibliotecario en línea.

“La riqueza de la Biblioteca Nacional Digital es que muestra todo lo que tenemos en las colecciones -entre investigaciones, sitios de contenidos, documentos, imágenes, registros audiovisuales y sonoros-. Pero también existe la opción de pesquisas acotadas. Por ejemplo, al indagar en el Archivo Fotográfico se encuentran solo imágenes”, afirma Aguirre. Y lo mismo ocurre al aplicar filtros de consulta.

Lo que muchas veces se extraña al buscar son los libros: aparecen menos títulos históricos de los que el usuario quisiera. Y aunque eso depende de si los libros están en el dominio público o no -como para poder escanearse y estar en línea-, también se ve determinado por un déficit de la plataforma: todavía falta enlazar de manera más fina los contenidos de la Biblioteca Nacional Digital con los de, por ejemplo, Memoria Chilena.

Así, como referencia, el volumen “Chile arte actual”, de Milan Ivelic y Gaspar Galaz, solo aparece en este último sitio -descargable gratuitamente-, y no así en la plataforma madre.

Al respecto, Aguirre comenta: “Estamos trabajando para mejorar las conexiones entre los sitios, porque los cruces de información son muy importantes para el usuario. Entonces, en los contenidos de Memoria Chilena estamos incluyendo un link de bibliografía complementaria que lleva a la Biblioteca Nacional Digital (lo que se puede ver ya en el minisitio ‘Prensa escolar’), y, viceversa. Es una tarea que emprenderemos durante 2019”. Junto con la creación de un servicio OAI (Open Archives Initiative), para la transferencia de datos que podrán ser utilizados por otras bibliotecas.

Otras mejoras recientes, con las que se celebraron los cinco años de la BNd, son la inclusión en la web de los archivos de Literatura Oral y de Láminas y Estampas, y la implementación de un nuevo visor, que permite examinar de manera más cómoda y nítida los archivos.

“Pero este nuevo visor también soluciona los problemas de compatibilidad que teníamos con algunos navegadores, mejora el despliegue de los archivos en los celulares, y presenta, muy a mano, los metadatos y la información del catálogo bibliográfico. Ahora, con el formato TIF Piramidal, que es de gran calidad y no tanto peso, es posible hacer zoom y mirar con más detalle”, comenta, contento, Aguirre.

Biblioteca móvil llegará a Atacama en febrero: visitará Bahía Inglesa y Copiapó

Biblioteca móvil llegará a Atacama en febrero: visitará Bahía Inglesa y Copiapó

Viernes 1 de febrero de 2019, Actualidad, El Diario de Atacama

LECTURA. Estará en la playa el 17 y en la capital regional el 28 de este mes.

“Leo primero por Chile” es una iniciativa para promover la lectura que recorrerá 51 destinos del país. Se trata de dos bibliotecas móviles, las que además serán escenario de cuentacuentos desde Arica a Los Lagos.

Durante febrero, ambos vehículos recorrerán, través de dos viajes simultáneos, ciudades y playas de 13 regiones del país. Mientras el vehículo apostado en Algarrobo viajará hacia el norte, el segundo, lo hará hacia el sur de Chile. Entre ambos trayectos sumarán más de 4.000 kilómetros de recorrido.

“Queremos que, durante el verano, los niños y niñas de todo Chile conozcan la Biblioteca Digital Escolar dónde podrán descargar de forma gratuita, más de 3000 libros disponibles en la plataforma”, preció la Ministra Cubillos.

En Atacama, según informó la seremi de Educación Náyade Arriagada, la biblioteca móvil del “Leo primero por Chile”, “está programado para el domingo 17 de febrero, visitará Bahía Inglesa, entre las 14 y 19 horas y Copiapó, el jueves 28 de febrero, por lo que desde ya queremos invitar a los niños y sus familias para que aprovechen este espacio que está inserto en el Plan Nacional Leo Primero , iniciativa del Presidente Piñera por mejorar la calidad de la educación en todos sus niveles”.

2 fechas estará la biblioteca móvil en la región de Atacama. Además habrá tres mil títulos que se pueden descargar.

Más allá de “Recoletras”: Sólo 27% de los capitalinos vive cerca del acceso a los libros

Eva Luna Chekh, Miércoles 30 de enero de 2019, La Tercera PM.

En tanto, la iniciativa de vender libros al costo lanzada por el alcalde Daniel Jadue tendría imitadores próximamente, al menos en Quilicura y Cerro Navia.

