El Mercurio, Santiago, Chile. 24/04/2008
Durante la ceremonia en La Moneda, la Mandataria señaló: “A quienes dudaron de este programa les digo: para hacer grandes transformaciones hay que saber soñar”.
Gabriela Gayani Schele
Como se había anunciado y para festejar el Día del Libro y del Derecho de Autor, ayer la Presidenta Bachelet inició la entrega 2008 del Maletín Literario a las 133 mil familias de escasos recursos con hijos que están entre kinder y cuarto básico. Son las primeras beneficiadas con este programa que, a fines de 2009, habrá llegado a un total de 400 mil familias en todo el país.
En el acto central en el Patio de las Camelias de La Moneda, 25 grupos familiares de varias comunas de la Región Metropolitana recibieron de manos de la Mandataria un maletín de cartón naranja con 10 libros de autores nacionales y extranjeros y un diccionario enciclopédico. Actos similares se realizaron en regiones con otros 277 grupos. Abrió la ceremonia Nivia Palma, directora de la Dibam y encargada de la iniciativa, quien recalcó: “El derecho a la cultura y a la lectura forma parte de los derechos ciudadanos”.
Luego, la Presidenta se refirió al debate que generó el programa: “Aunque fue muy criticado, pienso que no nos equivocamos ni un poco. A quienes dudaron les digo: para hacer grandes transformaciones hay que saber soñar”. También se refirió a la importancia de la lectura en su vida y llamó a los presentes, especialmente a los niños, “a hacer del libro un compañero”. Mientras hablaba, muchos de los pequeños comenzaron a abrir sus maletines y a hojear los libros.
Terminado el acto, las familias se trasladaron a la Biblioteca de Santiago, donde las esperaba una gran fiesta. En el Salón Infantil, una animadora de la lectura leyó un cuento, mientras niños y grandes escuchaban atentamente. Gonzalo Oyarzún, director de la entidad, les comunicó que todos son socios preferenciales de la Biblioteca y que se les entregaría su credencial. Los invitó a participar de las actividades que allí se realizan explicándoles la forma de usar las instalaciones. También se les hizo entrega de una cartilla con las direcciones y teléfonos de todas las bibliotecas de la Región Metropolitana. Les informó que ante cualquier duda pueden comunicarse al teléfono 800 470 080, al correo electrónico maletin.literario@dibam.cl o al sitio www.maletinliterario.cl.
Nivia Palma, visiblemente emocionada, conversó con chicos y grandes y los motivó al “placer de conocer otros mundos a través de la lectura”.
Las ganas de leer, un factor común
Con mucha alegría recibieron las 25 familias el regalo que les entregó la Presidenta. Ellas pertenecen al porcentaje más pobre de la población, cuyo ingreso familiar está bajo los 200 mil pesos y donde, en muchos casos, el padre o la madre están cesantes. En promedio, tienen tres hijos y muchas mujeres son jefas de hogar y el único sustento.
Provenientes de Quinta Normal, La Pintana, Calera de Tango, Champa, Talagante, Isla de Maipo, La Florida, Peñalolén, Pudahuel, San Ramón, Santiago, Recoleta, Estación Central, Cerrillos, Paine y Peñaflor, estas familias abarcan un amplio espectro: madres solas, matrimonios, o jóvenes a cargo de sus hermanos menores. También familias con hijos discapacitados o muy numerosas.
Los más motivados eran los niños, como Agustín Rojas (9), de Calera de Tango, que acariciaba los libros, emocionado. Su madre, Rosa Tapia, cuenta: “No esperaba este regalo. Estoy muy feliz, porque Agustín aprendió a leer en kinder y le encanta; siempre me pide libros y debo recurrir a los usados, porque la plata no alcanza. Menos mal que tiene una profesora muy buena que le presta siempre”.
María Eugenia Lira, de La Pintana, tiene cuatro hijas: “Estoy muy feliz, pues a las niñas les gusta leer y no tenemos para libros. Es un gran regalo”.
Las hermanas Irene y Elena Escobar, de Santiago Centro, apenas contestan, embobadas con los libros: “Nos encanta ‘Cien años de soledad’ y viene en el Maletín”.
Bryan Marín (11), de San Ramón, ya los hojeó todos: “El que más me gusta es ‘Mitos y Leyendas’ y justo el Maletín me lo entregó la Presidenta junto a su autor (Floridor Pérez)”.
Camila (9), de Cerrillos, reconoce que no le gusta mucho leer, pero que los libros que le entregaron “son muy bonitos”. Sus padres, César Tapia y Alicia Carrasco, están felices, porque “el diccionario enciclopédico nos sirve mucho para las tareas. Tenemos cuatro hijos y se nos pone pesada la tarea”.
Con ellos concuerda Sylvia Hurtado, de Quinta Normal: “También tengo cuatro hijos y en edad de tareas. Además, Gino (a su lado) tiene síndrome de Asperguer y como le gusta mucho escribir, está muy feliz”.