El Mercurio, Santiago, Chile. 19/05/2008
El positivo balance del programa Puente Alto Crece Leyendo:
En 2004, sólo el 40% de los escolares de la comuna salía leyendo de 1º básico. Un hecho que llevó a la municipalidad a impulsar un ambicioso plan que ya muestra resultados sorprendentes: en 2007, el 84,3% de los niños de 1º aprendió a leer.
Manuel Fernández Bolvarán
Por la ventana de la biblioteca de la Escuela Municipal Maipo se escucha a un verdulero que, desde una camioneta, ofrece sus productos con un megáfono. Todo “caladito”, por supuesto.
El ruido no distrae en lo absoluto a los alumnos de 1º básico de este colegio de Puente Alto. Atentos, esperan que Esteban Rodríguez les lea un cuento. “Hoy vamos a leer uno de Werner Holzwarth”, anuncia. Y de inmediato Ángel, uno de los niños, levanta su mano y la agita con entusiasmo: “¡Ehh! ¡Yo lo leí! ¡A mí me gusta!”.
La escena no es casual. Es el resultado práctico de un programa de fomento a la lectoescritura que se viene implementando en los colegios públicos de la comuna desde el año 2005, bajo el nombre de Puente Alto Crece Leyendo. Y con claros resultados: mientras en 2004 sólo el 40% de los niños salía de 1º básico leyendo, el año pasado la cifra aumentó a 84,3%.
“La clave está en que aquí no inventamos la pólvora. Hemos hecho un proyecto que recoge y adapta a nuestra realidad las mejores estrategias de fundaciones y colegios privados y particulares subvencionados exitosos”, explica el alcalde, Manuel José Ossandón.
Como la camioneta del verdulero, un programa conformado sólo por “sandías caladas”.
Todo pensado
Para que en mayo Ángel ya haya leído el cuento de Holzwarth, el trabajo debió comenzar mucho antes. De hecho, el programa parte en kínder. Con la asesoría de la Fundación Astoreca, la corporación municipal elaboró un método de apresto. Consiste en desarrollar habilidades básicas, como reconocer letras, intentar vincularlas con sus sonidos y preparar la mano para la escritura.
En 1º básico el programa ocupa el método Matte, para lo que contó con la asesoría directa de la Sociedad de Instrucción Primaria (SIP). “El profesor tiene una planificación diaria de todas las actividades que realizará”, dice Mariana Lira, coordinadora del plan de kínder y 1º básico.
Entre las actividades se cuentan la lectura silenciosa del Silabario Matte, que alumnos lean palabras o frases en el pizarrón de manera fluida, un dictado diario y la lectura de un cuento semanal, que permite trabajar la comprensión.
“La capacitación que recibimos año a año es fundamental y además hay profesionales que vienen a observar nuestras clases y nos hacen sugerencias”, señala Verónica Muñoz, profesora de la Escuela Maipo.
También es clave el material pedagógico que elabora el equipo de Puente Alto Crece Leyendo. En todo el primer ciclo básico, los profesores y alumnos trabajan con textos de lenguaje propios. “Diseñamos nuestros libros porque los que entrega el ministerio no cumplen con todos los requerimientos de las estrategias que implementamos”, explica Víctor Berríos, coordinador del programa.
A esto se suman estrategias como los 15 minutos de lectura diaria, en que todo el colegio hace una pausa para leer, incluidos profesores y auxiliares.
O la hora semanal en la biblioteca, en la que hay actividades más lúdicas, con el apoyo de cuentacuentos profesionales. Ideas que Berríos trajo desde la Fundación Educacional Barnechea, en la que trabajaba antes.
Todo esto es evaluado por tres pruebas anuales, elaboradas bajo los estándares de la SIP y de Astoreca, para ir monitoreando la evolución de los niños.
Pese al éxito de Puente Alto Crece Leyendo en 1º básico, el programa no acaba ahí. Como la idea es que los alumnos no sólo lean, sino que lo hagan con fluidez y comprensivamente, entre 2º y 4º básico se usa un método creado por la U. de Harvard.
Éste incluye dinámicas como 15 minutos de lectura en voz alta en cada clase, en que el profesor debe velar porque todos participen. O actividades en que se lee un texto y se pide a los alumnos que imaginen las escenas y adivinen lo que sigue.
En tanto, a partir de 4º básico los alumnos leen ocho libros al año, escogidos en base a las sugerencias del Mineduc, las obras que se leen en la educación particular y los libros más pedidos por los jóvenes en la biblioteca de la comuna. Todos los textos están en los colegios y los niños no necesitan comprarlos.
“Lo que se ha logrado es que los niños lean y sientan ganas de hacerlo”, dice Marisa Hidalgo encargada de la biblioteca de la Escuela Luis Matte Larraín. Y los hechos le dan la razón: suena el timbre del recreo y en sólo segundos la biblioteca está llena.
En busca de resultados
“La educación de calidad significa que los niños aprendan. Y la base para aprender es que sepan leer bien y comprendan lo que leen. No hay que ser experto para saber eso”.
M. JOSÉ OSSANDÓN
Alcalde de Puente Alto.
“Me siento cómoda aplicando este proyecto, porque es una estrategia integral, metódica y sistemática. Sabemos hacia dónde vamos, los objetivos, no como antes”.
VERÓNICA MUÑOZ
Profesora Escuela Maipo.
“La educación municipal puede y debe tener resultados. Esta experiencia está mostrando que, con trabajo, recursos y el compromiso de la autoridad, eso se puede lograr”.
CARMEN SAAVEDRA
Directora Esc. Luis Matte.
EN CIFRAS
1.676
alumnos asisten a 1º básico en los colegios dependientes de la Municipalidad de Puente Alto.
30
millones de pesos ha invertido la comuna en planes de capacitación de los docentes de lenguaje.
280
millones de pesos se han destinado para mejorar la infraestructura de las bibliotecas de los colegios.
120
millones de pesos ha gastado en libros la Corporación Municipal de Puente Alto en los últimos tres años.
En 1993, un 25,3% de los chilenos (as) mayores de 15 años declaraban leer libros; el año 1999, un 31,4% hace esa declaración; en 2004-2005, lo hace un 40%. “Chile está leyendo más”. Nivia Palma, directora de la Dibam.