En medio de la discusión que generó el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, al lanzar su “biblioteca popular” o “Recoletras” en esa comuna, la autoridad municipal justificó la idea en un dato: que en ese populoso sector de Santiago prácticamente no hay librerías.

En ese marco, el área de Investigación Aplicada de la Fundación Vivienda analizó el acceso de las familias que viven en Santiago a los puntos de venta y préstamo de libros. El estudio consideró las bibliotecas públicas, las librerías, la red de Bibliometro. Incluso sumó a los supermercados que venden textos.

El estudio relacionó estos puntos con la cantidad de población que vive en las distintas comunas de la Región Metropolitana. A partir de eso, determinó qué porcentaje de la ciudadanía tiene acceso a fuentes de libros a menos de 15 minutos caminando. Ello equivale a unos 900 metros de distancia.

Así, el informe halló que solo 26,8% de los capitalinos vive a “distancia caminable” de una librería o biblioteca.

En esto, Santiago Centro y las comunas del sector oriente lideran en la tabla. En cambio, las del norte y el sur del casco urbano son las que menos acceso muestran.

Brecha notoria

El centro de investigación realizó un desglose según tipo de acceso. Al revisarlo constataron que “la brecha es aún más notoria” entre las comunas con mayor acceso frente a las menos favorecidas.

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EL MAPA DEL ACCESO A LOS LIBROS EN SANTIAGO.

Las comunas con mayor acceso a libros son Santiago (79,3%), Providencia (63,4%) y Vitacura (62,6%). Las siguen Las Condes (60,1%) y Lo Prado (52,7%).

Al mismo tiempo, las comunas con menor porcentaje de bibliotecas y librerías son San Bernardo (2,7%), Puente Alto (4,5%) y La Pintana (5,1%). Un poco más arriba figuran El Bosque (5,1%) Quilicura (6,1%), Macul (7,8%), Renca (7,8%) y Conchalí (8,4%).

“No existen librerías ni bibliotecas en los lugares más vulnerables de la ciudad”, advierten los autores. Añaden que precisamente en dichos puntos “se concentran las mayores tasas de población adulta que no terminó siquiera la enseñanza básica”.

Más sucursales de “Recoletras”

En tanto, el alcalde Jadue, quien enfrentó críticas desde el mundo editorial, afirma que su iniciativa ya encuentra respaldo. Así, otros municipios, tanto de Santiago como en regiones planearían sumarse.

Coincide Juan Carrasco, su colega de Quilicura, quien se mostró dispuesto a aplicar el mismo proyecto. “En general en las comunas populares no existe el acceso a la literatura”, reconoce. “Lo que queremos mover es el mercado de los libros. Hoy leer se ha convertido en un privilegio. Queremos convertirlo en un derecho. Eso requiere un esfuerzo municipal”.

Por su parte, el alcalde de Cerro Navia, Mauro Tamayo, dijo que en esa zona capitalina las librerías brillan por su ausencia. Por ello, apunta, buscan “democratizar el conocimiento”.

“La librería popular permitiría acercar la lectura a nuestros vecinos. Y a un precio justo. Estamos ya buscando los espacios para que en el primer semestre de este 2019 tengamos una librería popular en Cerro Navia”, asegura.

Ambos jefes comunales explicaron que realizarán un acuerdo con Recoleta para y les compartirán el proyecto, incluido los convenios comerciales para que lleven a cabo las sucursales de la misma manera.

La expansión de la iniciativa es aplaudida por expertos en educación. Loreto Jara, investigadora del equipo de Política Educativa de Educación 2020, considera “muy relevante que se generen estrategias de acercamiento a la lectura”.

Añade que que las políticas públicas que tienen sello local “pueden generar mayor adhesión de la ciudadanía y pertinencia con las actividades y contenidos que se propongan”.

Listo el financiamiento para el diseño de construcción de nueva Biblioteca en Coelemu

Listo el financiamiento para el diseño de construcción de nueva Biblioteca en Coelemu

COMUNA. Visita encabezada por el intendente Martín Arrau, fue el escenario en el cual se confirmó que Servicio Nacional de Patrimonio, representado por el subdirector Gonzalo Oyarzún dará los dineros para costear el primer paso.

Martes 29 de enero de 2019, Álvaro Alarcón, Espectáculos Crónica Chillán

La madrugada del viernes pasado se consumió por completo la biblioteca municipal de Coelemu, producto de esto se perdieron importantes documentos y archivos del Departamento de Educación Municipal, complejo panorama sobre el cual se comienza a ver la luz al final del túnel.

