Gracias al braille y al sistema computacional Jaws, los ciegos pueden acceder a un mundo de posibilidades laborales, de estudio y entretención. La Biblioteca Central para Ciegos cuenta con el primer cibercafé de este tipo en Latinoamérica, una imprenta braille y un centro de grabaciones para sus textos académicos y libros en general. Además, les ofrece cursos de computación, contabilidad, música y astronomía, entre otros.
El martes 12 de mayo realizan su colecta bienal. Ayudémoslos. Dando un aporte a la colecta, a través de depósitos en la cuenta corriente Nº 11- 660619 del BCI, colaborando como voluntario(a) ese día e integrándose como socio. Más información en el fono 2356891 y en www.bibliociegos.cl
El 60% de los chilenos afirma que leer les produce sueño. El 100% de las personas ciegas declara que leer sería un sueño. La lectura les abre un mundo enorme de posibilidades, saber qué pasa en el mundo, de conocer, estudiar, trabajar, hoy los buses del Transantiago tienen indicaciones especiales en braille en sus pilares así como en muchos ascensores.
Además, desde hace algunos años, el sistema Jaws -desarrollado por un ex militar norteamericano, ciego de guerra- permite el acceso a la computación e Internet por comandos hablados. Una maravilla. La distancia con las personas videntes se reduce al mínimo. Sin embargo es importante dar este paso. Facilitar el acceso:
“Normalmente las personas acceden al conocimiento por el oído y la vista, la lectura. En el caso de los niños que nacen ciegos, si no tienen una segunda forma de captar el conocimiento se limitan. Está demostrado que el tacto puede reemplazar la vista y que tiene resultados igualmente buenos para poder aprender y captar el conocimiento. Así es que desde pequeñitos, en primero básico aprenden a leer en braille sin problemas”, explica Jorge Opazo, presidente de la Biblioteca Central para Ciegos, bibliociegos, institución que desde hace 42 años se dedica a apoyar la inserción social, laboral y el desarrollo personal de las personas ciegas.
En nuestro país existen 250 mil no videntes, muchos de ellos son estudiantes. La biblioteca les graba o imprime de manera gratuita o a muy bajo costo sus textos de estudio. Además, cuenta con una cintoteca con 2.500 títulos de libros de todo tipo: literatura, conocimiento, estudio, etc. grabados en cassettes, CDs y que están siendo traspasados a formato digital.
Desde algunos años cuentan con el primer cibercafé para ciegos de Latinoamérica, que gratuitamente les permite acceder a Internet, chatear, hacer sus documentos en los distintos programas computacionales, etc. Y, para aprender, hay una sala especial donde reciben cursos de computación e Internet en tres niveles diferentes. Además de otros cursos como astronomía, música, baile, inglés, gramática y ortografía, así como braille y estenografía, un sistema abreviado que agiliza mucho la toma de apuntes con regleta y punzón y ha dado un enorme impulso a este lenguaje táctil.
A nivel institucional, el Ministerio de Educación comprendió la importancia del tema y cada año manda a hacer los textos escolares en braille para los 600 niños que cursan enseñanza básica en todo el país. La mayoría de ellos asiste a colegios integrados sin problemas.
Claudia Pérez, es licenciada en castellano y profesora de educación diferencial de la UMCE, actualmente se desempeña en una universidad donde les enseña a los futuros profesionales educadores las necesidades especiales e integración de niños ciegos.
Ella misma vivió la experiencia desde 3 básico cuando dejó el colegio especial para ciegos y entró a uno tradicional en Viña del Mar:
“Tengo muy buenos recuerdos de mi integración, lo pasé muy bien, tuve muchos amigos, algunos hasta hoy. Mis compañeros me ayudaban en los recreos, yo tomaba apuntes en braille y a veces me leían la materia”, recuerda Claudia. Ella trabaja en la Biblioteca Central para Ciegos y, entre otras cosas, se encarga de preparar y corregir los textos en braille que van a la imprenta, por sus conocimientos de lenguaje.
En forma adicional, editan la revista Biblionotas que cuenta con suscriptores incluso en el extranjero. Y postulan a proyectos como los maletines literarios que están preparando para niños de 1º a 8º básico, la impresión en braille de documentos para empresas, como las cuentas de servicios, y desde este año la OTEC que entregará cursos Sence. Pero estos fondos no alcanzan para mantener el funcionamiento de la institución.
Por esto la colecta del martes 12 de mayo es tan importante. Se realiza cada dos años y permite mantener los servicios básicos permanentes. Las formas de ayudar son varias:
Aportar dinero a los voluntarios que estarán en las calles, estaciones del metro, colegios y en algunos supermercados Líder, Jumbo y Santa Isabel durante la mañana.
Depositar directamente en la cuenta corriente 11- 660619 del BCI a nombre de la Biblioteca Central para Ciegos (para transferencias por Internet el rut es: 70. 628. 500 -8) email bccchile@bibliociegos.cl
Ayudar como voluntario(a) ese día recolectando en la calle o en la oficina llevando un tarrito de colecta.
Además, pueden ser socios permanentes con un aporte mensual desde 3 mil pesos, colaborara en las grabaciones de libros y otras necesidades de la fundación, y a través de coronas de caridad y canastillos de novios.
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