• Ingresa tu e-mail aquí

    Únete a otros 85 seguidores

  • Recomendados

    Infoconexión
  • bibliotecas libres

  • blog DIBAM
  • Libérate lee
  • Dónde estudiar bibliotecología
  • panoramas gratis
  • El 5º poder
  • Chile y los libros 2010
  • Twitter

    • ¿Necesitas normalizar tu sistema de referencias? Tesistas, investigadores, estudiantes, contáctenme por esta vía. lnkd.in/bb8uEVG tuiteado hace 2 years ago
    • FF @LeamosMas que habla de fomento lector desde ángulos originales e insospechados tuiteado hace 3 years ago
    • Si te interesa el fomento de la lectura, y me sigues a mí (aunque hace mucho que no tuiteo), sigue a @LeamosMas tuiteado hace 3 years ago
  • Secciones

Nuevas bibliotecas para Chile: Entrevista a Claudio Iglesias

Dibam. 21/08/2007

Claudio Iglesias es el Coordinador nacional de infraestructura bibliotecaria de la Dibam. Es decir, uno de los encargados de concretar el mandato presidencial formulado por Michelle Bachelet en 2006, fecha en la que la mandataria prometió que en Chile, al término de su gobierno, no quedarían comunas sin bibliotecas públicas.

La tarea, por donde se le mire, es titánica. Se trata de la construcción y habilitación de 21 nuevas bibliotecas de aquí al 2009, es decir el plazo vence en poco más de dos años. Más aún considerando que catorce de ellas se construirán, efectivamente, desde la primera piedra. Según Iglesias “es la primera vez en Chile que se generan bibliotecas como proyecto integral que va desde concebir el edificio, el diseño, hasta definir el mobiliario. Todo en una sola secuencia, incluyendo a la comunidad”.

Las 21 nuevas bibliotecas beneficiarían, entre otras, a las comunas de Panquehue (V región, con un total de 416 m2. a construir), Marchihue y Palmilla (VI, 418 y 510 m2, respectivamente), Río Claro y Licantén (VII, 592 y 417m2), Alto Bio Bio y Pinto (VIII, 459 y 555 m2), Lanco (X, 612 m2) y Timaukel (XII, 229 m2), mientras que en la Región Metropolitana los beneficiados son: Macul (1.347 m2), Independencia (1.050 m2), Quinta Normal (1.295 m2), Cerrillos (1.284 m2) y Tiltil (615 m2). Sólo en el caso de Panquehue, Alto Bio Bio y Timaukel aún se estudia la factibilidad del proyecto.

Al mismo tiempo, seis son las bibliotecas que se están desarrollando este año, en las comunas de Independencia, Cerrillos, Tiltil, Licantén, Pinto y Lanco, con una inversión total de 2.620.620. “La idea es que empecemos las licitaciones de diseño a fines de agosto”, explica Iglesias, “y que la construcción comience en enero de 2008. Dependiendo del tamaño de cada biblioteca, entre agosto y diciembre de 2008 deberían estar las seis ya construidas”.

Pero, ¿qué elementos primarán al momento de diseñar estos verdaderos centros culturales comunales? ¿Cómo se define el tamaño de la nueva biblioteca? ¿En qué medida se está tomando en cuenta la opinión de la comunidad? Iglesias se apasiona al responder a estas y otras preguntas. Este arquitecto de la Universidad Central, candidato a grado de magíster en la Universidad Católica y tan sólo 37 años, está preocupado de aprender de los habitantes de cada comuna beneficiada para entender mejor de sus costumbres, necesidades e incluso motivos de celebración. Está consciente de la importancia que, por ejemplo, la religiosidad popular o la agricultura pueden tener para una comunidad, y se esmera en subrayar las distintas maneras en que dichos elementos, determinantes en la identidad de los habitantes, estarán presentes en la arquitectura de las nuevas bibliotecas.

“Si bien cada municipio licitará el diseño de sus bibliotecas, hemos hecho mesas de trabajo y trabajamos con la comunidad haciendo esas preguntas”, cuenta Iglesias. “Con Licantén tuvimos una reunión con las organizaciones culturales para que nos explicaran cómo ven ellos su comuna, de lo contrario uno sólo tiene la mirada del turista. Y la idea es mostrar el avance del proyecto a la comunidad, para que todos nos hagamos responsables del resultado y que no aparezca luego la biblioteca como una sorpresa que más tarde todos detesten y critiquen. Tenemos que ir informando cuando terminamos el diseño y mostrando, por ejemplo por medio de paneles, la imagen de ese diseño, así como informando qué día se abrirá el concurso para la licitación de las obras. La idea es una total transparencia para entregar la información”.

-Dame un ejemplo que permita graficar los resultados de ese “escuchar a la comunidad”.
-El terreno donde se construirá la biblioteca pública de Licantén acogió alguna vez a las antiguas bodegas del ramal Licantén – Curicó. Eso es parte de la historia de esta comunidad; la madera, el ferrocarril, son elementos ineludibles. Junto al terreno hay un tornamesa que se utilizaba para que los ferrocarriles giraran y emprendieran nuevo rumbo a Curicó. La idea es sacarlo y mostrarlo como un elemento escultórico que potencie la identidad de los habitantes, siempre ligando este objeto a la biblioteca. En Pinto hay un ex internado, frente a la plaza, precisamente donde ahora estará la biblioteca. Esa fachada ruinosa la utilizan como fondo del escenario de sus festividades, nosotros tenemos que asumir ese edificio y ver que la biblioteca, de alguna manera, lo contenga en su infraestructura para que despierte en esos dos días que dura el festejo. Mientras, los otros 363 días del año será exclusivamente la biblioteca. Las bibliotecas más antiguas no fueron diseñadas pensando en los ritos y hábitos de la comunidad a la que servirían, pese a ello operan y están muy arraigadas en esas comunidades. Hace dos meses se quemó la biblioteca de Perquenco y la gente lloraba y nos contaban que ahí tenían taca tacas, ponían una piscina, incluso funcionaba como paradero donde la gente esperaba el bus capeando la lluvia. La biblioteca, en lugares como estos, pasa a ser una extensión de los hogares de la gente.