La primera autoridad regional, Martín Arrua, junto a otras autoridades visitaron Coelemu para ver in situ la situación, cita en la cual también participó el subdirector del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Gonzalo Oyarzún quien expresó que “es lamentable ver el estado en que quedó la biblioteca de la ciudad”.

El subdirector agregó que “pese a los visto en Coelemu es importante rescatar la respuesta que las autoridades están brindando para dar una solución”.

Por lo mismo Gonzalo Oyarzún manifestó que “el plan de contingencia tiene que ver con edificar en un lugar una estructura donde haya libros, computadores, es decir donde la ciudadanía pueda utilizar todo lo que se puede encontrar en aun biblioteca, en una segunda etapa está contemplado el diseño y construcción de una biblioteca definitiva la cual vamos a financiar en lo que se refiere a su diseño, además vamos a invertir en colecciones de libros, internet e insumos que se necesitan en una biblioteca”.

Por lo tanto se espera que toda esta implementación pueda estar antes de que comience el año escolar y así no perjudicar el proceso de enseñanza de los estudiantes de la comuna.

Debido a esto Martín Arrau sostuvo que “es necesario agilizar las gestiones por lo mismo junto a la seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Soledad Castro, trabajaremos para instalar un recinto provisorio mientras se ejecutan los estudios para construir el edificio definitivo”.

En relación con lo anterior la seremi Soledad Castro manifestó que “junto al municipio van a buscar la mejor solución para tener de manera temporal una biblioteca, además la dirección de bibliotecas públicas se ha comprometido a la entrega de libros nuevos para implementar esta biblioteca transitoria”.

Por su parte el alcalde de la comuna, Alejandro Pedreros, señaló que “agradezco la premura que han tenido las autoridades para dar respuesta a esta gran pérdida que sufrió la comuna, por lo tanto, la preocupación que ellos nos han mostrado nos permite augurar que tanto la solución momentánea como la definitiva serán resueltas de manera eficaz”.

En este sentido el alcalde sostuvo que “la desgracia que ocurrió en Coelemu es un perjuicio bastante grande porque nos dejó de un momento a otro sin un edificio que prestaba una utilidad muy grande a la comunidad, sin embargo con la disposición que han mostrados las autoridades del área estoy seguro que será solo un mal recuerdo y saldremos fortalecidos de esto”, proyectó la autoridad de Coelemu.

“Las bibliotecas protegen nuestros recuerdos e historias”

Susan Orlean
Escritora norteamericana:

“Las bibliotecas protegen nuestros recuerdos e historias”

La autora de El ladrón de orquídeas habla de su libro La biblioteca en llamas. En él relata el incendio de la Biblioteca Pública de Los Ángeles en 1986 y rinde homenaje a la lectura.

Domingo 13 de enero de 2019, Antonio Díaz Oliva, Cultura & Espectáculos La Tercera

Harry Peak era uno de los tantos aspirantes a actores que circulaban por Los Ángeles. No había nacido muy lejos de ahí: su familia vivía a menos de dos horas de Hollywood. Pero luego de fracasar en castings, y de sobrevivir gracias a todo tipo de trabajos, Peak finalmente lo consiguió. La mañana del 29 de abril de 1986 apareció en la televisión. Aquel día fue entrevistado al encontrarse en la Biblioteca Pública de Los Ángeles durante el fuego que duró por más de siete horas. Sería el peor incendio en una biblioteca estadounidense. Uno que quemó 400.000 libros y dañó cientos de miles más.

Aunque claro: al parecer Harry Peak fue uno de esos testigos que vio todo demasiado cerca. Y que más tarde, cuando la policía lo visitó, no le quedó otra que cambiar su relato de lo sucedido. Lo que eventualmente lo convirtió en el principal sospechoso. Y en una figura pública.

El incendio de la Biblioteca Pública de Los Ángeles es el tema del nuevo libro de la periodista Susan Orlean: La biblioteca en llamas. Nacida en 1955, Orlean es autora de siete libros de no-ficción. Ahí está Saturday Night (sin traducción al español, 1990), donde presenta una historia oral de lo que distinta gente hace un sábado por la noche. O El ladrón de orquídeas (Anagrama, 2001), donde le sigue los pasos al horticultor John Laroche, obsesionado con la orquídea perfecta, una historia que Spike Jonze adaptó a la pantalla grande en 2002, con Nicolas Cage y la misma Meryl Streep actuando de Susan Orlean. A todo eso hay que sumarle su carrera como periodista para el New Yorker. Y si bien por mucho tiempo vivió en Manhattan, desde 2011 escribe desde la otra costa del país: Los Ángeles.

“No estaba buscando escribir otro libro. Pero entonces escuché la historia del incendio y comencé a pensar en las bibliotecas y qué tipo de lugares representan en nuestra sociedad; y bueno, cambié de planes”, cuenta la autora.

La biblioteca en llamas es un libro interesante no solo por el relato de cómo el sistema de bibliotecas públicas de Los Ángeles tuvo que reestructurarse. También porque se puede leer como un estudio de California y Los Ángeles, y de la relación entre el género femenino y bibliotecas. Y asimismo porque presenta una historia personal: la de Orlean, quien creció yendo a bibliotecas con su madre, se convirtió en escritora y por eso mismo, asegura, en un momento decide quemar un libro. “Para sentir lo mismo que Harry Peak”, asegura. Y acto seguido incendia las hojas de una novela perfecta para la ocasión: Fahrenheit 451 de Ray Bradbury.

“Hay cierto placer en hacer algo realmente tabú. Bueno, tal vez no es placer la palabra. Digo, al hacerlo me sentí llena de adrenalina”, cuenta al teléfono mientras maneja por Laurel Canyon, a lo largo de una entrevista que incluirá variados bocinazos en medio de un taco (“lo siento, esto es vergonzosamente Los Ángeles”), así como el sonido de la policía y los bomberos de California, quienes este año han tenido más trabajo que nunca . “El fuego es una cualidad distintiva de esta ciudad. Pensamos en este como un elemento natural de acá. Imagínate que Los Ángeles tiene una temporada de incendios. Y si bien en el caso de la biblioteca obviamente el incendio no era natural, de una u otra forma también lo era. El fuego es muy propio de esta ciudad”.

–“Las bibliotecas públicas en los Estados Unidos superan en número a los McDonald’s”, escribe. El dato me sorprendió…

-Parte de ese fenómeno es que las bibliotecas son sutiles. Están en los barrios. No las ves. Y los McDonald’s son muy fáciles de ver. Hay muchas ciudades pequeñas que no tienen una librería, pero sí una biblioteca pública. En Los Ángeles, por ejemplo, hay 72 bibliotecas en la ciudad y no creo que existan 72 librerías independientes o grandes.

–En EEUU las bibliotecas también son un refugio para los vagabundos. ¿Desde cuándo ocurre esto?

-Creo que esa falta de vivienda explotó durante la era de Reagan, a partir de la mitad de los 80. Y lo digo sin ningún dato científico. Pero mi experiencia personal es que comenzó entonces. Había tan pocos lugares para que las personas sin hogar pasaran tiempo durante el día, que las bibliotecas se convirtieron en una buena opción. Piénsalo, en un centro comercial te van a echar. Además, las bibliotecas son abiertas y acogedoras, y unos de los pocos lugares donde no hay que gastar dinero. Eso las hace únicas en el panorama estadounidense.

–¿Siempre fue parte de su plan explorar la relación entre género y bibliotecas? Algunos de los mejores personajes de su libro son mujeres, como Mary Jones, la primera graduada de bibliotecología en la Biblioteca de Los Ángeles.

-No, la verdad es que no esperaba escribir mucho sobre género. Y fue realmente interesante que de repente esto se volviera un elemento indispensable de mi libro. No sabía nada de Mary Jones, tampoco que la mayoría de los bibliotecarios, hace 100 años, eran hombres. Durante mi infancia y adolescencia la mayoría de los bibliotecarios eran mujeres. Aunque ahora más y más hombres estudian bibliotecología.

–Harry Peak bien podría aparecer en una película de los Coen, ¿no le parece?

-Totalmente. Para mí era una especie de arquetipo de California, de Los Ángeles y de Hollywood. Es el tipo de soñador que quiere una vida de celebridad para sí mismo. Harry realmente era… no sé, encarnaba a la perfección cierto prototipo de esta ciudad.

–Usted escribe que las bibliotecas luchan contra el tiempo.

-Y lo hacen con éxito. Aunque son vulnerables. Una biblioteca puede quemarse y perderlo todo. Completamente todo. Pero hasta el momento las bibliotecas son la mejor forma de combatir el paso del tiempo. Protegen nuestros recuerdos, la memoria y las historias.

FICHA

LA BIBLIOTECA EN LLAMAS

SUSAN ORLEAN

ED. Temas de Hoy

352 pp.