-Tiendo a pensar que esa situación se da mucho más en regiones, y que en la capital –con la excepción de la Biblioteca de Santiago- algunas bibliotecas siguen atemorizando a las personas, en el sentido que también ocurre con los museos, que para algunos más bien parecen mausoleos. ¿Estás de acuerdo?
-Esa puede ser una percepción, pero pienso que todas las bibliotecas son distintas y cumplen una función, como la Biblioteca Nacional que es una biblioteca de carácter patrimonial. La sensación de tiempo en regiones es muy distinta a la que sufrimos en Santiago. Eso no quita que en la capital sea necesario que existan espacios ciudadanos de encuentro. Un reflejo de eso es la Biblioteca de Santiago, una biblioteca que podría ser catalogada de bulliciosa, pero ese ruido significa que tiene vida. Y a pesar de que los tiempos son distintos a los de provincia, la gente se da ese tiempo para tener esta extensión del living de su casa, especie de plaza urbana abierta, una biblioteca pública de verdad. Por otra parte, como toda ciudad grande, Santiago maneja esos distintos ritmos, produciéndose los distintos formatos de lectura. La Biblioteca de Santiago demostró que se produce ese espacio de lectura y encuentro, como podría ser el patio de comida en los malls. Pero al mismo tiempo se produce lo otro: Bibliometro. La infraestructura te pide un servicio, y su rol cuál es: el flujo. Entonces se pone un módulo, nada más, no hay sala de estar ni una silla, no, sólo flujo, una ventanilla y préstamo. Ambos son Dibam, pero dos formatos pensados para distintas situaciones.

-¿Qué elementos se consideran al momento de decidir el tamaño de la biblioteca en cada comuna?
-Bueno, no es que lleguemos con el cheque a decirle al alcalde: hagámoslo. Se les presenta el proyecto, de una cantidad de metros cuadrado según la cantidad de habitantes de la comuna, y se les pregunta si están en condiciones de sostener esos metros cuadrado, si son capaces de tener la cantidad de personal necesario y si pueden pagar las cuentas básicas del edificio, es decir luz, agua, gas y el servicio de aseo. Para acercarnos a una respuesta real, les propusimos que vieran cuánto gastaban en esos mismos servicios en sus propias municipalidades. Por otra parte, la cantidad de habitantes. Hay algunas bibliotecas urbanas en las que hay mucho público flotante. En Independencia, por ejemplo, la biblioteca estará ubicada en avenida Independencia con Zañartu, frente a la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile. La comuna posee unos 70 mil habitantes, pero hay además una cantidad de servicios -hospital, universidad, etc.- que hacen que la cantidad de público se duplique. En cambio una biblioteca de carácter rural, donde la cantidad de habitantes está más dispersa entre el campo propiamente tal y el pueblo, el público directo está mejor definido. En la Biblioteca de Santiago el flujo es de 3 mil personas diarias, en una comuna rural será definitivamente menos, mientras que en Independencia es más complicado determinarlo debido a que cuesta más detectar ese público flotante.

-Es fácil imaginar que para cualquier alcalde sea una tentación decir sí, queremos y podemos sostener la biblioteca…
-Sí, pero lo planteamos como te digo. Por ejemplo, la biblioteca de Lanco, 612m2, eso les ofrecemos, pero dígame si lo puede sostener. Cuánta gente tiene, porque también puede afectar al diseño. Si usted me dice que no puede disponer de sueldos para ocho personas en la biblioteca, pero sí para cuatro, pues incluso eso influye en el diseño. Pueden ser los mismos 612 m2, pero generamos un mesón central en vez de compartimentar el edificio. También podemos buscar tecnologías alternativas de ahorro de energía que la hagan más sustentable, ese tipo de cosas. Otro ejemplo: Si una biblioteca es de dos pisos, por norma para discapacitados necesita ascensor o rampa. La rampa ocupa muchos m2 de desarrollo, pero todos quieren dos pisos porque el edificio es más grande. Sin embargo el mantenimiento de un ascensor cuesta 150 mil pesos más. Entonces ¿Puede costearlo? Son distintas líneas que hay que cruzar según la realidad de cada comuna.

-Además hablamos de espacios que no sólo son salas de lectura.
-Por supuesto, la idea es que la biblioteca sea un espacio vivo, donde queremos que se generen exposiciones, se reúna la junta de vecinos, es decir una biblioteca con sentido comunitario. La idea es poder entrar en distintos formatos de información. Una exposición también es texto. Eso produce en la comunidad un modo de relacionarse con la biblioteca mucho más fuerte, se trata de MI biblioteca. Es así como en la biblioteca de una zona rural de, por ejemplo, la X región, se hacen las vacunaciones de algunos animales, perros por ejemplo.

-En ese sentido, lo más importante será la capacidad de gestión y difusión de la persona a cargo de cada una de estas bibliotecas.
-Efectivamente, es muy importante que haya alguien que sea muy buen gestor, creativo y proactivo. Sin eso, da lo mismo si tienes el edificio más grande y bonito del mundo, no pasará nada. Se requiere una persona muy activa y muy sensible a lo que está pasando en la comunidad, esa es la clave.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: